jueves, 16 de abril de 2015

FOURIER Y SU FALANSTERIO

Dentro de la larga historia del movimiento obrero del XIX, y antes de que apareciera el llamado socialismo científico (marxismo), existieron una serie de teóricos (Owen, Fourier, Saint Simon...) que plantearon reformas urbanas y sociales que mejoraran la vida de los obreros. Se les denominó socialistas utópicos, pues sus proyectos quedaron en simples ideas, en gran parte por su imposiblilidad de realización práctica.

Fourier planteaba que la sociedad (y especialmente el mundo obrero) se encontraba prisionera de la moral cristiana. Hablaba de esta religión (muy en la línea de Nietzche) como una moral masoquista que asfixiaba los deseos, eliminando cualquier posibilidad de felicidad. Criticaba también al grupo familiar como un obstáculo para el desarrollo de nuevas ideas, hablando por primera vez de un feminismo radical: "el grado de emancipación de la mujer en una sociedad es el barómetro general por el que se mide la emancipación general"
Frente a todo ello recurría a la utopía rural (el retorno a la Naturaleza, tan fuertemente enraizado en la sociedad moderna, tal y como Rousseau planteaba en su obra, partiendo de la bondad humana que es corrompida por la sociedad) del falansterio.
Se trataba de un gran edificio en donde se pondría en práctica un sistema cooperativista en donde el trabajo se repartiría (igual que los beneficios) en función de las capacidades y las necesidades, siendo rotativo. Curiosamente un edificio que se basaba en los modelos del palacio barroco francés


Tomado de wikipedia.org

Aquí tenéis una explicación del mismo
La falange debe estar compuesta de 400 familias (1.600 o 1.800 individuos, con arreglo a la densidad de las familias de 4,5). Las bases de esta asociación son: 1º Todos los habitantes de la comunidad, ricos y pobres, formarán parte de la asociación; el capital social lo constituirán los inmuebles de todos y los muebles y capitales aportados por cada uno a la sociedad. 2º Cada asociado a cambio de lo que aporte, recibirá acciones que representen el valor exacto de lo que haya entregado. 3º Toda acción tendrá hipoteca sobre la parte de los inmuebles que represente y sobre la propiedad general de la sociedad. 4º Todo asociado (se es asociado aun cuando no se posean acciones ni capital alguno) debe concurrir a la explotación del bien común, con su trabajo y con su talento. 5º Las mujeres y los niños entran en la sociedad con el mismo título que los hombres. 6º El beneficio anual, después de satisfechos los gastos comunes, será repartido proporcionalmente según las tres facultades productivas: capital, trabajo y talento. 

Todas estas ideas son la prehistoria de muchas de las desarrolladas por el pensamiento anarquista, desde la idea de emancipación total de la moral burguesa, el nuevo papel de la mujer, la huida de la ciudad, la autogestión que anuncia el mundo de las comunas...


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