jueves, 30 de diciembre de 2010

LA SOCIEDAD DEL SIGLO DE ORO (3) LA BURGUESÍA, ESCASA Y “TRAIDORA”

Rembrandt. El gremio de pañeros

Tomado de http://correodelasculturas.wordpress.com/2008/10/15/rembrandt-en-el-museo-del-prado

Realmente es una lástima que este cuadro no sea español, sino holandés. Y lo es porque refleja una amarga realidad de nuestra edad moderna que aún sigue pesándonos en nuestro desarrollo económico: la falta de una burguesía abundante y emprendedora.

La realidad fue la contraria: una burguesía fue escasa, con muy poco poder económico y menos político que, además, intentó en todo momento copiar el sistema de valores que ya analizamos al hablar de la nobleza (a esto es lo que llamó Braudel como la traición de la burguesía)

http://biombohistorico.blogspot.com/2010/12/la-sociedad-del-siglo-de-oro-2-los.html

Casi todos los autores están de acuerdo que este hecho influyó negativamente en nuestro desarrollo económico y político. En realidad es una de las grandes causas de nuestra crisis y decadencia que aprovecharon (curiosamente) las grandes burguesías holandesas y más tarde inglesas.

En lo que no se está de acuerdo. Unos hablan de la religión, uniendo el espíritu capitalista con el calvinismo y el antiguo régimen con el catolicismo (Weber). Según Elliott derivada del prejuicio medieval contra el trabajo manual pero también por el señuelo fácil de la inversión en censos y juros.

Bennassar lo achaca a la moneda fuerte en el XVI (fomentada por el librecambismo) y la revolución de precios interior que hacía muy poco competitivos nuestros productos (con una mano de obra escasa, cara y poco cualificada)

Según García de Cortázar el ideal nobiliario hizo que numerosos burgueses enriquecidos gastaron sus capitales en las patentes de hidalguía, puestos en circulación por los monarcas, era una herencia medieval forjada en el final de la reconquista. Este espíritu incluso prendió en los comerciantes sevillanos que empezaron a entender el Purgatorio de los negocios como un medio de llegar al Paraíso de la hidalguía ;Domínguez Ortiz)

miércoles, 29 de diciembre de 2010

LA SOCIEDAD DEL SIGLO DE ORO (3) EL CLERO


En el siglo XVIII el clero experimentó un gran crecimiento (duplicó su población). ¿Por qué?
Evidentemente la profunda religiosidad del momento influyó en ello, pero también existieron otras razones sociales. En la nobleza era habitual (ya desde la Edad Media) que los segundones fueran destinados a puestos del alto clero (obispos, abades…) y se llegaron a crear monasterios para un familiar (como las Descalzas Reales para las familia femenina del rey).
Por el contrario, en las clases bajas la entrada en la religión era una salida ante las duras condiciones de vida, asegurándose el sustento y la cama diaria.
Estas razones nos pueden explicar los escándalos y falta de religiosidad que se produjeron en el siglo, pues, como veis, no era solo la vocación religiosa la que mandaba.
Clausura. Santa Paula. Sevilla
En cuanto a su proyección social el clero mantuvo dos grandes poderes. Por una parte era dueño de grandes cantidades de tierra que explotaba por medio de jornaleros o arrendados, controlando incluso el espacio urbano, como ocurría en Madrid, una ciudad repleta de conventos por todos los sitios. A esto habría que añadir el dinero recibido por los diezmos (décima parte de la cosecha) y las limosnas y donaciones
Sin embargo su gran poder será el ideológico (aumentado desde el Concilio de Trento que intentó evitar cualquier tipo de desviación tras las reformas de Lutero o Calvino). Como detentadores del mensaje religioso serán uno de los grandes controladores de las conciencias, desde los confesores (especialmente jesuitas en las clases elevadas), veedores (aquellos que revisaban el mensaje de los cuadros para que fuera correcto), profesores en escuelas y universidades o predicadores, a la famosa Inquisición o las múltiples manifestaciones públicas (procesiones, via crucis…)

