miércoles, 13 de mayo de 2015

Texto. La cara oscura de las ciudades medievales

Viajeros enfrascados en dudosas ocupaciones, aventureros, peregrinos, músicos ambulantes, mimos, bufones, juglares, jugadores y estafadores de toda índole, artesanos y vendedores transhumantes, ladrones, clérigos dementes empeñados en organizar perpetuas cruzadas, vendedores de pociones y brebajes, buhoneros y prostitutas que se hacinaban codo con codo en aquellos antros. Había una masa aún más agobiante y repulsiva: campesinos hambrientos a causa de las cosechas perdidas, pedigüeños profesionales, artesanos en bancarrota, desempleados, huérfanos, enfermos errantes, algunos con enfermedades repulsivas, lepra y bubones, viudas, madres acogiendo en sus brazos a niños desnutridos sin apenas fuerzas para llorar



No hay comentarios:

Publicar un comentario