martes, 1 de abril de 2025

Tecnofeudalismo. De la caída de URSS al tecnofeudalismo

Después de la guerra, el marxismo propuso confiadamente una verdad amenazadora, una derecha llevada por la angustia se volvió relativista y la socialdemocracia tuvo su oportunidad. Tras la gran derrota del marxismo en 1991, la verdad marxista desapareció, la verdad liberal resurgió y la socialdemocracia murió. Después del Waterloo del capitalismo, en 2008, y el auge del tecnofeudalismo, los liberales, los socialdemócratas y la derecha alternativa se están peleando por los restos de poder que les dejan los nubelistas. 

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 Fue el fracaso del experimento soviético, el único intento a gran escala para someter el capital al control de la sociedad. Produjo innovaciones relevantes, tanto en ciencia como en tecnología, pero el sistema soviético de planificación centralizada no consiguió que funcionaran al servicio de la gente. Varias décadas antes de que lo hicieran Google o Amazon, los científicos soviéticos inventaron una cibernética con el potencial de coordinar automáticamente las preferencias y los esfuerzos de las personas. Sin embargo, el sistema soviético, impuesto desde arriba, no fue capaz de explotarla en beneficio de la sociedad a la que debía servir. Y así, un terrible autoritarismo y el arduo trabajo diario condujeron a la derrota total en 1991. 

Más tarde, el capital de inversión pudo dedicarse a arrasar a escala global sin traba alguna, lo que culminó en el crac de 2008 y el surgimiento de su mutación más formidable: un capital basado en la nube con un poder monstruoso para usurpar las mentes y los mercados. Gracias a los interminables fondos de los bancos centrales con los que los nubelistas han construido sus imperios, ahora todos estamos, como el Movatar de Stelarc, conectados a los circuitos del tecnofeudalismo. Así

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La pandemia exacerbó esa tendencia. La única diferencia significativa con el período prepandémico fue que, esta vez, y por primera vez desde 2008, los gobiernos gastaron algunos de los billones recién impresos por los bancos centrales en la población, para mantener a sus ciudadanos con vida mientras estaban confinados. Sin embargo, la mayor parte del dinero nuevo terminó inflando el precio de las acciones de las grandes corporaciones tecnológicas. Esto explica el informe del banco suizo UBS, publicado en octubre de 2020, según el cual la riqueza de los milmillonarios había aumentado un 27,5 por ciento entre abril y julio de ese año, justo cuando millones de personas de todo el mundo perdían su empleo o luchaban por salir adelante por medio de los planes gubernamentales.6 Mientras, los confinamientos cerraban los puertos, las carreteras y los aeropuertos, y ahogaban el suministro de bienes en economías en las que, durante muchos años, la falta de inversión ya había mermado la capacidad de producir a escala local. ¿Qué ocurre cuando, de repente, la oferta desaparece? ¿Y si lo hace en un momento en que las masas confinadas obtienen algún tipo de ayuda económica procedente del árbol de dinero de los bancos centrales? El precio de los comestibles, las bicicletas estáticas, las panificadoras, el gas natural, la gasolina, la vivienda y muchos otros bienes se dispara y, tras una docena de años de precios contenidos, se produce una gran inflación. Muchos esperaban que la inflación causada por los obstáculos en las cadenas de suministro fuera moderada. La expectativa de que fuera «transitoria» tenía su lógica: en la década de 2020, el poder de negociación de la mano de obra era una sombra de lo que había sido en los años setenta del siglo XX, cuando los poderosos sindicatos podían presionar para conseguir aumentos salariales por encima de la tasa de inflación. De eso se deducía que, como sólo se producirían pequeños aumentos salariales para apoyar a los trabajadores cuando los planes de regulación temporal de empleo y las ayudas económicas del gobierno hubieran finalizado, el aumento de los precios agotaría el poder adquisitivo de las masas, la demanda de bienes disminuiría y los precios caerían. Pero no sucedió así.


Tecnofeudalismo (Yanis Varoufakis)

sábado, 29 de marzo de 2025

EL LIBRO DEL SÁBADO. Los abismos. Pilar Quintana

Llevo un tiempo curioso en el que me encuentro con muchas plantas que invaden casas y hay pequeños personajes femeninos que hablan con un voz menuda pero muy propia, personal, intensa.

Hace unas semanas fue Sara Jaramillo, hoy es otra nueva colombiana que me recomendó (y dejó) Ciprián.

Es la historia de una niña que cuenta su propia historia de niña a la vez que (y esta es su verdadera genialidad)  nos deja a nosotros , los adultos, intuir la historia de una mujer infeliz con su vida, con su matrimonio, con ella misma, generando una vida dura y conflictiva.

La VOZ es magnífica, y nos ofrece una verdadera sensación del mundo visto por una niña de ocho años, con una escena de una terrible genialidad, la que habla del suicidio de su muñeca favorita. No explico más pero nunca había visto algo tan lírico como trágico en esta expresión elusiva de los sentimientos.

Realmente fantástica, tan tierna y amable como dura.

LAURA


                                ÍNDICES DE NARRATIVA

jueves, 27 de marzo de 2025

Alicia García - Herrera. Esto no estaba en mi libro de mitología griega (Los jueves pensamos)

 

No es el libro más adecuado para comenzar a transitar por este mundo de la mitología, pues no se concibe a la manera de diccionario de mitos en donde iríamos viendo a Zeus, Hera, Apolo...

No, es más bien una reflexión sobre los propios mitos que la autora va uniendo por unidades temáticas (la muerte, el amor, el hibris, las pasiones, la justicia o el destino...)

A través de ellos descubrimos personajes y tramas que a menudo se repiten (como si todo fuera una gran cámara de eco que puede comenzarse por cualquier lugar pues los rizomático nos permitirá pasar una y otra vez por los mismos puntos, aunque el agua pasa, y nunca no bañaremos en el mismo río.

