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sábado, 7 de marzo de 2026

EL LIBRO DEL SÁBADO Scott Fitzgerald. El Gran Gatsby

 Lujo, seducción, crímenes antiguos y actuales, grandes mansiones y fiestas glamurosas; enamoramientos, engaños, antiguas parejas; ascensos sociales, ricos de siempre, pasados universitarios frente a otros educados en la escuela de la calle; una historia compleja, llena de pasados quejumbrosos en medio de un decorado teatral.

Esto es la novela que retrató esas clases altas (ya por familia, ya por méritos personales, aunque fueran puramente delictivos) de el Nueva York de los años 20 que está empezando a entrar en una época de espumante felicidad económica.

Con un estilo tan rápido como el propio tema (aunque no renuncia nunca a una extraordinaria poética que a veces emerge, como pequeñas piedras preciosas) y unos diálogos veloces que dicen muchas más cosas de lo que dicen, la novela se lee como si estuviera recién escrita, aunque nosotros la leyéramos en nuestra segunda adolescencia, dándonos las pautas de lo que empezaríamos a entender como clase (un concepto algo ambiguo pero entonces muy importante que luego el Padrino en su trilogía nos terminaría por perfilar)


miércoles, 9 de julio de 2025

Me siento un dios... Mi vida contada por otros

 Me siento dios por un instante: 

os veo a él, a ti, al mar, 

la luz, la tarde. 

Todo lo que contemplo vibra y arde, 

y mi deseo se cumple en mi deseo:

 dore mi sol así las olas

 y la espuma que en tu cuerpo canta, 

canta —más por tus senos que por tu garganta— 

do re mi sol la si la sol la si la. 


101+19 = 120 poemas (Ángel González)

sábado, 26 de abril de 2025

El libro del sábado. Elogio a la madrastra. Vargas Llosa

Desde sus principios, Vargas Llosa ha tenido dos temas recurrentes: uno es el poder y sus excesos y el otro el sexo como la forma de vida más allá de lo cotidiano.

En este caso es el sexo el único ingrediente de esta novela que parecería casi decimonónica en sus formas y profundamente trasgresora a la vez, como su querida Madame Bobary.
Don Rigoberto, un anciano meticuloso que se enfrenta a la muerte y la edad por medio de unas rutinas higiénicas que llegan hasta la extenuación; la madrastra que pretende tener una vida burguesa y excitante a través de la fantasía de su marido y termina siendo poseída por la ingenua maldad de su pequeño hijastro, que la terminará por desposeerla de todo.
Higiene y sexo como contrarios, y aún más que el sexo, el deseo sexual, la capacidad que tienen la personas de imaginar lo que luego sucede, a veces de forma tan sumamente patética o simple (y letalmente) cotidiana.
Pues en realidad es una obra que habla de los sueños que todos tenemos por dentro que nos impulsan como un motor secreto
Un libro voluptuoso como la que habría escrito Flaubert si hubiera vivido a mitad del siglo XX, escandaloso tanto en lo moral como en los adjetivos, pero aún más en los propios personajes, incluso el propio hijastro. como el lector conocerá en las últimas páginas.
Entrelazado en esta historia el autor juega introducir relatos basados en pinturas famosas que exploran nuevas formas de sexualidad y de deseo  (Candaules de Jacob Jordaens, Diana después de su baño de François Boucher, Venus con el Amor y la Música de Tiziano Vecellio, Cabeza I de Francis Bacon, Camino de Mendieta 10 de Fernando de Szyszlo y La anunciación de Fra Angélico)





















Su lectura es morosa, fantásticamente viscosa, llena de poesía altamente inflamable que yo una vez llegué a convertir en cierta.







sábado, 4 de enero de 2025

Manuel Vázquez Montalbán. Carvalho. Laberinto griego

Siempre me gustó esta obra de la serie Carvalho.

