jueves, 17 de noviembre de 2016

LA COLONIZACIÓN DE ÁFRICA VISTA POR LOS AFRICANOS. TEXTOS

Ya hablábamos hace unos días de un magnífico libro, Todo se derrumba de Chinua Achebe.
Hoy quiero recoger en este post algunos textos que pueden ser perfectos para trabajar en clase.

Los exploradores

—En la última estación de siembra había aparecido en su clan un hombre blanco. —Un albino —sugirió Okonkwo. —No era un albino. Era completamente distinto —sorbió el vino—. E iba montado en un caballo de hierro. Los primeros que lo vieron se echaron a correr, pero él se paró a llamarlos. Al final los más valientes se le acercaron e incluso lo tocaron. Los ancianos consultaron a su Oráculo y éste les dijo que aquel desconocido iba a deshacer su clan y a difundir la destrucción entre ellos —Obierika
.
Las misiones

Les habló de aquel nuevo Dios, el Creador de todo el mundo y de todos los hombres y todas las mujeres. Les dijo que ellos adoraban a dioses falsos, dioses de madera y de piedra. Cuando dijo eso recorrió la multitud un profundo murmullo. Les dijo que el verdadero Dios vivía en las alturas y que todos los hombres, al morir, se presentaban ante Él para que los juzgara. Los malos y todos los paganos que en su ceguera se prosternaban ante pedazos de madera y de piedra se veían lanzados a un fuego ardiente como el aceite de palma. Pero los buenos que adoraban al verdadero Dios vivían eternamente en su reino de la felicidad. 
—Nos ha enviado este gran Dios para pediros que abandonéis vuestro comportamiento malvado y vuestros falsos dioses y os volváis hacia Él, para que al morir os salvéis —dijo.
(...)
Un anciano dijo que tenía una pregunta: 
—¿Cuál es este dios vuestro? ¿La diosa de la tierra, el dios del cielo, Amadiora del trueno, o qué? 
El intérprete habló al hombre blanco y éste dio su respuesta inmediatamente: 
—Todos los dioses que acabas de nombrar no son dioses en absoluto. Son dioses del engaño que os dicen que matéis a vuestros hermanos y destruyáis a niños inocentes. No hay más que un Dios verdadero y El posee la tierra y el cielo, os posee a vosotros y a mí y a todos nosotros. 
—Si dejamos a nuestros dioses y seguimos a tu dios —preguntó otro hombre—, ¿quién nos va a proteger contra la ira de nuestros dioses y nuestros antepasados abandonados? 
—Vuestros dioses no viven y no os pueden hacer ningún daño —replicó el hombre blanco—. Son pedazos de madera y de piedra.

El establecimiento de la colonia

Pero ya se estaban empezando a difundir rumores de que el hombre blanco no sólo había traído una religión, sino también un gobierno. Se decía que había construido en Umuofia un lugar para celebrar juicios y proteger a los seguidores de su religión. Se decía incluso que había ahorcado a un hombre por matar a un misionero

Os hemos traído una administración pacífica para vosotros y vuestro pueblo, para que viváis felices. Si alguien os maltrata vendremos en vuestra ayuda. Pero no os vamos a permitir que maltratéis a otros. Tenemos un tribunal de justicia en el que juzgamos cada caso y administramos la justicia, igual que en mi país bajo una gran reina. Os he traído aquí porque os habéis unido para atacar a otros, para quemar las casas de las gentes y su lugar de culto. Eso no se puede permitir en los dominios de nuestra reina, que es la gobernante más poderosa del mundo.



miércoles, 16 de noviembre de 2016

UN FERROCARRIL EN EL CENTRO DE ÁFRICA. EL LUNATIC EXPRESS


Tomado de wikipedia

Normalmente se habla del ferrocarril como una de las causas económicas fundamentales en el colonialismo.
Al contrario de lo que ocurría en Europa, su planificación tenía poco en cuenta las necesidades del territorio o la industria, siendo planificado con objetivos militares y de extracción de la materia prima.
Un póster publicitario que insistía en las oportunidades cinegéticas (aristocráticas) de la nueva línea
Tomado de wikipedia

Una de las líneas más fascinantes que se creó en África fue la que unía el puerto de Mombasa (Kenia) con el Lago Victoria (Uganda), más de 900 kilómetros que debían atravesar las zonas masai, el valle del Rift (con terribles desniveles), desiertos y lugares infectados de mosca tse-tsé y malaria. (1896-1901)

























Todos estos impedimentos (y, en principio, un escaso interés económico) hicieron que las acaloradas discusiones en el parlamento inglés terminarán por bautizarlo como el Lunatic Express.
Sin embargo, bajo su trazado, había múltiples intereses.
Desde el punto de vista comercial se trataba de abrir una nueva vía de comunicación en un territorio poco explorado y habitado que tenía posibilidades cinegéticas (con su correspondiente tráfico de marfil) y tierras vírgenes (que rápidamente se llenaron de plantaciones de café, pita y, en la zona más occidental y húmeda, té).























