sábado, 23 de mayo de 2015

EL LIBRO DEL SÁBADO. Una novela para conocer la gran peste en la Sevilla barroca


Félix Machuca con su Padre Nuestro que no estás en Sevilla ha realizado una espléndida novela que encantará a sevillano y visitantes asiduos de la ciudad.
La novela juega con dos líneas temporales, el siglo XVII y la actualidad.
A mi, particularmente, la que más me ha gustado es la dedicada a la gran Peste del XVII que, sumamente bien documentada, describe toda la tragedia que sufrió la ciudad y que acabó definitivamente con su pujanza económica, social y cultural.
Enlazada con ella se nos narra una historia de la Sevilla contemporánea en donde se entremezcla el mundo universitario y una interesante investigación que nos habla tanto de los desmanes arqueológicos como de la importancia que tuvo la comunidad negra (entonces esclava) y sus rituales religiosos sincréticos que, según propone el autor, son el verdadero origen de todo un sistema mágico que luego será transportado a Cuba

.

martes, 19 de mayo de 2015

POSGUERRA ESPAÑOLA: HAMBRE, RACIONAMIENTO Y ESTRAPERLO


El hambre o la subalimentación no había sido nada nuevo en la España del XIX o el XX entre grandes grupos de población.
Sin embargo la Guerra Civil y la posterior posguerra hizo que el fenómeno se agudizase.
La destrucción de muchas tierras de cultivo y los transportes, el aislamiento exterior (la famosa autarquía) o la falta de brazos para la agricultura hizo que descendiera dramáticamente la oferta de alimentos.
Comenzó así un periodo de pobreza extrema que los primeros gobiernos franquistas intentaron minimizar interviniendo en el mercado de alimentos y repartiéndolos entre la población a través de las famosas cartillas de racionamiento (que daban una cantidad mínima de algunos alimentos a cada familia).

Apareció también el llamado estraperlo o mercado negro (en el fondo también permitido por el Régimen y en el que se amasaron grandes fortunas). Muchos agricultores no vendían todos sus productos por los cauces oficiales que controlaban los alimentos para su posterior racionamiento.

Aún con todo, el hambre fue una realidad durante todos los años 40 y una parte de los 50, y la gente se buscó la vida como pudo.

domingo, 17 de mayo de 2015

ROBERT OWEN Y SU NEW LANARK


Mucho menos utópico que Fourier o Cabet, Robert Owen fue un industrial escocés que intentó llevar a la práctica sus ideas sociales en una herencia de su familia: New Lanark.
Owen planteaba algunas ideas que aún hoy nos resultan verdaderamente revolucionarias como la reducción de los beneficios empresariales para ser invertidos en el bienestar de los trabajadores o la potenciación de los sindicatos no sólo como defensa de las clases trabajadoras sino como instrumentos eficaces para la creación de cooperativas (él mismo fue el creador del Grand National Consolidated Trades Union)

 «la prosperidad real de la población» se mide «con exactitud en cada momento por el nivel de los salarios y la extensión del bienestar que la clase productora puede obtener a cambio de su trabajo» y «cuando la ignorancia, el exceso de trabajo y los bajos salarios se combinan, no sólo el trabajador se encuentra en una condición miserable sino que las mismas clases superiores son ofendidas».
Tomado de wikipedia


Enfrentado con la lucha de clases marxista, Owen plantea una solución reformista, inspiradora del futuro ideario laborista.
En el aspecto práctico su solución pasaba por la creación de pequeños pueblos industriales como el que él mismo hiciera en New Lanark, en el que se realizaron escuelas infantiles, amplió las habitaciones de los obreros (proporcionándole progresivamente nuevas comodidades)


Demostraba así la viabilidad de otro sistema del capitalismo brutal, aunque sus realizaciones quedaron reducidas a escasos ejemplos














Todas las imágenes tomadas de wikipedia

sábado, 16 de mayo de 2015

EL LIBRO DEL SÁBADO. Afonso Cruz, Jesucristo bebía cerveza


¿Se puede seguir hablando de Dios en medio de la hecatombe moral de la posmodernidad y el hipercapitalismo desrregulado?
Afonso Cruz lo consigue, aunque hablando de muchos dioses sin saber muy bien cual será el verdadero, ¿el dios que habitó en Tierra Santa?, ¿el de los sacerdotes como el masoquista que aparece en la novela?, ¿el de nuestra muerte o el de la vida que florece en cada rincón de este pueblo tan lejano del Alentejo?, ¿el de Caravaggio, lleno de mugre y olores a taberna o el de la Inquisición?, ¿un Dios panteísta, casi zen?
Aún más, ¿cómo se puede hablar de Dios y sexo en la misma frase sin resultar escandaloso?
Afonso Cruz lo consigue también y nos hace un pequeño tratado sobre el erotismo (en la muerte, la vejez, la ciencia, la adolescencia) y nos propone pistas sobre esa divinidad interior que poseemos y que, según su uso, puede rápidamente trocarse en demonio.

Como puede empezar a intuirse, esta novela no es una narración al uso, y en muchas ocasiones hay que leerla más como una poesía que como un texto narrativo.
Por eso he querido aproximarme a ella de forma lateral y sólo contar que en un pueblo ignoto del Alentejo en donde las encinas marcan el tiempo vive una comunidad llena de casos singulares (como siempre lo somos todos): abuelas y nietas unidas por el amor y la culpa, científicos que hacen de la sabiduría un camino moral, aristócratas mecenas que recrean pueblos, niñas que chupan piedras de aquellos lugares en donde se posaron los sentimientos, putas amorosas, cabreros de pies enormes... Todos ellos implicados en una profunda historia de amor, desesperanza, dolor y muerte y, ante todo, poesía.