Quizás fuera por la nostalgia. Toda la novela está llena de una tristeza (honda pero contenida) sobre el paso del tiempo y la vida que la llegada de una mujer magnífica hace aún más evidente, como una pincelada de color en medio del gris.

Los amigos que ya no están, la juventud perdida, las esperanzas que se fueron perdiendo en el camino, viendo cómo los antiguos compañeros han abandonado los ideales para convertirse en sus propios enemigos... El panorama de paisaje destrozado se amplía a la propia Barcelona que se prepara para los fastos olímpicos pero sigue manteniendo (a escasos metros) barrios muertos en sus propias ruinas (como el Pueblo Nuevo y sus fábricas que hace décadas que no funcionan y sirven como refugio de tantos que no quieren seguir el camino de esplendor de la modernidad)

Todo funciona como una gran caja llena de ecos que terminan por hacerte cuestionar a ti mismo si el pasado mereció la pena y (aún más importante) si existen fuerzas para reengancharse a la nueva vida que está sepultando los tiempos antiguos a una velocidad de vértigo, enterrando todo en lo que creíste importante por nuevos valores.

Enero 2010


Luis o Luis


Más obras del autor en nuestros blogs



miércoles, 25 de diciembre de 2024

Mi vida contada por otros. Las geografías del deseo y la nostalgia (Sabrina)

 Cómo haré  mañana

de dónde sacaré la fuerza y el olvido para tomar distancia de esta orografía

de esta comarca en paz, de esta patria ganada        

apenas y a penas   

        

El amor, las mujeres y la vida (Mario Benedetti)


Luis o Luis


                                                ANIMA MUNDI

sábado, 14 de diciembre de 2024

El libro del sábado. Delibes. El disputado voto del señor Cayo



La obra, en algunos aspectos, no ha envejecidos muy bien y a veces su estructura chirría por ingenua o evidente.

Sin embargo, su núcleo central, las conversaciones con el señor Cayo, el propio personaje, es uno de los más conseguidos de toda su obra por lo que tiene que loa a la vida rural desde uno de sus últimos representantes

También es interesante (para la perspectiva actual) cómo se entiende el ecologismo y cómo se aborda la llamada ahora España vaciada.

Por ello, aunque especialmente el comienzo y el final han perdido mucha verdad desde su creación, el resto de la obra me ha vuelto a gustar después de tantos años en esta historia de política y vida rural, de un mundo que desaparece frente a otro que está naciendo en ese mismo instante, el de la Transición española

Luis o Luis



                            ÍNDICES DE NARRATIVA

sábado, 31 de agosto de 2024

EL LIBRO DEL SÁBADO. Nikos Kazantzakis. Lirio y serpiente


Este pequeño libro es toda una joya del amor y su reverso más tenebroso, casi un nuevo collar de la paloma, unos 20 poemas de amor y una canción desesperada que siempre fascinó (su palabra fetiche que nosotros, en su honor tanto utilizamos) al querido Luis.

De hecho, ahora que por desgracia sabemos mucho más de él de lo que creíamos , hay muchos pasajes del libros, subrayados con ansia, que recorren algunas partes de sus historias de amor con Sabrina (y tal vez también, con Sabrina).

Hay incluso algunas pequeñas notas que lo dice todo: "¿Por qué he leído esto tan tarde? Si hubiera sabido los contornos de este tormento, lo nuestro no habría descarrilado, Sabrina"

Gran parte de la obrita está subrayada y llena de flechas y exclamaciones, pues es (suponemos que fue) su historia de amor.

De hecho, Kazantzakis la escribió a los veinte años, recreando su propia historia de amor con  la joven profesora irlandesa Katheen Forde de la que se enamoró locamente cuando  recibía de ella clases de inglés y en los que le recitaba al oído los poemas de Byron y Keats como erótica pedagogía.

La narración, escrita como un apasionado diario, pasa sin transición de lo sublime a lo carnal, y ella se mezclan besos, tetas, esculturas clásicas y la pura ansia de la totalidad o el espíritu del thanatos siempre presente en eros.