San Ignacio de Loyola, creador de los jesuitas, uno de los grandes poderes ideológicos del momento
En el aspecto positivo, la iglesia tuvo un importante papel social, creando organizaciones dedicadas a la sanidad (hospitales como el de Antezana o el de la Misericordia en Sevilla), escuelas de primeras letras, repartos de alimentos (como la famosa ronda del pan y el huevo madrileña), hermandades para enterrar a los menesterosos…

Miguel de Mañara, creador de la Cofradía de la Santa Caridad en Sevilla, perfecta idea de lo que contamos pues entre sus fines se encontraba enterrar a los pobres desamparados fallecidos: trasladar a los hospitales a los pobres enfermos en sillas de mano; sustentar a los menesterosos en las riadas ocasionadas por el Guadalquivir; dar limosnas a los conventos pobres, hospitales, niños expósitos y presos de la cárcel; dádivas de ropas y dineros a los más necesitados, etc.
Era tal la importancia de lo religioso en esta sociedad que aparecieron las famosas órdenes terceras (como la de los franciscanos, la más conocida) que permitían a seglares participar en ciertas fórmulas monásticas sin tener que ingresar en un monasterio y seguir viviendo la vida del siglo.

Hospital de la Orden Tercera en Madrid, que aún sigue con sus funciones sanitarias
De la misma manera, las tradicionales asociaciones por oficios o gremios (las cofradías) tuvieron un papel fundamental en la organización religiosa del pueblo llano en torno a ciertas imágenes que completaba la acción social anteriormente citada.

martes, 28 de diciembre de 2010

LAS TAPADAS

Tomado de http://elapuron.com/blogs/tendedera/630/el-velo-integran-y-las-antiguas-tapadas-o-cobijadas-i

Las tapadas son una muestra más de cómo en nuestro siglo de Oro aún existían numerosos rasgos andalusíes.

Tomado de http://www.bnp.gob.pe/portalbnp/index.php?option=com_content&task=view&id=658&Itemid=392

Las encontramos en las ilustraciones y los textos, así como en las leyes que una y otra vez intentaron eliminarlas sin éxito

Se ordena que en los Reinos y Señoríos todas las mugeres de cualquier estado y calidad que sean anden descubiertos los rostros, de manera que puedan ser vistas y conocidas, sin que en ninguna manera puedan tapar el rostro en todo ni en parte con mantos ni otra cosa (…) por la primera vez caigan e incurran en perdimiento del manto y de diez mil marauedis, aplicados por tercias partes, y por la segunda, los dichos diez mil marauedis sean veinte, y se pueda imponer pena de destierro, según la calidad y estado de la muger”.

Pragmática (Nueva Recopilación 1639)


Y es que, en una sociedad profundamente católica, muchas mujeres seguían esta moda morisca, siendo muy habitual las llamadas tapadas de un ojo, dejando sólo el otro libre.

Probablemente os preguntaréis por qué.

Para algunos era una forma de machismo sublimado. Una mujer medio tapada resulta más deseable, pues se esconde una parte de ella, crea misterio y genera un impulso por conocerla entera.

En otras ocasiones era una forma (como el embozado en los hombres) de andar por la calle sin ser reconocidas para acudir a citas galantes.


La práctica del tapado se exportó a la América Imperial alcanzando gran fama "Las tapadas de Lima".

Incluso en España pervivió hasta bien entrado el siglo XX, fueron las famosas tapadas mojaqueñas (Almería)

lunes, 27 de diciembre de 2010

DIVERSIONES DEL SIGLO DE ORO (3). LOS PASEOS

Ir al Parque, donde espero,
porque disfrazada voy,
pasear, hablar, reír,
preguntar y responder,
ser vista, en efeto, y ver,
(Calderón de la Barca. Mañanas de abril y mayo)

Ver y dejar verse; esto era lo fundamental para la sociedad barroca del XVII. Para ello lo mejor era el paseo, una distracción perfecta para justificar la sociedad estamental, en donde los nobles y poderosos se dejan ver con sus mejores galas ante un pueblo a veces sumido en la más absoluta pobreza pero fascinado por aquel desfile de apariencias, de colores, trajes, carruajes y caballerías, de movimientos acompasados y corteses.

