Una novela apasionada y apasionante de la que es mejor no hablar más que para recomendar su lectura, pues comentar algo más es destripar los callejones oscuros que nos iremos encontrando según avancemos y sintamos el dolor y el amor como caras de la misma moneda.
Una narración llena de asombrosos personajes que son tan malignos o benévolos como nosotros queramos, pues el mundo es gris y amplio, aunque profundamente vacío.
Como muchos de sus otros libros, esta pequeña novela desvela a un escritor trágico, golpeado por miles de infortunios, que construye sus libros con barro amasado y lleno de impurezas.