No hay un momento de tregua y la terriblemente espectacular belleza de sus palabras sobrepasa lo puramente literario para  entrar en terrenos en donde las palabras juegan como sonidos y juegos, sensaciones y sentimientos que flotan entre los orgasmos y los más profundos miedos.

Una profunda lucha entre los polos extremos del deseo y el amor sublime, del lirio y la serpiente, el espíritu y la pornográfica carne, muy cerca de nuestros queridos simbolistas que tanto nos arrebataron en la juventud.

Luis lo descubrió antes de la cuarta vez con Sabrina, y a menudo aparecen retazos suyos en sus cuadernos azules, no sabemos si como deseos ya cumplidos o puestos a orear, esperando que un viento de locura los hiciera realidad, la más maravillosa de sus tiempos juntos y la destruida y llena de cristales hirientes rotos por los suelos de sus separaciones.

Solsona


                                ÍNDICES DE NARRATIVA

 

sábado, 10 de agosto de 2024

Los funerales de Mamá Grande. Cuando García Márquez inició su gran estilo

Ésta es, incrédulos del mundo entero, la verídica historia de la Mamá Grande, soberana absoluta del reino de Macondo, que vivió en función de dominio durante 92 años y murió en olor de santidad un martes del setiembre pasado, y a cuyos funerales vino el Sumo Pontífice.

Tras la lectura de Cien Años de Soledad, ese verano sólo me dio para dar clases particulares en agosto para, cobradas cada semana, comprarme un nuevo libro de Gabriel García Márquez. Fue así como fui conociendo sus primeros cuentos y novelas y entre los múltiples deslumbramientos encontré estos Funerales y su estilo barroco y colorista que anticipaba, incluso, El Otoño del Patriarca

todo el mundo se había acostumbrado a creer que la Mamá Grande era dueña de las aguas corrientes y estancadas, llovidas y por llover, y de los caminos vecinales, los postes del telégrafo, los años bisiestos y el calor, y que tenía además un derecho heredado sobre vida y haciendas.

Una épica hecha palabras que daba ganas de conquistar Polonia y trepar por una selva bíblica y esencial, encontrado entre las enumeraciones infinitas todo un mundo secreto de nuevas analogías y verdades, en pleno reino de la poesía

dictó al notario la lista de su patrimonio invisible: La riqueza del subsuelo, las aguas territoriales, los colores de la bandera, la soberanía nacional, los partidos tradicionales, los derechos del hombre, las libertades ciudadanas, el primer magistrado, la segunda instancia, el tercer debate, las cartas de recomendación, las constancias históricas, las elecciones libres, las reinas de la belleza, los discursos trascendentales, las grandiosas manifestaciones, las distinguidas señoritas, los correctos caballeros, los pundonorosos militares, su señoría ilustrísima, la corte suprema de justicia, los artículos de prohibida importación, las damas liberales, el problema de la carne, la pureza del lenguaje, los ejemplos para el mundo, el orden jurídico, la prensa libre pero responsable, la Atenas sudamericana, la opinión pública, las lecciones democráticas, la moral cristiana, la escasez de divisas, el derecho de asilo, el peligro comunista, la nave del estado, la carestía de la vida, las tradiciones republicanas, las clases desfavorecidas, los mensajes de adhesión.

Luis o Luis




miércoles, 31 de julio de 2024

Cristina Peri Rossi. Los versos encendidos

La poesía de Cristina Peri Rossi me ha acompañado desde aquel verano que me la descubrieron, enredada entre sábanas mientras me leían Evohé: palabras y deseo.

Desde entonces forma parte de una de mis queridas brújulas secretas, la de marear amores y deseos, los que pasaron antes de ella y los que sucedieron después.

Pues todo está en ella. Las mujeres que me han importado ya estaban escritas en sus versos. Escritas como forma absoluta de amor y placer que eleva la erótica y nos la libra del pecado (¡maldita educación católica!)