En Madrid, los lugares cambiaban según las estaciones, y si en invierno la zona era la calle Mayor (desde el Mentidero hasta el Palacio, con verdaderos atascos), en primavera y verano el paseo discurría por las orillas del Manzanares o, mucho mejor, en el actual Paseo del Prado (El prado de San Jerónimo, cercano al Palacio del Buen Retiro)

El Prado de los Jerónimos (Actual Paseo del Prado)

Pero el paseo no es un deporte, sino una exhibición, y nada de ir andando, que cansa mucho. Mucho mejor ir en carruajes con los máximos caballos posibles (de tiros largos los llamaban a los de 6 caballos), con lacayos en torno, como podéis ver en el cuadro que abre el artículo


Tomado de http://www.canalpatrimonio.com/es/noticias/?iddoc=59284

Y es que ir en coche se convirtió en una auténtica obsesión de la que se hicieron eco los poetas

Serenísimas damas de buen talle

No os andéis cocheando todo el día,

Que en dos mulas mejores que la mía

Se pasea el estiércol por la calle

Góngora


Pues los coches servían para mostrar las apariencias pero, también, para citas amorosas clandestinas, como criticó Quevedo en su Sátira de los coches

¡Oh coches, coches, cuánto daño hacéis a nuestro Reino! Cuántas casas habéis de destruir, cuántos casados habéis de descasar, cuántos ricos habéis de empobrecer, cuántos celos y recelos habéis de engendrar, cuántas honras habéis de poner en disputa, cuántas familias habéis de descomponer»

o el propio Cervantes llegó a contar

No podéis figuraros lo que rueda el pecado en ellos; doncella sube por una ventana que, con sólo pasar el carruaje, sale madre en vísperas por la otra; habiendo dejado caer la flor del capullo, cámbiala por nueve meses de retortijones, algunos días de angustias y no pocas horas de alaridos; a esto da lugar la risa de un instante

Os pongo un vídeo del Museo del Carruaje de Sevilla, una ciudad que, en santísimas cosas, sigue siendo una ciudad barroca, tanto en lo bueno como en lo malo

Museo de Carruajes from Joly Digital on Vimeo.

domingo, 26 de diciembre de 2010

EL CAPITÁN ALATRISTE, POR SUPUESTO PERO CON CONDICIONES



Pocos autores han hecho tanto por el conocimiento de nuestro Siglo de Oro que Arturo Pérez Reverte con su serie del Capitán Alatriste. Gracias a una prosa vigorosa y buenos argumentos con sus libros podemos ir paseando por todo nuestro siglo XVII, desde los palacios a los suburbios, pues es meritorio no haberse quedado con el modelo romántico y abrir la visión a la complejidad de este momento histórico en donde convive la misería más absoluta con el más espectacular despilfarro. Con unos personajes brillantemente dibujados entre los que se incluyen los verdaderamente históricos, gran parte de las aventuras (por Madrid, por Breda, por el Mediterráneo o por Sevilla) terminan por traslucir una honda desilusión, que acaso es el espíritu de la segunda mitad de siglo, la melancolía
Evidentemente su utilización parece idónea para nuestras clases de historia, aunque con ciertas salvedades.

El temario actual (por lo menos en Madrid) incluye nuestro Siglo de Oro en 2º ESO. La escasa edad de los alumnos es, entonces, un verdadero problema, pues Pérez Reverte ha intentado jugar con un lenguaje semejante al barroco, excesivo en vocabulario y estructuras gramaticales para alumnos que no llegan a los 14 años. Por tanto, o planteamos su lectura fragmentaria (e incluso en ocasiones adaptada) o tendremos que realizar una lectura en clase lenta y llena de acotaciones. También existe la posibilidad de recrear Alatriste jugando con su cómic adaptado al que ir uniendo algunos fragmentos de sus libros o incluso partir de la película para luego ir llegando poco a poco al libro
Tenéis toda la información sobre ellos  aquí

Quizás más interesante sea la utilización de fragmentos de su película



sábado, 25 de diciembre de 2010

EL IMPERIO QUE HEREDÓ FELIPE IV

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_espa%C3%B1ol

Este es el imperio que recibió en herencia Felipe IV. Un mundo fabuloso fruto de conquistas, herencias y matrimonios de más de dos siglos

Veámoslo con un poco de detalle, explicando la procedencia de los principales territorios.

