miércoles, 28 de enero de 2026

La ligereza que busco

 


Esto escribí sobre el libro de Busquet, Todo esto pasará

Como ella misma dice que le enseño su madre, la mismísima Busquets, la ligereza es un signo de elegancia, algo que la autora práctica para hablar de muerte o de sexo sin caer en el drama.

Las cosas suceden como un río que pasa. Todo pasa, las alegrías y las tragedias y solo queda lo que vamos haciendo con nuestra vida, especialmente el sexo como enemigo inseparable del Thanatos, el placer presente de un orgasmo que nos saca de las bajezas del mundo, pero también el futuro de la insinuación y el devaneo como un juego mental y sensual que requiere tanta inteligencia como descaro y fuego.


Y yo cada vez persigo esa ligereza como una forma de vivir mejor, más elegante y mucho menos dolorosa, y cuando pienso en ello, me llega siempre la imagen del Nadador de Paestum, una pintura funeraria griega del siglo V a C.


Beatrice

lunes, 26 de enero de 2026

Impresiones. La aparición del libre albedrío

 

Cómo me gustan las pinturas de Perez Villalta en donde las cosas son una cosa y la contraria. Me encantan esas parejas que juegan a ser un espejo deformado de la otra parte, como en este libre albedrío que se opone a la razón tan colocada y enérgica. 

Yo realmente hasta hace un par de años, acaso menos incluso, habría elegido las razones ordenadas. Pues he sido siempre controlada por ese imperativo kantiano que me ha controlado la vida con el deber y hacer siempre lo correcto (¿los que los demás consideraban correctos porque les venía de maravilla para sus intereses?)

Tras un largo desencantamiento del mundo que empezó en mi trabajo (y vocación) docente (bastante más por las alturas que por el suelo de las propias clases) y ha seguido avanzando por otras parcelas de mi vida, ahora empiezo a sentir que la libertad del libre albedrío (personal, singular, emocional) es dura, produce nudos y desgarro como los que siento en los últimos meses.

Y pese a todo...

Prefiero seguir viviendo con un poco más de holgura para llorar y reír, no solamente pensar , sentir no solamente para ordenar .


Guillermo Pérez Villalta es un artista perfecto para que podamos pensar sobre las mitologías sociales y personales, abriendo siempre un pequeño hueco por si queremos entrar


Beatrice



MUCHAS MÁS COSAS SOBRE EL AUTOR

sábado, 24 de enero de 2026

Aixa de la Cruz. Cuando fuimos los mejores


Siempre le gustó ir en coche, en silencio, escuchando música, y hoy todas las canciones son suyas; cuentan solo una historia. El resto de telespectadores del programa radiofónico nada entienden de esas letras.

La novela es un gran puñetazo en el estómago

Una obra dura, a menudo cruel, a veces salvaje, o trágica, o tragicómica, o simplemente real.

El debut literario de Aixa de la Cruz (con sólo 19 años) fue realmente apoteósico. Cuenta la simple y terrible historia por completo disfuncional, llena de problemas mentales que llevan al suicidio o la depresión de chicos deteriorados por la falta de cariño, adolescentes que se embarcan en las drogas, al alcohol y el sexo sin ningún control, rompiendo por completo sus posibilidades de futuro, una violencia generalizada que da desde lo político a lo doméstico.

Acaso su única crítica podría ser demasiado intensa, demasiadas desgracias en una sola familia.

Por lo demás todo es perfecto. 

Tomando la canción de Loquillo, la adolescencia es el territorio de las posibilidades, de sentirse inmortal hasta que uno deja de serlo y las cosas que suceden empiezan a dejar poso, comienza a haber pasado, y responsabilidades, y castigo. La vida deja de ser una carrera sin fin para convertirse en otra cosa, como perfectamente representa el reencuentro de las dos amigas y la escena que tienen que observar entonces.


OTROS LIBROS DE LA AUTORA EN NUESTROS BLOGS


Solsona


                                ÍNDICES DE NARRATIVA

lunes, 19 de enero de 2026

Impresiones. La fuente. Guillermo Pérez Villalta

¿Es un Cristo? Eso parecería en primera vista pero evidentemente no lo es aunque lleva unas uvas como paño de pureza que el autor dice que a lo mejor es un homenaje a Baco. 

Tal vez sea un gimnasta con unas anillas hechas de agua o quizás sea todo eso un puro juego de apariencias, como es nuestra realidad actual en donde las cosas recuerdan vagamente la historia del pasado pero ya no lo son en realidad, pues todo lo sólido ahora sí según más se ha desvanecido en el aire.

Lo importante es que hay agua en las fuentes y en el mar del fondo Que todo está organizado por una geometría que nunca deja de ser humana. Que hay un arco que no dispara más que el infinito o un musulmán embelesado en ver algo cóncavo.


Beatrice



MUCHAS MÁS COSAS SOBRE EL AUTOR

sábado, 17 de enero de 2026

Sara Mesa. Oposición



Una novela excelente, la mejor que he leído de ella.

Tiene una maravillosa ironía, un punto canalla que te hace amar a la protagonista y seguirla en sus desvaríos.

Toda la novela es una divertida (y alucinada) critica a las burocracias mastodónticas que actúan como animales prehistóricos, lentamente pero sin pausa, elementos vivos cuyo único objetivo es sobrevivir.


