sábado, 25 de abril de 2026

Jesús Carrasco. La tierra que pisamos



Una nueva y brutal distopía del escritor de Intemperie.

Extremadura como lugar de jubilación de los altos mandos alemanes que han conseguido crear una nueva Europa.
A la casa de un general retirado llega un hombre sin voz, sin apenas casi vida y la historia se desdobla, pues él es realmente su memoria, el terrible recuerdo de un simple hombre capturado y esclavizado en terribles campos de trabajo por los alemanes.
Vamos viendo así el presente y el pasado hasta que un momento terrible se terminen uniendo y todos los mecanismos se pongan en definitivo y terrible movimiento.
Una lectura intensa pero atroz, que nadie espere de Carrasco compasión con el lector.
Una prosa pulida, brillante como guijarros de río que cuenta sin necesidad de adjetivos (ya los imagina el lector sin poder remediarlo) una historia que, fuera de la pura anécdota, tiene mucho de nosotros mismos y nuestra historia reciente, la de las víctimas y los verdugos.



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miércoles, 22 de abril de 2026

Impresiones. En el baño

 

SHANGAY ⇒ Ya que has mencionado la desnudez: los hombres desnudos son una constante en tu trabajo. A veces eres tú mismo. Y se reproducen entre lo incitante y lo desvalido…

GUILLERMO PÉREZ VILLALTA ⇒ [Risas] Es lógico. He sido totalmente consciente de mi homosexualidad desde siempre. Y desde ese punto de vista, lo he pintado. No lo voy a convertir en lo que no es: la presencia del hombre desnudo es algo que evidentemente me atrae. Aunque haya utilizado también la imagen de la mujer. Y tienes razón, hay un poso de autorrepresentación, aunque a veces dudo que sea yo mismo…


sábado, 18 de abril de 2026

El libro del sábado. BOLAÑO. Los detectives salvajes

Una novela río, una verdadera novela navegable que podría generar cien novelas más (en el efecto contrario de la Literatura Nazi en América).

En principio es un libro sobre poetas (más que sobre poesía), los llamados realvisceralistas que pretenden regenerar la literatura patria y sólo son puros papeles llevados por el viento del destino que terminarán prisioneros (como una enorme metáfora) en el desierto de Sonora.

Sin embargo, todo esto es, en realidad, una falsedad, una pura cáscara para esconder las mil historias y personajes que se desarrollan en torno a una idea literaria de la que nunca conocemos nada (o casi nada). Estos personajes, historias y lugares que pasan del DF a Barcelona, París, Israel o la propia África Negra, desarrolladas en más de 20 años hasta terminar en desierto de Sonora y el verdadero asesinato que se produce al revés de lo normal en las novelas de detectives, al principio.

Todo esto es la novela que encumbró a Bolaño, una pura vida que se desborda más allá de las páginas sin final feliz ni moraleja, como es la propia y real vida, llena de lugares sin magia, de anécdotas llenas de costuras, de casualidades, de incomprensiones y (como fogonazos extremos) comprensiones entre los propios personajes (o sobre ellos mismos).

A mi particularmente me ha fascinado la segunda parte en donde la novela se rompe como un espejo, en mil pedazos, cada uno contado por un personaje distinto, que ilumina una faceta de los dos protagonistas a la vez que cuenta su minúscula historia personal.

Solsona


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domingo, 12 de abril de 2026

IMPRESIONES. EN LA PLAZA

 

Me gusta lo posmoderno de Pérez Villalta.
Su pasión por coleccionar y mezclar periodos del arte anterior para que el gozador del arte juegue a encontrarlos.
Me gusta su ciudad que es, a la vez, medieval en sus torres, renacentista en sus patrones y estrictamente moderna, casi un Moneo o un Navarro en sus estructuras.
Son esos espacios extrañamente vacío de Giorgio de Chirico que el hombre, por mucho que quiera, no puede habitar, y hace cosas extrañas y curiosas, como si fueran una decoración de estas ciudades que tienen mucho de las invisibles de Italo Calvino


sábado, 4 de abril de 2026

EL LIBRO DEL SÁBADO. Francisco Umbral. Sinfonía borbónica.