De la herencia medieval aragonesa (aportada por Fernando el Católico al matrimonio que fundaría el Imperio), se conservaban zonas mediterráneas, en especial italianas (en azul oscuro en el mapa).

Dentro de esta zona Nápoles y la isla de Sicilia son los lugares fundamentales y que nos ocuparemos de ellos pronto.

De parte de la reina Isabel la Católica provienen los territorios castellanos, Canarias, plazas africanas y las Indias (aunque estas fueran efectivamente conquistadas durante el reinado de Carlos V)

El nieto de los Reyes Católicos, Carlos V, engrandecerá el imperio con su herencia paterna (desde Maximiliano) con los territorios europeos que puedes ver en este mapa. Destaca el famoso Milanesado que tantas guerras generará en el XVI, los Países Bajos, Borgoña…

Aquí se genera el famoso Camino español, eje fundamental en la Edad Moderna y que tantas guerras generará

La última gran ampliación se generará en tiempos de Felipe II, cuando consigue acceder al trono de Portugal y, con ello, todas sus colonias

Os añado un vídeo en donde podéis ver todo lo explicado de un sólo vistazo


En un próximo post veremos cómo se van perdiendo estos territorios.

viernes, 24 de diciembre de 2010

DOS VÍDEOS PARA COMPRENDER LA PESTE NEGRA DEL SIGLO XIV



MATERIALES PARA TRABAJAR SOBRE LA PESTE NEGRA

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Peste_negra


Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Peste_negra

Un médico. Su extraña máscara impedía contagiarse de la peste, al no poder acercarse a los enfermos

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Peste_negra

Enfermos de peste (fíjate en los bubones)
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Peste_negra

Tomado de vamos a aprender historia


Una interesante presentación


EN ESTE BLOG

Un texto de Bocaccio para analizar la peste medieval


Dos vídeos para comprender la peste negra

UN TEXTO PARA TRABAJAR LA PESTE, SUS CAUSAS CREIDAS Y SUS CONSECUENCIAS. EL DECAMERON DE BOCACCIO

LA PESTE EN EL DECAMERÓN DE BOCACCIO

Digo, pues, que ya habían los años habían llegado al número de mil trescientos cuarenta y ocho cuando a la a ciudad de Florencia, llegó la mortífera peste que o por obra de los cuerpos superiores o por nuestras acciones fue enviada sobre los mortales por la justa ira de Dios para nuestra corrección. Había comenzado algunos años antes en las partes orientales privándolas de gran cantidad de vivientes, y, continuándose sin descanso de un lugar en otro, se había extendido miserablemente a Occidente.

Y no valiendo contra ella ningún saber ni providencia humana (como la limpieza de la ciudad de muchas inmundicias ordenada y la prohibición de entrar en ella a todos los enfermos) ni valiendo tampoco las humildes súplicas dirigidas a Dios por las personas devotas no una vez sino muchas ordenadas en procesiones o de otras maneras, casi al principio de la primavera empezó horriblemente a mostrar sus dolorosos efectos.

En su comienzo nacían a los varones y a las hembras en las ingles o bajo las axilas, ciertas hinchazones que algunas crecían hasta el tamaño de una manzana y otras de un huevo que eran llamadas bubas por el pueblo. Y de las dos dichas partes del cuerpo, en poco espacio de tiempo, empezó la pestífera buba a extenderse a cualquiera de sus partes, y comenzó la calidad de la dicha enfermedad a cambiarse en manchas negras que aparecían a muchos en los brazos y por los muslos y en cualquier parte del cuerpo. Y así la buba era siendo indicio certísimo de muerte futura. También lo era el tocar los paños o cualquier otra cosa que hubiera sido tocada o usada por aquellos enfermos, que parecía llevar consigo aquella tal enfermedad. (…) Estando los despojos de un pobre hombre muerto de tal enfermedad arrojados en la vía pública, y tropezando con ellos dos puercos, y como según su costumbre se agarrasen y le tirasen de las mejillas primero con el hocico y luego con los dientes, un momento más tarde, tras algunas contorsiones y como si hubieran tomado veneno, ambos a dos cayeron muertos en tierra sobre los maltratados despojos.