 Dedicatoria

La literatura nos separó: todo lo que supe de ti
lo aprendí en los libros
y a lo que faltaba,
yo le puse palabras.

"Evohé" 1971


Mensajes

Cómo amaba los manuscritos de tus manos
en la alfombra
en la mesa de todos los días
en los mansos atardeceres
en el polvo de la ventana
en la monótona arena de la playa
Mansas manos
mensajes monosilábicos

        Pero nunca supiste qué palabra escribías.


Reminiscencia

No podía dejar de amarla porque el olvido no existe
y la memoria es modificación, de manera que sin querer
amaba las distintas formas bajo las cuales ella aparecía
en sucesivas transformaciones y tenía nostalgia de todos los lugares
en los cuales jamás habíamos estado, y la deseaba en los parques
donde nunca la deseé y moría de reminiscencias por las cosas
que ya no conoceríamos y eran tan violentas e inolvidables
como las pocas cosas que habíamos conocido.

"Diáspora" 1976"Linguística general" 1979


No conoce el arte de la navegación

quien no ha bogado en el vientre
de una mujer, remado en ella,
naufragado
y sobrevivido en una de sus playas.

"Linguística general" 1979


Erótica


Tu placer es lento y duro
viene de lejos
retumba en las entrañas
como las sordas
sacudidas de un volcán
dormido hace siglos bajo la tierra
y sonámbulo todavía

Como las lentas evoluciones de una esfera
en perpetuo e imperceptible movimiento
Ruge al despertar
despide espuma
arranca a los animales de sus cuevas
arrastra un lodo antiguo
y sacude las raíces

Tu placer
lentamente asciende
envuelto en el vaho del magma primigenio
y hay plumas de pájaros rotos en tu pelo
y muge la garganta de un terrón
extraído del fondo
como una piedra.

Tu placer, animal escaso.


La pasión

Salimos del amor
como de una catástrofe aérea
Habíamos perdido la ropa
los papeles
a mí me faltaba un diente
y a ti la noción del tiempo
¿Era un año largo como un siglo
o un siglo corto como un día?
Por los muebles
por la casa
despojos rotos:
vasos fotos libros deshojados
Éramos los sobrevivientes
de un derrumbe
de un volcán
de las aguas arrebatadas
y nos despedimos con la vaga sensación
de haber sobrevivido
aunque no sabíamos para qué.

"Babel bárbara" 1991


Me gustaría poder decirte:
Esta mañana llueve,
te estaré esperando
como si nada hubiera pasado nunca
como si Pinochet no hubiera asaltado la Casa de la Moneda
como si te hubieras ido hace solo media hora
a comprar tabaco.

Me gustaría poder decirte:
La vida está muy cara
pero los atardeceres siguen siendo rosa
hay niñas que quisieran ser palomas
pero deben ir al colegio
palomas que tienen tu gracia al despertar
tu gracia dormida
que es una gracia que no conocen
más que los que te vieron dormida una noche de verano
durante seis años
como yo.
Pero seguramente el hecho
de haberte visto dormida todas las noches de seis años
justamente me impide decirte:
Ven cuando quieras,
te estaré esperando
y seguramente
haberte visto dormida todas las noches de seis años te impide
volver al banco vacío
a la casa abandonada
al barco hundido.

Aunque sepas oscuramente
en las noches de invierno y de verano
que te estaré esperando
como si todas las cosas del mundo
ya nos hubieran pasado para siempre.


Luis o Luis

lunes, 24 de junio de 2024

LOS AÑOS 80 . EL SHYN-POP Y SUS INFLUENCIAS

Los años 80 significaron el resurgimiento del pop; en realidad, su momento más notable a lo largo de la historia, imponiéndose al rock sinfónico, al punk, al glam o a la música disco.
Sin embargo este renacimiento que generó una de las décadas más esplendorosas a nivel musical fue un cóctel complejo y explosivo que bebió de todo la música anterior (pues no en vano nos encontrábamos en pleno desarrollo de la posmodernidad y su juego sin fin con múltiples referentes)
A estas influencias dedicaremos este post que, como veréis tiene múltiples enlaces para ir desarrollando las distintas características.

