La segunda obra que está autora argentina le dedica a los abusos sexuales que tuvo por parte de un tío carnal, comisario de policía, durante varios veranos consecutivos. En este caso la novela habla del proceso judicial a la que se vio sometida durante años la escritora tras haber denunciado.
Escrita con rabia y lágrimas en primera persona es la historia de un largo sufrimiento ante la lentitud judicial, las posibilidades de la defensa, las dudas, el maltrato interior, las presiones sociales o los daños familiares.
Es trágica pero siempre sabe guardar una esperanza, la que le terminará por llevar al éxito a ella y a un equipo de mujeres que pusieron todo su empeño cariño y empatía para que así fuera .
Trágica, aunque más que odios transmite luchas internas, dolores que hay que superar aunque no se pueda y apoyo de toda una red de personas luminosas









