jueves, 16 de octubre de 2014

LOS INICIOS DEL MOVIMIENTO OBRERO EN LA ESPAÑA DECIMONÓNICA


La ruptura del sistema del Antiguo Régimen significó el final de los Gremios como forma de producción. Sus oficiales y aprendices pasan a ser un proletariado cada vez más desprotegido ante los intereses del capital que les harán sobrellevar una vida miserable o emigrar. La velocidad de este proceso dependerá del grado de desarrollo industrial de lasdistintas ciudades, siendo Barcelona y su entorno el lugar en donde será más evidente y profundo. Será precisamente allí en donde se producirán las primeras manifestaciones del movimiento obrero.
      Políticamente muchos de sus miembros se acercarán a los partidos demócratas (sufragio universal, libertad de asociación, reducción de impuesto de consumos, eliminación de quintas...) y más tarde (Sexenio) a los republicanos, participando activamente en alguna de las Juntas y revueltas que organizan sus sectores más radicales (Bienio Progresista, revolución de Septiembre de 1868, apoyo inicial a la I República de la que muy pronto quedarán desencantados ante la lentitud de las reformas, volviéndose contra ella).

     Además de esta vertiente política, este proletariado iniciará, al igual que ocurre en toda Europa, un proceso asociacionista (Movimiento Obrero) en defensa de sus intereses económicos.


 Tomado de  Tras unas primeras manifestaciones derivadas del socialismo utópico de Fourier (falansterio de Jerez), el proletariado intentará el reconocimiento legal de sus organizaciones (concedida en 1840) que culminará en la primera huelga general (Barcelona, 1854) por el descontento de los obreros ante la introducción de las máquinas selfactitas. 
.



Tras varios episodios de violencia, se intentará llegar a un acuerdo con el gobierno (proyecto de ley que mantendría el derecho de asociación, jornada laboral de 10 horas, creación de jurados mixtos y prohibición del trabajo infantil con escuelas industriales gratuitas). La salida de Espartero del gobierno (fin del bienio, julio 1856) deja paralizada tal reforma.
     A nivel internacional, el movimiento obrero español también participa en la AIT a partir de 1868, mandando un delegado. La propia Internacional envía a Guiseppe Fanelli a la formación de una sección nacional de la misma, consiguiendo una gran cantidad de afiliados que se realizarán su primer congreso en 1870 (Federación de Trabajadores de la Región Española, FTRE), en donde triunfa la tendencia anarquista (muy presente en Barcelona y el campo andaluz) frente a un socialismo marxista más minoritario (País Vasco y Madrid).



     Tomado de sekelcastillohistoriadeespana.wordpress.com

 Todo este crecimiento, acompañado por numerosas huelgas y manifestaciones, a veces violentas, crea un sentimiento de inseguridad entre las clases altas y medias que controlan el poder, pues ven en estas organizaciones un verdadero peligro para el sistema liberal. Fruto de esto serán las políticas represivas de Sagasta (1872, durante el reinado de Amadeo I).


Durante la I República (y especialmente bajo el gobierno de Pi Y Margall al que apoyan), gran parte de sus propuestas se encuentran recogidas por el proyecto de Constitución de 1873, aunque la deriva hacia el conservadurismo del régimen (gobiernos de Salmerón y Castelar) volverán a enfrentarse contra los internacionalistas que serán finalmente disueltos por parte de Serrano en 1874.

TODOS NUESTROS POST SOBRE LA ESPAÑA DEL XIX
.
TODOS NUESTROS POST SOBRE EL MOVIMIENTO OBRERO

No hay comentarios:

Publicar un comentario