miércoles, 11 de febrero de 2015

EL PAPADO EN EL SIGLO XVI (I). LOS PAPAS MECENAS. JULIO II y LEÖN X

Si hubo una época de esplendor, pero también de profundos cambios, en el Papado, ésta fue el siglo XVI.
Tras la muerte de Alejandro VI (y el brevísimo Pontificado de Piccolomini), llena al solio papal su más terrible enemigo, Guliano della Rovere (Julio II), que pronto elimina a César Borgia y reorganiza los Estados Pontificios.
Julio II por Rafael
Tomado de wikipedia

Definido como el "papa guerrero", durante gran parte de su vida se encontró batallando, primero contra Venecia (acuerdo de Cambrai) y más tarde contra Francia (liga Santa), la misma Francia que había apoyado en tiempos de Carlos VIII para que conquistara Roma.
Su sucesor, León X (hijo de Lorenzo de Medicis) que debió jugar a una política de equilibríos entre los dos nuevos poderes europeos: la Francia de Francisco I y el Imperio de Carlos V
Durante su pontificado comenzó la rebelión de Lutero


León X por Rafael
Tomado de wikipedia

El mecenazgo artístico iniciado en el XV se continuará en el XVI.
El siglo comienza con los dos grandes papas mecenas que convirtieron a Roma en el epicentro del Renacimiento en donde éste llegó a su momento más prodigioso: el clasicismo del Cinquecento.
El primero será Julio II que comenzará el gran programa del Vaticano. Durante toda la Edad Media, la residencia oficial del Papa había sido el Palacio de Letrán, pero tras el regreso de Avignon, el papa Eugenio IV eligió el Vaticano como nueva residencia.
La antigua basílica paleocristiana y sus apalacios anejos se encontraban en muy mal estado y ya Nicolás V había pedido a Alberti un informe sobre su posible reconstrucción, de la que se encargó su discípulo Rosselino. Con Julio II (1503) se derribó para crearla ex novo según las ideas del nuevo estilo renacentista. En sus proyecto inicial contará con Bramante, al que sucederán Rafael, Sangallo el Joven, Miguel Ángel, siendo ya terminada por Bernini en el siglo XVII.

También Julio II continuó decorando la Capilla Sixtinaencargando a Miguel Ángel su techo, como luego haría con su sepulcro (del que sólo nos queda el Moisés) o la reforma del Capitolio. Mientras tanto, le encarga a Rafael, el inicio de la decoración de las Estancias Vaticanas
León X  seguirá muchos de los proyectos de su antecesor: construcción del Vaticano, Juicio Universal de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, continuación de las Estancias de Vaticano por Rafael y su taller.

La Escuela de Atenas. Rafael

Durante este periodo, Roma eclipsó como centro artístico a las ciudades quattrocentistas (Florencia, Nápoles, Milán, Mantua...) mientras que se imponía el neoplatonismo (gracias a las relaciones epistolares de Pico della Mirandola con Pietro Bembo, el gran humanista y asesor del Trono de San Pedro) y el conciliato (derivado del antropocentrismo cristiano), llegará a su máxima expresión


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