Por otra parte existía un motivo estratégico, el control del lago Victoria (origen del Nilo) que protegía el caudal del río que transcurría por gran parte del protectorado inglés, siguiendo así la construcción de su ansiado imperio continuo de norte a sur que se interrumpirá con la aparición de Alemania en Tanganika (actual Tanzania).

La creación de tal ferrocarril fue una verdadera odisea, con contagio de enfermedades, ataques de leones (que devoraron a 140 hombres, en su mayoría indios), eliminación de gruesos baobab que se encontraban a su paso, paso del desierto de Tvaso en donde las vías se convertían en objetos abrasadores...
Sin embargo, el gran problema técnico surgió al atravesar el valle del Ritf (620 metros de ascenso al que seguían 420 metros de caída hasta el valle).
Los problemas técnicos hicieron que la empresa se estancara durante un tiempo en la escarpadura de Kikuyu, en donde se terminará formando la ciudad de Nairobi.

La construcción del ferrocarril de Kampala constituyó el símbolo de una nueva —más pragmática y sensata— manera de pensar de las metrópolis. Sobre todo de Londres y París. Entonces, cuando África ya estuvo repartida entre países europeos, éstos tranquilamente pudieron invertir en aquellas zonas de sus colonias cuyas tierras ricas y fértiles prometían enormes beneficios, ya obtenidos de las plantaciones de café, té, algodón o piña, ya —en otros lugares— de las minas de diamante, oro o cobre. Sin embargo, seguían faltando medios de transporte. El viejo sistema de que los porteadores lo llevasen todo sobre sus cabezas dejó de ser suficiente. Se impuso la necesidad de construir caminos, vías férreas y puentes. Sí, pero ¿quién iba a hacerlo? No se traía obreros blancos: el blanco era el señor; no podía dedicarse al trabajo físico. Al principio, el obrero africano tampoco entraba en los cálculos: pura y simplemente, porque no existía. No había con qué animar a trabajar por un sueldo a la población autóctona, porque ésta todavía ignoraba la noción de dinero (el comercio, que sí floreció allí durante siglos, no había pasado del intercambio; por ejemplo, los esclavos se pagaban con armas de fuego, bloques de sal o telas de percal). Con el tiempo, los ingleses introdujeron el sistema del trabajo forzado: el jefe de la tribu tenía la obligación de proporcionar un número determinado de obreros para trabajos no remunerados. Los metían en campos de barracones. Las zonas que en el mapa de África presentaban una densidad considerable de aquellos gulags indicaban que el colonialismo se había instalado y asentado allí con todas las de la ley. Sin embargo, antes de que esto se produjera, se habían buscado soluciones de urgencia, una de las cuales consistía en importar al África oriental, de otra colonia británica, la India, mano de obra barata. De esta manera había aterrizado el abuelo del doctor Patel, primero en Kenia y luego en Uganda, donde más tarde se instalaría para siempre.


Ébano. Ryszard Kapuściński


martes, 15 de noviembre de 2016

GARIBALDI Y LA UNIFICACIÓN ITALIANA


La imagen de Garibaldi se mueve entre el aventurero, el patriota o el revolucionario, según el historiador que consultemos. Una figura mítica que puede pasar de bandolero a héroes de los descamisados.
En cuanto a su participación en la unificación italiana, y tras su actividad en el norte de la Península, su momento más glorioso será su famosa expedición al reino de las Dos Sicilias con un ejército escasamente equipado pero lleno de idealismo (los Mil) en 1860.

