lunes, 19 de febrero de 2018

SAN JUAN DE LA CRUZ. UNA PEQUEÑA SEMBLANZA



De corta estatura , San Juan de la Cruz como le ocurría a Santa Teresa, no es un hombre con solo camino sino que en su figura se unen múltiples personalidades
Es antes que nada un místico que busca la soledad y encuentra en la noche y en la naturaleza el lugar perfecto para sus encuentros con Dios.


Vista de una de las ermitas de Pastrana en donde San Juan de la Cruz gustaba meditar

Es también un poeta que intenta desgranar esta experiencia mística por medio de uno de los conjuntos de  versos más bellos (y eróricos) de la poesía castellana
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,

cesó todo y dejéme,

dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

Curiosamente, el propio poeta reniega de su propia poesía al cometer el "delito" de intentar explicar sus sugerencias.
Es el San Juan de la Cruz teólogo que utiliza los poemas para componer verdaderos tratados sobre la mística, sus peligros, bondades y grados en obras como Noche Oscura del alma, Llama de Amor viva o el curioso dibujo de Subida al Monte Carmelo

Aquí es donde podemos encontrar su amplia formación humanística y teológica que le llevará también a ser prior de colegios universitarios
Unido a esto es un asceta que busca en el desamparo la falta de comodidades las privaciones las penitencias una forma de romper las cadenas con el mundo y acercarse mejor Dios.
Convento de Pastrana, una de las primeras fundaciones carmelitas que realiza

Quizás contra su propia voluntad también es un organizador, primero como prior , y más tarde como provincial de la orden en Andalucía, que debe ocuparse de las cosas del mundo y atender las necesidades de una comunidad cada vez más amplia pues no en vano  no deja de fundar nuevos conventos de la Orden masculina del Carmelo. Esta actividad casi la considera como la mayor de sus penitencias, pues conoce los peligros del poder, tanto en los otros como en uno mismo.

Claustro del Convento Descalzo de Alcalá (hoy facultad de Bellas Artes) en donde San Juan fue prior

En la vida cotidiana es un ser sencillo pero de gran sabiduría como en el fondo lo es su poesía, que busca camino más recto hacia las cosas, aborrece de las apariencias e intenta un compromiso cotidiano con Dios
Es una simplicidad engañosa , la del sabio que conoce las cosas y a los hombres por dentro y está de vuelta de tantas cosas . Recuerda a los sufis musulmanes , a los maestros zen que, de tanto frecuentar lo absoluto, saben alegrarse con una brizna de hierba a la vez que romper con las necesidades y deseos

Todo esto le hará tener fama de santidad ya en vida



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