Una obra que analiza nuestras múltiples imposturas, como la suya de recrear tierra Santa en medio de Alentejo, utilizar las novelas de vaqueros como catecismo de vida o crear una academia cuasi teosófica en medio de la nada.

Una obra para pensar (al modo zen, por flases e iluminaciones) y sobre todo sentir que les fascinará a aquellos que gusten de Tabucci, Baricco o Lobo Antunes, pues tiene su misma poesía de las cosas pequeñas que nos deslumbran en su descubrimiento, como si jamás las hubiéramos visto.


miércoles, 13 de mayo de 2015

Texto. La cara oscura de las ciudades medievales

Viajeros enfrascados en dudosas ocupaciones, aventureros, peregrinos, músicos ambulantes, mimos, bufones, juglares, jugadores y estafadores de toda índole, artesanos y vendedores transhumantes, ladrones, clérigos dementes empeñados en organizar perpetuas cruzadas, vendedores de pociones y brebajes, buhoneros y prostitutas que se hacinaban codo con codo en aquellos antros. Había una masa aún más agobiante y repulsiva: campesinos hambrientos a causa de las cosechas perdidas, pedigüeños profesionales, artesanos en bancarrota, desempleados, huérfanos, enfermos errantes, algunos con enfermedades repulsivas, lepra y bubones, viudas, madres acogiendo en sus brazos a niños desnutridos sin apenas fuerzas para llorar



sábado, 9 de mayo de 2015

El libro del Sábado. ESLAVA GALÁN. Misterioso asesinato en casa de Cervantes


Siempre lo he leído, pero cada vez me gusta más Eslava Galán, tanto por su estilo como por sus argumentos.
Como ocurre en muchas de sus obras, esta novela puede leerse de varias maneras y responder a las exigencias de distintos lectores.
Los que simplemente busquen entretenimiento disfrutarán de esta novela negra en la que se investiga un asesinato (que realmente sucedió) frente a la casa en la que vivió Cervantes en su estancia de Valladolid.
Otros buscarán una de las maravillas que tiene la buena novela histórica, conocer nuestro propio tiempo a través de la confrontación con otro momento histórico para ver como ha ido evolucionando el papel de la mujer o, más actual todavía, darse cuenta que lo de la corrupción (a todos los niveles, cada uno desde su propio pedestal) es una práctica ya antigua en nuestra querida Hispania.
Todavía nos queda otro nivel de lectura, el puramente histórico, que Eslava Galán domina a la perfección.
Para los interesados de esta fórmula (pero también los profesores) encontrarán un magnífico fresco de las Españas a principio del XVII, iniciando ya su lento pero inexorable declive.
Situado en la Valladolid que el pelotazo urbanístico de Lerma convirtió en capital de Felipe III, encontraremos toda una abigarrada fauna y paisaje que, como si fuera el Tenorio, subirá por toda la escala social. Desde malandrines de poca monta, pícaros, mendigos, tahures o asesinos a sueldo, a beatas, banqueros genoveses, bujarrones, regidores o la más encubrada (y arruinada) aristocracia hispana.
Gracias a un curioso y muy logrado personaje (Teodoro/Dorotea) pasearemos por antros de juego pero también por palacios y conoceremos las costuras de una España de relumbrón en donde las apariencias dominan la vida mientras Cervantes se nos abre como una flor para ver sus pliegues y amarguras.


Pero la novela es todavía mucho más y en ella (como ya iniciara en las aventuras del Caballero Almafiera del que ya hablamos aquí) hay una constante reflexión sobre el erotismo, sus usos y sus funciones entre las que se encuentra la de ser una de los pocos instrumentos que tenían las mujeres para conseguir su felicidad entre el machismo imperante lleno de honras, analfabetismo y religiones asfixiantes).
Pues la obra es, en su verdadero sentido, una obra feminista, aquella que habla de los poderes y las sumisiones de la mujer, muchas de ellas aún vigentes pese a todos los velos de igualdad que queramos poner.



                ÍNDICES DE NOVELA HISTÓRICA

martes, 28 de abril de 2015

PALABRAS DE AGUA. LA HUELLA DE AL ANDALUS EN NUESTRO IDIOMA


Como venimos hablando desde hace mucho tiempo, al Andalus fue una civilización del agua.
Además del patrimonio material que estamos viendo, la huella del agua andalusí se encuentra también en nuestra lengua.
En este post os pongo algunos de los préstamos lingüísticos de origen árabe (arabismos)

Acequia: zanja para conducir el agua (as-saqiya)
Alamín: juez de riegos (al-amin)
Albañal: conducto por el que desaguan las aguas residuales (al-ballu)
Alberca: balsa de agua (al-birka)
Albufera: laguna junto al mar (al-buhayra)
Alcantarilla (al-qantara)
Alfaguara: manantial abundante (al-fawwara)
Aljibe: cisterna (al-yubb)
Garrafa (garrafa)
Noria (naura)
Rambla (ramla)

El prefijo gua para indicar río (wadi) como Guadalajara (río de piedras), Guadalquivir (río grande)
De la palabra árabe ayn (fuente) saldrán numerosos topónimos como Ayna
De la palabra bir (pozo) : Viar, Albir