De la música disco tomaron sus cajas de ritmos (poderosamente realzados en la producción Y DE LOS QUE YA HABLAMOS AQUÍ)  y sintetizadores (cada vez más sofisticados QUE ANALIZAMOS AQUÍ) que permitían canciones que tanto se podían escuchar como bailar, sin decantarse por ninguna de las dos posibilidades. 

Del soul también provino el gusto por las canciones autoconscientes que narraban sentimientos, el gusto por los coros de acompañamientos (en su típica estructura de pregunta y respuesta) así como ciertos fraseos que daban prioridad a la voz sobre los instrumentos (al contrario del rock sinfónico), volviendo al gusto por las grandes voces solistas que podrían recordar a Elvis (Spandau Ballet) o a Aretha (Eurycmis). Voces poderosas y llenas de matices como las que habitaron en el universo soul, con extraordinaria personalidad.

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También vinculado con el soul de la Motow o el producido por Phil Spector , la música de los ochenta tomó como suya la idea del muro de sonido, compuesto por múltiples pistas en donde se entremezclaban varias percusiones, metales, violines o sintetizadores que producían una enorme riqueza auditiva 

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Tampoco fueron ajenos a ciertas influencias contries o del reague que tanto servían para contar arrasadores sentimientos (que combatían el puro hedonismo de la música disco) como para darle un toque fresco y divertido a una música (como el rock progresivo) excesivamente cerebral o (el caso del punk) agresiva y visceral

Y desarrollaron toda una estética heredada del glam, tanto en su vertiente más Bowie (como Culture Club) como elegante y sofisticada desde Roxy Music (Spandau Ballet)



Gran parte de ella se generará a través del videoclip que conocerá su primera edad de oro

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martes, 7 de mayo de 2024

Así era Sabrina. La última que conocí

 Cuando la música eleva las islas.   

Grabé el nombre amado 

En la sombra del antiguo olivo, 

En el estrépito del mar perdurable.

(...)

El jardín entraba en el mar, 

Oscuro clavel, promontorio. 

Tu mano se marchaba con el agua 

Para cubrir el mar nupcial 

Tu mano abría el cielo.


Odysseas Elytis


Luis o Luis


sábado, 6 de abril de 2024

Luis Landero. Una historia ridícula

(Que no lo es, en absoluto. Solo un gran disfraz)

Aún recuerdo como si fuera ayer cuando, hace ya tantos años, Luis me dejó en las manos su último descubrimiento. Eran los Juegos de la Edad tardía de Landero.
Fue una revelación, un nuevo lazo dentro de nuestra amistad, que nos enseñó a comprendernos en muchas de las cosas que seríamos en el futuro.
Su prosa elegante, su suave fluir, me fueron maravillando cada vez más en este autor de las historias pequeñas y delicadas, de una poesía lúcida, sin ningún aspaviento.

En está obra de la que ahora hablo, además, existe la maravilla de un personaje ridículo que me volvió a regresar a Luis y nuestra juventud: había tanto en él de Filomeno, a mi pesar, de Don Gonzalo. Esa novela que nos acompañó durante aquel verano y nos ayudó a comprender tantas cosas y ahora... Ahora ya no lo podemos compartir.
Es un puta vida, como dijo Ciprian mucho antes de serlo. Un...

