miércoles, 5 de agosto de 2020

Las cosas de Laura. Sobre el origen de las certezas


«No seas ingenuo», le dijo Magdalena. «La gente ya sabe lo que piensa. La gente ya tiene su prejuicio bien formado. Sólo quiere que alguien con autoridad le confirme el prejuicio, aunque sea la autoridad de mentiras que tienen los periódicos.

Las Reputaciones (Juan Gabriel Vasquez)



sábado, 1 de agosto de 2020

EL LIBRO DEL SÁBADO. Pantaleón y las visitadoras. Vargas Llosa

                                                                
Casi treinta años después he vuelto a la novela que me había fascinado a los veinte, y he vuelto a quedar deslumbrado por ella.
El SVGPFA (Servicio de Visitadoras de Guarniciones , Puestos de Frontera y Afines), esas "cuarenta meretrices (...) de este lupanar motorizado, que, poniendo al servicios de los placeres inconfesables las técnicas de la era electrónica, moviliza por la Amazonía su mercadería humana en barcos y en hidroaviones"; algo tan verdaderamente absurdo se convierte en una gran metáfora y crítica sobre el ejército pero también sobre los cumplidores excesivos, la iglesia y las supersticiones del Hermano Francisco, los medios de comunicación y sus rencores...
Su embrujo tiene mucho de estilo, con sus alucinantes diálogos cruzados pero también con la vuelta de tuerca que le da a los lenguajes oficiales de las notificaciones e informes castrenses para dar una apraciencia de normalidad a lo que es un puro disparate.
El que quiera investigar en las rupturas (tanto ideológicas como estilísticas) del Boom sudamericano tiene en esta obra una fantástica puerta para empezar a conocerlo


Más libros del autor en nuestros blog

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El Paraíso en  la otra esquina






miércoles, 22 de julio de 2020

Luis. A veces sí fue así


, dejar la niñez atrás —sus humillaciones, sus sutiles persecuciones, la experiencia de la desilusión constante—,

Las Reputaciones (Juan Gabriel Vasquez).


                                          Luis. Praderas azules




martes, 21 de julio de 2020

Las cosas de Laura. A veces lo olvidamos


Una sociedad que es autoritaria en sus códigos sociales y sexuales, que aplasta a sus mujeres bajo las cargas intolerables del honor y la propiedad, engendra también represiones de otra clase. 

Vergüenza (Salman Rushdie)


sábado, 18 de julio de 2020

EL LIBRO DEL SÁBADO. Manuel Vicent. Ava en la noche


                                                                    
El nuevo libro de Manuel Vicent es un pequeña, delicada novela de un amante del cine empeñado en ser director y, antes de ello, conocer en persona a Ava Gardner que toda su corte de actores (desde Cooper a Sinatra, sin olvidar, por supuesto, al habitual Heminguay, y a todo tipo de toreros y gitanos recorre la noche madrileña de Chicote, Villa Rosa, Morocco, Lhardy...)
Como epígono de toda esa España glamurosa que culminaría en un asesino en serie extraído de la más rancias familias que frecuentaban el Pilar, José María Jarabo.

Frente a los destellos luminosos (incluso para los asesinos), el protagonista conocerá también otros mucho más reales y duros, cuando es confundido con otro en la Puerta del Sol y sometido a interrogatorios y torturas por la brigada política social.
Las dos caras de un régimen dictatorial que, sin embargo, buscaba lavar una y otra vez su fachada con las estrellas rutilantes del cine aunque esto provocara la recreación (una vez más) de España en el paraíso romántico de toros, bailaoras y guerreros que ya se había forjado en el siglo XIX


En Madrid no había ningún Sartre, pero estaba Ava Gardner, que salía siempre en el No-Do bajando del avión, sentada en la barrera de Las Ventas, entrando y saliendo del hotel Castellana Hilton, bebiendo en compañía de Luis Miguel Dominguín. Allí estaban Hemingway y Orson Welles, Lana Turner, muchos artistas de Hollywood que venían a España a rodar películas; allí estaban Samuel Bronston y Jean Negulesco y Frank Sinatra y Sophia Loren y Charlton Heston. En Madrid acababa de morir Tyrone Power mientras rodaba la película Salomón y la reina de Saba. La noche anterior había cenado con Luis Miguel Dominguín y con Aline Griffith, una americana que presumía de espía de la CIA y que solo capturó a un Romanones para convertirse en condesa de Quintanilla. Al rey Salomón le dio un infarto en escena, abrazado a Gina Lollobrigida, y murió en el taxi camino del hospital
(...)
Por el cabaret Morocco, Pasapoga, Casablanca, Villa Romana, el Corral de la Morería, Villa Rosa, Chicote, Balmoral, los estudios cinematográficos CEA y Sevilla Films, por las piscinas de los chalets de Florián Rey, de Benito Perojo y de Cesáreo González, lugares míticos que David veía en la revista Fotogramas, campaba un tipo moreno, millonario, que a la hora de pagar la consumición arrojaba un puñado de billetes a la cara de los camareros. Solía llevar a una rubia platino colgada de cada brazo, y usaba un sombrero tejano fabricado en exclusiva para él con hilo de arroz y pelos de castor y chinchilla. Este playboy se llamaba José María Manuel Pablo de la Cruz Jarabo Pérez-Morris,