De tales cosas nacieron miedos diversos los que quedaban vivos, y casi todos se inclinaban a un remedio muy cruel como era esquivar y huir a los enfermos y a sus cosas.

Y había algunos que pensaban que vivir moderadamente y guardarse de todo lo superfluo debía ofrecer gran resistencia al dicho accidente y vivían separados de todos los demás recogiéndose y encerrándose en aquellas casas donde no hubiera ningún enfermo, usando con gran templanza de comidas delicadísimas y de óptimos vinos y huyendo de todo exceso, con el tañer de los instrumentos y con los placeres que podían tener se entretenían.

Otros afirmaban que la medicina para tanto mal era el beber mucho y el gozar y andar cantando de paseo y divirtiéndose y satisfacer el apetito con todo aquello que se pudiese, y reírse y burlarse de todo lo que sucediese; y tal como lo decían, lo ponían en obra como podían yendo de día y de noche a esta taberna o a la otra, bebiendo sin medida. (…), saliendo a pasear llevando en las manos flores, hierbas odoríferas o diversas clases de especias, que se llevaban a la nariz con frecuencia por estimar que era óptima cosa confortar el cerebro con tales olores contra el aire impregnado todo del hedor de los cuerpos muertos

. Algunos eran de sentimientos más crueles diciendo que ninguna medicina era mejor ni tan buena contra la peste que huir de ella; y movidos por este argumento, no cuidando de nada sino de sí mismos, muchos hombres y mujeres abandonaron la propia ciudad, las propias casas, sus posesiones y sus parientes y sus cosas, y buscaron las ajenas, o al menos el campo, como si la ira de Dios no fuese a seguirles para castigar la iniquidad de los hombres con aquella peste y solamente fuese a oprimir a aquellos que se encontrasen dentro de los muros de su ciudad como avisando de que ninguna persona debía quedar en ella y ser llegada su última hora

Y en tan y miseria de nuestra ciudad, estaba la de las leyes, de las divinas como de las humanas, toda caída y deshecha por sus ministros y ejecutores que estaban enfermos o muertos o se habían quedado tan carentes de servidores que no podían hacer oficio alguno; por lo cual le era lícito a todo el mundo hacer lo que le pluguiese.

A la gran multitud de muertos mostrada que a todas las iglesias, todos los días y casi todas las horas, era conducida, no bastando la tierra sagrada a las sepulturas, se hacían por los cementerios de las iglesias, después que todas las partes estaban llenas, fosas grandísimas en las que se ponían a centenares los que llegaban lo cual, éstos, disolutas sus costumbres como las de los ciudadanos, no se ocupaban de ninguna de sus cosas o haciendas; y todos, como si esperasen ver venir la muerte en el mismo día, se esforzaban con todo su ingenio no en ayudar a los futuros frutos de los animales y de la tierra y de sus pasados trabajos, sino en consumir los que tenían a mano. Por lo que los bueyes, los asnos, las ovejas, las cabras, los cerdos, los pollos y hasta los mismos perros sucedió que fueron expulsados de las propias casas y por los campos, donde las cosechas estaban abandonadas, sin ser no ya recogidas.

¿Cuándo comenzó la peste? ¿Desde dónde vino?

¿A qué achacaban la peste? (Son dos razones)

¿Qué medidas intentaron contra ella (son tres)? ¿Por qué no funcionaron?

¿Cual eran los síntomas de la enfermedad?

¿Cómo se contagiaba?

Explica los tres tipos de comportamientos que se dieron con la llegada de la peste

¿Por qué desapareció el gobierno y la justicia?

¿Qué ocurría en el campo? ¿Qué problemas crees que traería esto?