Pero ya no merece la pena seguir fustigándose. Acaso sea mejor rendirle un pequeño homenaje con este libro que tiene tanto de él, de las dudas secretas (que nunca lo fueron demasiado), de todo aquel sutil entramado de pequeños traumas, miedos e incapacidades que otros llaman vida cotidiana, y a veces las escribimos con mayor o menor fortuna como una especie de salvavidas frente a la nada, el tiempo y las tiernas soledades.
Por eso la historia ridícula de amor de Marcial y Pepita, su suave absurdo, resulta reconfortante pues nos muestra nuestras ridiculeces sin fustigarnos, haciendo heridas tranquilas que nos sirven, ante todo, para reconciliarnos con nuestro yo menos querido.
Todos somos pequeños pavos reales que se pavoneando (por lo menos en el ámbito más íntimo) ante los otros. Una función fisiológica tan necesaria como la propia respiración.

Solsona


                                              ÍNDICES DE NARRATIVA



martes, 29 de agosto de 2023

Mi vida contada por otros. Nunca supe contarme, ni siquiera a ella

Es tan poco 

Lo que conoces es tan poco

 lo que conoces de mí 

lo que conoces son mis nubes 

son mis silencios 

son mis gestos

 lo que conoces es la tristeza de mi casa vista de afuera 

son los postigos de mi tristeza

 el llamador de mi tristeza.


El amor, las mujeres y la vida (Mario Benedetti).


Luis o Luis


jueves, 10 de agosto de 2023

BARICCO. EL ALMA DE HEGEL Y LAS VACAS DE WISCONSIN (los jueves pensamos)

 

Interesantísimo ensayo del siempre magnífico Alexandro Baricco.

Sus ideas sobre la música clásica son tan claras como (para algunos) heterodoxas, casi criminales para ese grupo elitista de profundísimas convicciones y verdades absolutas (creánme, los conozco muy bien, desde hace muchos años).

En primer lugar ¡se atreve! a colocar por encima de la partitura, la interpretación, comprendiéndola como la única forma de hacer vivir (una vez más) la música. En tal exposición nos hace partícipe de los peligros de las actitudes arqueológicas que son, simplemente, una pura falacia, e incluso advierte sobre el aspecto pseudomesiánico que inventaros los románticos para esta música, su capacidad casi moral de la que participaría el espectador, imbuido en altos sentimientos y emociones que otros (la pura plebe) nunca alcanzarán con su música ligera.

No contento con esto, ataca a la Nueva Música Clásica en la que desembocó la música culta a inicios del siglo XX. En este camino, perfectamente legitimado en su epistomología, se perdió cualquier conexión con el mundo y los espectadores, convirtiéndose en un recinto hermético en donde, tan sólo, se esperaba algún día empezar a comprender, pensando que había que reeducar el oído cuando el problema era el puro sentimiento (su falta de comparecencia).

Para terminar el derribo, Baricco analiza el caso de dos compositores (Puccini y Malher) como ejemplos de cómo la música culta consiguió introducirse en la modernidad, volviéndola (como tantas veces habla Lucas) en géneros impuros en donde la realidad entra a borbotones en la música y la contamina con recursos persuasivos de la baja cultura.

Tremendo este Baricco; nunca le rendirán pleitesía los círculos selectos musicales


Luis


OTRAS OBRAS DEL AUTOR


martes, 30 de mayo de 2023

Las cosas de Laura. La música de Gabo

 En la vida del artista era clave encontrar la voz, cómo no, pero también la velocidad, la cadencia exacta para escribir cada palabra, para volverla música, para cantarla escribiendo.

¿Verdad que sí?


Los genios. Jaime Bayly 


sábado, 4 de marzo de 2023

El libro del sábado. CABRERA INFANTE. Habana para un Infante difunto

 



