miércoles, 7 de marzo de 2018

SAN JUAN DE LA CRUZ (4) ÁVILA

Diminuta silla de confesar utilizada por San juan que nos habla de su corta estatura ("mi medio fraile", como le llamaba Santa Teresa)

De nuevo a petición de Santa Teresa, San Juan acude a Ávila para ser confesor y director espiritual del Convento de la Encarnación donde la santa había tenido que tomar el mando por orden superior 

Comienzan en este momento los primeros milagros de San Juan: sus levitaciones junto a Santa Teresa y sus exorcismos.


Durante este tiempo San Juan ayuda a Santa Teresa a pacificar el convento reformado, empeñado en una labor espiritual en la que utiliza sus famosas sentencias, todo un resumen de la nueva espiritualidad que pretendía la reforma, mucho más honda pero a la vez más humana y sencilla que huye de lo mundano, no del mundo ni de la alegría, buscando en la naturaleza la obra divina, el en esfuerzo interior y en el amor sin condiciones los instrumentos para el cambio.


 Aunque el camino es llano y suave para los hombres de buena voluntad, el que camina caminará poco y con trabajo si no tiene buenos pies y ánimo y porfía animosa en eso mismo.
.
 El alma sola, sin maestro, que tiene virtud, es como el carbón encendido que está solo: antes se irá enfriando que encendiendo.
.
El alma enamorada es alma blanda, mansa, humilde y paciente.
.
 En los gozos y gustos acude luego a Dios con temor y verdad, y no serás engañado ni envuelto en vanidad

Tomados de solidaridad.net


De estos tiempos data el famoso Cristo de San Juan de la Cruz, una aproximación verdaderamente original al tema de la crucifixión que nis recuerda los escarceos que tuvo con las artes durante su primera juventud


Pero junto a esta vertiente, tan bella, comienzan entonces a desarrollarse los primeros escarceos de los que terminará siendo toda una guerra civil entre los del paño o calzados y los Descalzos en busca de la primacía dentro de la orden y su manera de entenderla (basada en las tradiciones o la sociedad estamental en los calzados; mucho más pobre y espiritual entre los descalzos)
En este conflicto participa el Consejo de Estado, Felipe II y el nuncio de los Carmelitas que apoyan a los Descalzos y por tanto Santa Teresa, y el director de los Carmelitas y el papá que terminan poniéndose a favor a los calzados.

En estas "batallas", San Juan de la Cruz, su figura más relevante después de Santa Teresa, termina siendo involuntario protagonista, siendo encarcelado en varias ocasiones (en la propia Ávila, en Medina del Campo) y definitivamente raptado y llevado a Toledo




No hay comentarios:

Publicar un comentario