Saliendo desde Génova llegó a Sicilia y más tarde en Nápoles en donde derriba el gobierno absolutista de los Borbones (batalla de Volturno) y declara la república

Garibaldi intentó entonces la conquista de Roma para concluir la unificación (tras las conquistas y anexiones del norte que había realizado Cavour).
Sin embargo es este el momento en el que sus relaciones con Victor Manuel y su ministro Cavour se tensan, pues los Estados Pontificios se encontraban protegidos por la Francia de Napoléon III, aliado de los piamonteses.
Tras largas negociaciones consigue Cavour que Garibaldi no entre en Roma (a cuyas puertas estaba), al menos por el momento, pues en 1862 y 1867 siguió intentando su conquista bajo el lema ¡Roma o muerte!

Ideológicamente, Garibaldi fue más un hombre de acción que un ideólogo.
Evidentemente tenía un claro pensamiento progresista, a favor de la República y de convicciones anticlericales, pero nunca llegó a definir por completo su pensamiento en materia social (aunque se opuso firmemente al absolutismo de los Borbones en las Dos Sicilias y manejó conceptos como el reparto de tierra entre los campesinos pobres)
Otra cosa fue lo que quisieron ver sus contemporáneos (especialmente en el sur de Italia) en él, convirtiéndole no sólo en un héroe nacionalista sino en un defensor de las capas más desfavorecidas. Para estas personas su renuncia a tomar Roma y su sometimiento a Victor Manuel fue una verdadera traición de sus ideales


lunes, 14 de noviembre de 2016

EL GHETO JUDIO DE VENECIA


El primer gueto del mundo se creó en Venecia en 1516, en el sestiere de Cannaregio.

Anteriormente (al menos desde finales del XIV) ya existía una comunidad judía (Gueto viejo) atraída por el carácter comercial de la ciudad. Se situaba junto a la fundición (geto en veneciano) del que tomará su nombre (una palabra que terminará por identificarse de forma mundial como barrio judío).

Ya en el siglo XVI fue admitida la comunidad de forma oficial (en gran parte gracias a sus contribuciones tras la Guerra de la Liga de Cambrai), asignándole el actual lugar (Gueto nuevo) separado del resto de la ciudad por dos canales en los que existían puentes con puertas, que se cerraban durante la noche. 



A cambio de fuertes tributos (y continuas amenazas de expulsión) la comunidad hebraica tenía derecho a practicar su religión y costumbres.
Campo del Gueto Nuovo

El escaso espacio disponible para una población cada vez más abundante (unas 4.000 personas en el siglo XVII)  hizo que se alzaran verdaderos rascacielos y calles estrechas.







Junto a ellos aparecen las distintas sinagogas (hasta cinco, cada una respetando las distintas variedades locales: 
Tedesca (1528),  Canton (1532),  Levantina (1538), Spagnola  (1555, reconstruida en 1654),  Italiana que se organizaron siguiendo el modelo de suole venecianas.
Sinagoga italiana
Sinagoga levantina
Sinagoga levantina (reformada por Longhena)

Sus actividades eran muy variadas, desde el comercio de productos básicos a especializados comercios de joyería, tiendas de empeño, prestamistas o médicos.

En 1797, Napoleón abrirá definitivamente las puertas del Gueto
Campo del Gueto Nuovo




sábado, 12 de noviembre de 2016

El libro del sábado. Las nieves del Kilimanjaro. Ernest Hemingway


Esta miscelánea de cuentos nos transporta tanto a Kenia como a los bosques y lagos americanos o a la Padua posterior a la Gran Guerra.

En todos ellos la naturaleza impone sus leyes, siendo el reverso perfecto de París era un fiesta, reduciéndose la sociedad a unos escasos personajes que deben enfrentarse a sus propios fantasmas (la muerte, los celos, el engaño, el alcohol, el paso del tiempo, la guerra, la familia...)

Especialmente bellos son los dos primeros en donde el aventurero se enfrenta a la muerte (simbolizada en las nieves del Kilimanjaro) o contra la no vida de su cliente, el puro simulacro que cada vez nos invade más.