Digo, pue

MARIANA DE AUSTRIA. LA REINA DESGRACIADA


Mariana de Austria tuvo realmente mala suerte en su vida. Elegida como esposa del que sería el futuro rey de España (Baltasar Carlos), la muerte de éste le hará cambiar de planes vitales, siendo casada con su propio tío, Felipe IV. Casada con un hombre que le doblaba la edad (él 44, ella 15) en un momento desgraciado (1649), con un Imperio dividido por guerra civiles (Cataluña, Portugal, Andalucía, Aragón...) y desastres exteriores en la Guerra de los 30 años, muerto ya el Conde Duque
Ni el rey, ya achacoso y arrepentido de sus anteriores desmanes amatorios, puesta su voluntad en manos de una monja de clausura, ni la situación política y económica presagiaban nada bueno. Ya eran historia los días de vino y rosas de la primera parte del reinado. Y ella misma, con su carácter tímido, huraño y más tarde decididamente desengañado (todo lo contrario de su primera mujer, Isabel de Borbón), no ayudó en nada a una vida desgraciada.
Desgraciada porque no "fue capaz" de cumplir la única misión que tenía: proporcionar un heredero competente al Imperio.
Ya lo analizamos anteriormente (la desgraciada descendencia de Felipe IV). Mariana sólo tuvo hijas (como la infanta Margarita que aparece en
Las Meninas, al igual que ella, reflejada como un borrón en el espejo), hijos muertos nace más nacer o en plena infancia y, definitamente, a Carlos II, fin de nuestra dinastía austriaca.

Tras la muerte de Felipe IV se convirtió en regente perpetua ante la incapacidad de su hijo. En una reina-monja vestida con hábito que puso su voluntad en religiosos sin escrúpulos (como Nihart) o en puros arribistas (Valenzuela), teniendo incluso que cederle provisionalmente el poder al hijo ilegítimo de Felipe IV (Juan José de Austria).

Esta breve introducción a su vida la podéis completar con un MAGNÍFICO TRABAJO E INTERESANTE INICIATIVA propuesta por uno de los blog que ya hemos recomendado, Reinado de Carlos II.
Desde sus páginas se propuso realizar una colección de entradas desde un buen número de blog dedicados a la historia y el arte con el tema de Mariana como eje.
La iniciativa ha resultado un verdadero éxito, con 12 post (de gran calidad y variedad de temas) que teneis vinculados en este enlace
Una buena recopilación de información y una fórmula muy interesante de trabajar en red que habrá que tener en cuenta para el futuro.




TRES VILLANCICOS DEL SIGLO DE ORO COLONIAL

Acaso sea la música el arte que más se desarrolló en las Indias durante el Siglo de Oro. Os presento tres villancicos correspondientes al siglo de Oro





jueves, 23 de diciembre de 2010

PERFUMANDO EL SIGLO DE ORO

http://www.nutricion.pro/wp-content/uploads/2009/10/muerj-mal-olor.jpg

Como ya hablamos en otra ocasión, la higiene no era el verdadero fuerte del siglo de Oro. A los excremento de caballos o los perros muertos había que añadir la famosa agua va o el escasísimo aseo de los españoles.

Evidentemente el Siglo de Oro era… poco adecuado para narices sensibles.

Para evitar (o empeorar) la situación, era muy habitual que las mujeres de clase alta se cubrieran de perfumes, a menudo de una manera un tanto peculiar. Fijaros en lo que cuenta una viajera por la España del XVII

Una de sus doncellas la perfumó luego desde los pies a la cabeza con excelentes pastillas; otra la roció con agua de azahar, tomada sorbo a sorbo, y con los dientes cerrados, impelida en tenues gotas para refrescar el cuerpo de su señora. Díjome que nada estropeaba tanto los dientes como esta manera de rociar; pero que así el agua olía mucho mejor, lo cual dudo, y me parece muy desagradable que una vieja, como la que cumplía tal empleo, arroje a la cara de una dama el agua que tiene en la boca

Baronesa d"Aulnoy, Viaje a España, 1679

Era también habitual que muchas damas salieran a la calle con un pañuelo que les cubría la nariz, empapado en perfume, o tomaban pastillas para tener un aliento agradable (bastante difícil ante la nula higiene bucal que existía)