El libro es, además, toda una reflexión de estos mitos y su restauración en el mundo actual como nuevas formas de anclaje intelectual para problemas eternos.

Algo especialmente trabajado que puede ayudarnos a volver a ciertos orígenes que hemos olvidado últimamente


TODOS NUESTROS POST SOBRE MITOLOGÍA CLÁSICA


martes, 25 de marzo de 2025

Ilustración oscura: ¿qué es su renacimiento occidental?

 

Renacimiento Occidental. Para revivir es primero necesario morir, así que mientras más completa sea la “completa reiniciación”, mejor. La crisis total y la desintegración ofrecen las mejores probabilidades. 

Dado a que la competición es buena, un poco del Renacimiento Occidental haría las cosas más interesantes, incluso si, como es probable, la Modernidad 2.0 sea el camino mundial hacia el futuro. Esto dependen de que el Occidente pare y de la vuelta en todo sentido y a todo lo que ha estado ha sido por más de un siglo, exceptuando solo la innovación científica, tecnológica y de negocios. Es recomendable mantener una disciplina retórica dentro de un modo estrictamente hipotético, porque la posibilidad de que alguna de estas cosas suceda está marcada por lo increíble.

Para saber mucho más de la Ilustración oscura. Nick Land

domingo, 23 de marzo de 2025

PILAR PRIMO DE RIVERA Y SUS CARTILLAS FEMENINAS

                            Tomado de https://www.mujerhoy.com/celebrities/pilar-primo-rivera


 La mujer en el primer franquismo se basó en la ideología nazi Kinder, Küche, Kirche (Niños, cocina, iglesia)

Se convertía así en una especie de “templo de la raza” encargada primordialmente de dar vida y educar a sus hijos , renunciando a cualquier tipo de actividad pública que pudiera coartar su función de “destino en lo universal.

Por Decreto de la Jefatura de Estado de 28 de diciembre de 1939, Franco encomienda a Pilar Primo de Rivera y a la Sección Femenina de Falange y de las JONS, la labor de movilización, encuadramiento y formación de las mujeres españolas. 

 Gemma Piérola Narvarte


UN BUEN RESUMEN DE LA MUJER EN EL FRANQUISMO


MIRA EL MANUAL DE LA BUENA ESPOSA (que aunque no sea original del momento lo explica perfectamente)



TODOS NUESTROS POST SOBRE EL FRANQUISMO

sábado, 22 de marzo de 2025

EL LIBRO DEL SÁBADO. Orbital. Samantha Harvey

 


Como una nave espacial que rodea una y otra vez la tierra como las famosas de 2001 que bailaban en un vals entre ellas.
La novela se desarrolla como el orbital, repetida una y otra vez, siempre igual y siempre distinta, precisamente hoy que aquellos astronautas que giran y giran en torno a la Tierra están viendo pasar a otros que ya están llegando por segunda vez a la Luna.
Hay un ritmo de baile y un espectáculo sobrecogedor de la tierra mostrándose a ella misma, bella de luz o de estrellas, en donde no hay ni guerras ni fronteras.

Pero bajo está música hay ruidos y miedos, los de las personas astronautas que viven en la estación y sueñan, y sufren por las muertes, la falta de gravedad o la soledad.
Hay además un supertifon que nos habla del progresivo calentamiento y de la muerte de miles de personas en las islas del Pacífico.

Y, mientras, una órbita tras otra para pensar en los limites de la ciencia o de los cuerpos humanos, como una danza o un presidió de ratones y experimentos.
Con una belleza terrible, Harvey nos fascina con la multitud de pequeños pensamientos y la belleza sin cuento de esa Tierra que gira y con ella la nave, dejándonos unas descripciones casi hipnóticas de la geografía que no para de pasar, de los sucesivos amaneceres que se rompen en luz sin cesar mientras los humanos, tan pequeños, queremos hacerla inevitable con nuestro CO2 y nuestras querellas nacionales.



jueves, 20 de marzo de 2025

Varufakis. Tecnofeudalismo (Los Jueves pensamos)

 


El que fuera ministro de economía de la Grecia de la gran crisis del 2008, plantea de una forma sencilla, amena pero rigurosa (acaso las soluciones son algo más utópicas) cómo ha evolucionado la política y la economía desde la caída de la URSS hasta la actualidad.
El gobierno único del neoliberalismo creció exponencialmente (y en gran parte por la deuda emitida por los países) y fue pasando de la producción de productos a la financiación, de lo consumible como objeto al deseo.
Esto vino acompañado por un progresivo avance de la informática y luego de internet que permitió la acumulación de datos y la virtualización del dinero que, en manos avariciosas, terminó con la gran crisis bancaria y de deuda de 2008.
A partir de entonces los bancos centrales primero pusieron medidas graves contra los servicios públicos mientras la deuda seguía creciendo.
La pandemia volvió a colapsar la economía y obligó, a esos mismo bancos, crear crédito casi a 0 para que se mantuviera el consumo y la producción. Una poderosísima inyección monetaria que generaría nuestra inflación actual.
Las grandes tecnológicas (y sus redes sociales) aprovecharon el aumento de banda desde los años 10, la expansión de internet por todo el planeta, el dinero barato y la pandemia y sus confinamientos para crecer exponencialmente y controlar los datos (y los gustos, necesidades, ansiedades, secretos...) de sus consumidores hasta convertirlos en verdaderos  siervos frente a estos nuevos señores feudales que nos dejan usar sus plataformas pero nos cobran tanto....
Como ya veíamos en ilustración oscura, esos nuevos señores ya no sólo quieren controlar la economía sino alzarse en el poder como acabamos de ver con Musk.