Qué larga y refrescante lectura esta biografía amorosa de Guillermo Cabrera Infante.
El escritor nos lleva de la mano por miles de rincones de la ciudad mientras nos habla de libros, de películas y salas de cine, de músicas y otras mil habanidades más, incesantes, como un torrente sin pausa que mira y nos deja ver, convirtiéndonos en devotos de esa religión que se llama, más que Cuba, la Habana (la de antes de la revolución).
En torno a estas bambalinas se desarrolla la fascinante historia del descubrimiento del otro sexo, desde las primeras miradas al sexo más desenfrenado que casi acaba con el protagonista, con los torpes toqueteos, con el sorprendente primer beso o los puros deseos sin otras consecuencias que las angustias adolescentes que tanto me recuerdan siempre a la propia, donde el mundo era tan atractivo como terrible.
La aventura del primer tacto del otro, del inicio de los estudios de interpretación de los conmoveres y los suspiros ajenos. Tantos gozos y ... miedos, descubrimientos y amenazas, con el sexo como un imán que nos mueve como virutas de hierro.
El libro es todo eso y el interminable placer de jugar con el idioma, con sus sonidos y sus referencias, de nuevo como cuando éramos adolescentes y explorábamos las posibilidades de nuestra comunicación, de sus cacofonías pero, también, de las sorprendentes invenciones y revelaciones que a veces producen estos juegos que tanto tenían (o por lo menos a mi me lo parecían) de sexualidad como juego y, a la vez, maravilla.
Fuegos artificiales ante la visión del primer pecho desnudo o lenta alegría de la confusión de significados y significantes. 
Fin de los miedos y negociaciones con uno mismo cuando, al fin, se rompían los precintos de la inexperiencia o
Comienzo de los terrores ante las posibles novenas consecuencias de mis actos o
El ansia viva que te impide pensar en otra cosa que en la piel y los suspiros de la persona amada o 



                                ÍNDICES DE NARRATIVA









miércoles, 21 de septiembre de 2022

NOCTURNO III, LO QUE SIEMPRE SE LE OLVIDABA A LUIS

 La primera parte

Esta noche
solo, el alma
llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
separado de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la distancia,
por el infinito negro,
donde nuestra voz no alcanza,
solo y mudo
por la senda caminaba,
y se oían los ladridos de los perros a la luna,
a la luna pálida
y el chillido
de las ranas,
sentí frío, era el frío que tenían en la alcoba
tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,
¡entre las blancuras níveas
de las mortüorias sábanas!
Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte,
Era el frío de la nada…

Y mi sombra
por los rayos de la luna proyectada,
iba sola,
iba sola
¡iba sola por la estepa solitaria!
Y tu sombra esbelta y ágil
fina y lánguida,
como en esa noche tibia de la muerta primavera,
como en esa noche llena de perfumes, de murmullos y de músicas de alas,
se acercó y marchó con ella,
se acercó y marchó con ella,
se acercó y marchó con ella… ¡Oh las sombras enlazadas!
¡Oh las sombras que se buscan y se juntan en las noches de negruras y de lágrimas!…


Esta segunda parte siempre quería olvidarla Luis




jueves, 15 de septiembre de 2022

Nocturno III José Asunción Silva

 

Una noche
una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas,
Una noche
en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
muda y pálida
como si un presentimiento de amarguras infinitas,
hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
por la senda que atraviesa la llanura florecida
caminabas,
y la luna llena
por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,
y tu sombra
fina y lángida
y mi sombra
por los rayos de la luna proyectada
sobre las arenas tristes
de la senda se juntaban.
Y eran una
y eran una
¡y eran una sola sombra larga!
¡y eran una sola sombra larga!
¡y eran una sola sombra larga!


Tomado de ciudadseva



Luis o Luis


jueves, 19 de mayo de 2022

Luis. Por completo cierto, ¿verdad, Sabrina?

Sebastián consideraba que cuando escribía sobre los demás, sobre personas reales, los copiaba; sin embargo, cuando escribía sobre sí mismo, se versionaba. Copiar personas en un cuento no distaba mucho de conocerlas directamente pues, a fin de cuentas, uno no conocía nunca de verdad a nadie, salvo como fórmula o retrato o cliché, como personaje ajeno; por lo tanto, sólo la versión era autobiográfica. Sabía de lo que hablaba. 

Alberto Olmos. Alabanza 


Luis o Luis