 



En el Madrid de los 80 Umbral imagina la crónica de esas clases de privilegio que se mueven entre fiestas privadas y las putas ,negras o yonkis de la calle de la Cruz
Una novela coral que pasa del Plantío a los locales más glamurosos, y de allí a Vallecas, retratando (el gran legado del escritor, sus retratos morales de la España franquista y democrática) a personajes impares de un mundo que guardaba aún mucho del ayer.
Esa derecha elitista se compone de monárquicos no Juancarlistas, de nobles sin excesivos posibles o intelectuales (desde la socialdemocracia al marxismo) que se mueven en el mundo líquido de la Transición, todos girando en torno al ser asexuado, ambiguo, terriblemente bello que es la perfecta imagen de estos tiempos de cambios de los que aún vivimos (al menos los X).
Un buen principio para introducirse en la prosa hipnótica de Umbral.





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sábado, 28 de marzo de 2026

Peri Rossi. Sexual.



Ahora es otro libro sobre el tema.  Entonces, a principios de los 90, fue todo un deslumbramiento.

Y que, aún, el sexo tenía mucho de tabú , y poder leer un libro que hablara libremente era raro, pues era el silencio o la revista porno, sin demasiado espacio para los grises.

Lo publicó dos años después de Evohe, el libro de poemas eróticos que tanto nos trastornó, y lo leí casi de un sorbo , clandestino, dejándolo después en una segunda fila de libros que no dejara ver el titulo de su lomo. 

Evidentemente muchas fantasías (incluso hoy) me superaban pero había mil retazos perdidos que me sacudieron , sobre todo al ponerlos en contexto con la cultura que entonces estaba descubriendo a grandes sorbos en la universidad. 


Beatrice


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sábado, 21 de marzo de 2026

Inés Garland. Mudanza. El libro del sábado

 


Mudanza., la de una casa que es la metáfora de un cuerpo que es la menopausia. 

Lo elegí con entusiasmo cuando vi su contraportada. Quería leer mi propio diario en las palabras de otra. Quizás por eso me defraudó.

El libro es correcto, tiene ritmo, pero no coincidía con mis necesidades. Yo ansiaba encontrar todos mis miedos y solo encontré sofocos y escalofríos. Busqué cómo era el sexo tras un divorcio y tras la menopausia, pero no encontré más que algunos lugares comunes y poca chicha.

Era rápido, de escenas cortas y bien enlazadas, pero superficial, al menos para otra menopáusica que buscaba una investigación sobre todas debilidades y miedos que llegan según se va retirando la regla.

Necesitaba una cartografía precisa de este mundo y solo me enseñaron una postal que quizás llegue mejor a todos los públicos .

Buscaba una explicación de los nuevos deseos que aparecen de nuevo con una fuerza atronadora. Un terremoto al que no estás acostumbrada y te da miedo. Miedo de ti misma, pues te pareces una desconocida que está harta de obedecer y necesita aire, nuevo aire que respirar.

Por eso no me gustó, aunque sea entretenido y con chispa. Aunque sea un lugar común, no es el libro, soy yo quien lo ha leído mal


Beatrice



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sábado, 7 de marzo de 2026

EL LIBRO DEL SÁBADO Scott Fitzgerald. El Gran Gatsby

 Lujo, seducción, crímenes antiguos y actuales, grandes mansiones y fiestas glamurosas; enamoramientos, engaños, antiguas parejas; ascensos sociales, ricos de siempre, pasados universitarios frente a otros educados en la escuela de la calle; una historia compleja, llena de pasados quejumbrosos en medio de un decorado teatral.

Esto es la novela que retrató esas clases altas (ya por familia, ya por méritos personales, aunque fueran puramente delictivos) de el Nueva York de los años 20 que está empezando a entrar en una época de espumante felicidad económica.

Con un estilo tan rápido como el propio tema (aunque no renuncia nunca a una extraordinaria poética que a veces emerge, como pequeñas piedras preciosas) y unos diálogos veloces que dicen muchas más cosas de lo que dicen, la novela se lee como si estuviera recién escrita, aunque nosotros la leyéramos en nuestra segunda adolescencia, dándonos las pautas de lo que empezaríamos a entender como clase (un concepto algo ambiguo pero entonces muy importante que luego el Padrino en su trilogía nos terminaría por perfilar)