jueves, 10 de noviembre de 2016

LA CONFERENCIA DE BERLÍN

Reparto de África  en 1914
Tomado de wikipedia

Aunque hasta 1870 la colonización africana se limitó a establecimientos costeros, el progresivo enfrentamiento entre Inglaterra y Francia por el control de Egipto (en realidad, la forma de control del canal de Suez) o de Francia y Bélgica por el control del Congo, obligaron a la creación de una serie de normas que reglaran la conquista de África.
Unido a esto, el interés de los comerciantes alemanes por África central y las ideas de Bismarck que pretende convertirse en el gran árbitro europeo, hicieron que, a instancia de éste, se celebrara la Conferencia de Berlín en 1884-85.
Entre los acuerdos tomados destacan la libertad de comercio y navegación por los grandes ríos centrales (Níger y Congo), la prohibición de la esclavitud (aunque se terminó convirtiendo en trabajos forzados), el reconocimiento del Estado libre del Congo como posesión personal del rey de Bélgica, Leopoldo II y el principio de ocupación efectiva para considerar un territorio como propio lo que lanzó a las grandes potencias a la carrera de África, especialmente a Inglaterra y Francia, y de forma más tardía Alemania y Portugal


miércoles, 9 de noviembre de 2016

UN FRAGMENTO DE GERMINAL PARA REPASAR EL MOVIMIENTO OBRERO



Germinal fue una novela de Zola que contaba la historia de una huelga de mineros en el norte de Francia en la década de 1860.
Habrá positivos para los que encuentren correctamente las ideas expuestas de:

El Pensamiento marxista

El pensamiento anarquista

.
Los sindicatos.



lunes, 7 de noviembre de 2016

ESCUCHANDO VENECIA. ALBINIONI Y CANALETTO

Albinioni es, junto a Monteverdi o Vivaldi, uno de los grandes músicos venecianos.
A caballo entre el siglo XVII y XVIII, su obra es una evolución de Monteverdi (tanto en lo instrumental como en lo coral).
Sin embargo, el gran público lo conoce por su famoso Adagio que realmente no es suyo, sino compuesto en 1945 por Remo Giazotto que aseguraba haberse inspirado en en unos fragmentos del músico encontrados en las ruinas de la Biblioteca de Dresde tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
Aquí os lo ofrezco con pinturas del famoso Canaletto





sábado, 5 de noviembre de 2016

El libro del sábado. Sumisión Houelebec


Realmente es el libro que más me ha gustado del autor desde el primero que leí, Ampliación del Campo de batalla.
La novela es una historia futurista (2022), al modo de 1984, en donde se nos plantea una situación demográfica y políticamente posible: un presidente musulmán en la República francesa.
Curiosamente la publicidad escandalosa con la que se ha querido envolver su lanzamiento (que coincidió con el atentado de París), es bastante falaz, pues la novela más que escándalo o anti-islamismo lo que lleva en sus páginas es una terrible radiografía de nuestra Europa occidental.
Tal vez lo más interesante de toda la historia sea el proceso de cómo llega a suceder esta toma de poder, íntimamente relacionada con el desprestigio (por su constante "postureo" y falta de ideología real) de los dos partidos tradicionales y la subida imparable del Frente Popular, cada vez más identitario.
En medio de esta pinza aparece este nuevo partido musulmán de corte moderado que aprovecha ambas circunstancias para conseguir la mayoría, apoyado por los dos partidos tradicionales.

Sobre este cañamazo político, hay otro social y demográfico. El poder musulmán se basa en el fuerte crecimiento demográfico de la población de origen magrebí y en una ideología que se encuentra en las antípodas de la existencia porsmoderna (una de las obsesiones del autor). Un Dios y un Libro que marcan unas pautas claras de existencia se oponen al individualismo y el relativismo occidental, con la familia como núcleo frente al individuo europeo que navega en un mar de dudas y hedonismos. Comunidad frente a persona. Futuro frente a presente eterno, pero también sumisión frente a libertad de pensamiento.
Lamentablemente, lo menos desarrollado del libro son las consecuencias que producen estos cambios.
Algunas se insinúan, como el cambio educativo desde los ideales laicos de la República hacia otra privada, profundamente influida por lo religioso que llega a su extremo en la Universidad de la Sorbona.
Se habla también de las inyecciones de dinero desde Arabia Saudí y otros emiratos árabes para crear una política populista o la progresiva desaparición de los gastos sociales, no necesarios en una sociedad basada en la familia como unidad.
En la política exterior se produce un cambio verdaderamente espectacular. La unión Europea vira hacia el sur integrando a Túnez, Marruecos, Turquía o Líbano, lo cual (aunque no se plantee) cambiaría por completo los equilibrios dentro de la unión

Curiosamente, lo que se nos vendía (islamismo y sus vínculos con el terrorismo) es apenas inexistente y, cuando se trata, se hace una crítica feroz del salafismo que nutre a movimientos como Alqaeda o el Estado Islámico

OTROS LIBROS DEL AUTOR

.
.
.