lunes, 20 de noviembre de 2017

SAN JUAN DE LA CRUZ (6) Prisionero en Toledo



Dentro de la verdadera guerra civil que existe entre los calzados y descalzos que vimos en el post anterior un retén de alguaciles dirigidos por los primeros secuestran a San Juan de la Cruz de La Torrecilla cercana a Monasterio de la Encarnación

Con los ojos vendados le llevan hasta Toledo en dónde me encierran en el convento actualmente desaparecido y situado en la cuesta que bajaba desde el Zocodover hasta el puente de Alcántara



Aquí los Descalzos apoyados por el nuevo nuncio le despojan de su calidad de sacerdote y le encierran una estrecha celda sin apenas comida y con castigos corporales
Pretenden que San Juan reniegue de la Reforma descalza aunque no lo consiguen
Después de 9 meses (en los que empezará a escribir su Cántico Espiritual) y tras varios días de organización, San Juan consigue romper el candado de su celda y descolgarse por una ventana a las traseras del convento.

Es la noche del día 15 de agosto y, tras deambular  por la ciudad y dormir en un porche, muy de mañana pide asilo en el Convento de las Descalzas cercano a la Plaza de Zocodover

Aquí las hermanas le esconden de la búsqueda que están haciendo los calzados de él por toda la ciudad y consigue que salga resguardado otra vez por la noche al Palacio de Santa Cruz en donde don Pedro González de Mendoza, canónigo de la Catedral  y administrados del Hospital de Santa Cruz le acoge en este para que recupere su frágil salud



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