Una joven entra en cualquier ministerio como interina de bolsa y observa y analiza socarronamente el funcionamiento de estos entes. Algo puramente fuera de la lógica, con sus mil códigos internos y su profunda e increíble ineficacia.

Cansada de todo, la protagonista terminará por crear sus propias reclamaciones a un sistema que no funciona, y esto le traerá múltiples consecuencias.

Por debajo de esto hay una escondida historia de amor y las mil imposibilidades de comprender a los demás pese a intentarlo, pues las máquinas (las burocracias y sus burócratas) no piensan, siguen los protocolos (quién sabe quién los escribió) sin salirse del guion marcado, aunque todo descarrile, como cuando se obedece a unos jefes inútiles y embebidos de soberbia o a los sistemas caducos de dominación y poder.

Casi el día a día en muchos de estos puestos, como el que tengo yo mismo






                                     ÍNDICES DE NARRATIVA

miércoles, 14 de enero de 2026

Poema en el agua", de Lucía Sánchez Saornil (España, 1895-1970)

  Pocos poemas más bellos


                      Íbamos trillando estrellas...

Tus manos iban a una caza
de estrellas partidas
pero ellas te burlaban
escurriéndose entre tus dedos abiertos.
Las palabras, como pájaros,
se ahogaban en el agua.
Pasaba la brisa
—adioses de abanico en nuestras frentes—
Tenías un aire desmayado
que te iba bien.
Músicas colgaban de tus labios.
¿Y por qué no había de ser
esta noche
nuestro viaje a la luna?
¡Oh! ¡No tendríamos más que dejarnos caer!





lunes, 12 de enero de 2026

Impresiones. Las letras de Pérez Villalta

 Me encanta cuando Guillermo Pérez Villalta hace sus inscripciones en letras arquitectónicas. Lo hace a veces como un trampantojo, y en otras veces las letras toman el control de la situación y llena en el cuadro Recuerda así a los modelos clásicos que hablaban a los ciudadanos en Roma de quién tenía el poder y la gloria a través de los monumento, o las horteras letras con el nombre del pueblo para el selfie (Una clara evolución pop hacia la masificación y la pérdida de contenidos, aumentada por las redes)

Sin embargo, como siempre, Villalta le da una vuelta nueva a todo lo pasado, como buen por posmoderno, igual que Juan Muñoz. Siempre hay una segunda lectura. En este caso son unas letras que en el fondo son un laberinto, casi como un juego de atención hecho para que el espectador intente buscar el mensaje en medio de una maraña de colores y geometrías. 

Pero como buen posmoderno también lo que hace directamente es enseñarnos que todo ha venido desde una trama puramente geométrica. No hay ningún tipo de improvisación. Las letras juegan a ocupar distintos espacios de los que no estaban previstos en un principio.


Beatrice



MUCHAS MÁS COSAS SOBRE EL AUTOR

sábado, 10 de enero de 2026

Allende una novela en cinco actos ( y advertencias del pasado y el futuro)


La figura de Allende vista desde un doble prisma, el de sus relaciones personales con amigos y sus propias hijas, y la de estadista convencido de que la revolución se puede hacer de forma pacífica y constitucional, obedeciendo las leyes. 

La historia la narran esas tres hijas de un militar chileno, una típica familia acomodada que sin embargo siempre estuvo a favor de Allende y de su política el Concordia y diálogo para cambiar el mundo. 

Desde ellas, y desde una joven científica que será luego la suegra de una de ellas, vemos cómo el clima político de Chile poco a poco se irá haciendo cada vez más irrespirable hasta desembocar en el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973. 

En el aspecto histórico la novela es muy interesante porque pone poco el acento en la derecha reaccionaria y cómo intenta acabar con el gobierno de Allende, y se fija más en la propia izquierda y en sus derivaciones más extremistas, desde el MIR y hasta todos los grupúsculos revolucionarios apoyados desde Cuba. 

Ambas cuestiones, el clima de progresivo deterioro de la tranquilidad pública y la vida cotidiana (con una inflación y una falta cada vez más grave de alimentos de primera necesidad) y una más acelerada tensión social, con la izquierda extremista que ataca directamente a la izquierda más dialogante, recuerdan dolorosamente a la historia de nuestra segunda república ¿y nuestra propia actualidad de fango?


Escrita de forma muy sencilla su estructura atrapa al lector y le hace continuar casi leyendo solo de una tacada. 


Texto remitido por Martina a Beatrice



                                    ÍNDICES DE NARRATIVA


miércoles, 7 de enero de 2026

Pensamiento. Beatrice. El mundo de ayer

 


El mundo de ayer

Me están dando la última oportunidad de salir, aunque duele mucho.

 Quiero darme la vuelta y buscar en el ahora.

Beatrice

domingo, 4 de enero de 2026

MI VIDA LA CUENTAN LAS NOVELAS QUE LEÍ. Querer ser leve

Teresa se toma las cosas demasiado en serio, por cualquier cosa hace una tragedia, no es capaz de comprender la levedad y la divertida intrascendencia del amor físico. ¡Quisiera aprender a ser leve! ¡Desea que alguien le enseñe a dejar de ser anacrónica!


La insoportable levedad del ser (Milan Kundera)


Beatrice