PARA SABER DEL FRANQUISMO


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sábado, 11 de julio de 2020

PATRIA. ARAMBURU


Esta novela quedará como una de las cimas literarias de principios del XXI en España.
Literaria pero también histórica, pues uno de los grandes valores de la novela es su profunda investigación sobre ETA y todos sus múltiples mundos (las víctimas, los asesinos, las familias, el mundo aberchale, las identidades, la lucha armada, las presiones sociales en las zonas rurales, las cuadrillas, la guardia civil...).

Ya el propio planteamiento, la historia de dos familias que el mundo etarra separa y termina enfrentando en un pequeño pueblo de la Guipúzcoa interior le permite al autor un juego de múltiples perspectivas sobre todo este problema, huyendo así de visiones simplistas (es una especia de gran coro desafinado que nos permiten conocer la cantidad de cuestiones que había dentro del problema, así como las distintas sensibilidades y sus amplísimas modulaciones)
(Pese a su tamaño, con el tiempo se convertirá en todo un manual que podrá servir, conveniente explicado, para explicar todo este mundo de ETA a las generaciones que ya no la conocieron actuando)
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Estilísticamente también aporta interesantes novedades, con la citada visión múltiple (lejana heredera de la Colmena) y una forma de narrar impura en donde se une, sin solución de continuidad, descripción, diálogos, monólogos internos, abruptos cambios de narradores...), en general bastante sutiles, que no molestarán al lector medio pero aportan un agradable chisporroteo a toda la obra, que nunca llega a decaer en fuerza a pesar de su longitud.

sábado, 4 de julio de 2020

El libro del sábado. Tierras de Cristal. Baricco

                                                               
Junto a Océano Mar fue la obra debutante del escritor.
En ella ya encontramos tanto sus maravillosos personajes como su exquisito estilo, esa prosa inquietante, a veces pendiente de sí misma, replegada, intensa, para luego desenvolverse como una línea que atraviesa mundo enteros, sin parar de narrar, enumerar, contar sin pausa ni cuento mil mundos posibles.
Lo suyo ya eran los mundo plagados de personas dirigidas por sus sueños y obsesiones como Jun, acompañada siempre de una belleza sobrenatural; la falsa viuda Abegg y su pasado inventado con tal fuerza que termina por ser verdad; Horeau y su pasión por la arquitectura de cristal que es, ante todo, una metáfora de los nuevos tiempos, incluso en sus propias tragedias; el señor Rail, sus misteriosos viajes y su pasión por el ferrocarril o, ante todo, el maravilloso inventor de los más fabulosos instrumentos musicales, Perkins.

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sábado, 27 de junio de 2020

Kazuo Ishiguro. UN ARTISTA DEL MUNDO FLOTANTE

                                                                 

Una de las primeras novelas de Ishiguro (junto a Pálida luz en las colinas, las únicas de tema japonés) que retrata con una poética precisión la sociedad japonesa antes y después de la II Guerra Mundial.
Su protagonista, un viejo pintor que rememora, nos habla (de forma tangencial, como siempre hace el autor en todos sus temas) del paso de una época fascista y victoriosa a otra mucho más pragmática y occidental tras la gran derrota de la guerra (y en medio de la Gran Historia, la microhistoria de las pasiones y las traiciones, leves, casi imperceptibles).
Pasa revista también a lo eterno (las tradiciones más arraigadas, como la cortesía o las alucinantes negociaciones de matrimonio) y, a la vez, a lo más etéreo, ese mundo flotante que tanto amaron antes de la guerra, un lugar nocturno de placeres y sensaciones ambiguas (tan parecido al París de fin de siglo, también en lo artístico) que es la gran metáfora del tiempo, de las grandes Ideas que apenas son un recuerdo cuando vuelve a despuntar el día, pues todo cambia, y sólo queda una leve memoria, apenas si eso, de lo que una vez pasó


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