También en las iglesias existía este problema y para ello nada mejor que el tradicional incienso que, además de ocultar los olores más fuertes, tenía una función desinfectante

miércoles, 22 de diciembre de 2010

martes, 21 de diciembre de 2010

SOBRE MAQUILLAJE, GOLONDRINAS, BARROS Y GAFAS SIN CRISTALES EN EL SIGLO DE ORO

Mazo. Duquesa de Híjar
Frente nuestra actual fascinación por tener un buen bronceado, en gran parte de la historia estar moreno era sinónimo de ser campesino o pobre (que en realidad era lo mismo). Sólo aquel desocupado y protegido del aire libre tenía una piel blanca, y era por ello que la palidez estuviera de moda.
Para conseguir este tono se utilizaban todo tipos de afeites (entre ellos los afamados polvos de arroz o el solimán) e incluso era habitual comer barro para producir la opilación

Velázquez
Junto a ello, y con un recurso visual de larga tradición, se utilizaba los toques de maquillaje rojo para que, por contraste, resaltara la lividez de su rostro, tal y como lo podéis ver en este texto o en la foto que abre el artículo.
No puedo resistir el deseo de apuntar una moda extraña: todas las señoras abusan tanto del colorete que se lo dan sin reparo desde la parte inferior del ojo hasta la barbilla y las orejas, prodigándolo también con exceso en el escote y hasta en las manos, nunca vi cangrejos cocidos de más hermoso color
Baronesa d"Aulnoy, Viaje a España, 1679
Junto a todo esto era habitual abrillantar los labios (que se preferían pequeños) con ceras
Además de las joyas, era habitual adornar el pelo (con media melena) con pequeños lazos o golondrinas también de color rojo

Velázquez. Mariana de Austria
.
Por cierto, ¿sabéis que en el XVII, tal vez por influencia de Quevedo, se puso de moda entre las mujeres de clase elevada llevar anteojos – la mayoría de las veces sin cristales - para dar un toque de intelectualidad?


Al entrar en el gabinete de la princesa de Monteleón extrañóme ver que algunas damas, jóvenes aún, llevaban sobre la nariz, y apoyados por detrás de las orejas, grandes anteojos, y lo que más me sorprendió fue advertir que ninguna de aquellas damas hacía cosa para lo cual pudiera serle necesarios los anteojos, pues todas hablaban sin aplicarse a labor alguna y sin quitárselos. Me hostigó la curiosidad, y pregunté a la marquesa de la Rosa, con quien he trabado amistad, a qué obedecía lucir sin necesitarlo aquel aparato de momento inútil. Es la marquesa de la Rosa una brillante dama que conoce bien la sociedad en que vive, aun cuando nació en Nápoles, y tiene mucho y muy delicado ingenio; le causó risa mi pregunta, y me respondió que como los anteojos daban cierto aire de gravedad, no se los ponían las españolas para distinguir mejor los objetos a través de los cristales, sino para inspirar respeto
Baronesa d"Aulnoy, Viaje a España, 1679

Y ahora, una vez más, puedes volver a ver Las Meninas y seguro que verás muchas más cosas de ellas.

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lunes, 20 de diciembre de 2010

ENLACES EN ESTE BLOG SOBRE EL SIGLO DE ORO

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El imperio que heredó Felipe IV
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El honor
El protocolo

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Lo musulmán en nuestro siglo de Oro
Los bufones
La sociedad de las apariencias
El honor

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Sobre sanguijuelas y sangrías
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Sobre la belleza femenina, sus modas y trucos de belleza
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Alonso de Contreras (militar)
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Salvatore Fabris (maestro de esgrima)

Miguel de Mañara (el Hospital de la Caridad de Sevilla)

NOVELA HISTÓRICA SIGLO DE ORO

Camarasa, Vicente. El Señor del Biombo.
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Endo, Samurai
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Leyenda del ladrón de Goméz Jurado
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Luján. Decidnos, ¿quién mató al conde?
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Mateo Sagasta. El Gabinete de las maravillas
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Mateo Sagasta. Ladrones de tinta
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Pérez Reverte. El capitán Alatriste
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Sánchez Adalid. Treinta doblones de Oro
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Torrente Ballester. Crónica del Rey pasmado
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ACTIVIDADES INTERACTIVAS
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PARA AMPLIAR