La figura de Allende vista desde un doble prisma, el de sus relaciones personales con amigos y sus propias hijas, y la de estadista convencido de que la revolución se puede hacer de forma pacífica y constitucional, obedeciendo las leyes.
La historia la narran esas tres hijas de un militar chileno, una típica familia acomodada que sin embargo siempre estuvo a favor de Allende y de su política el Concordia y diálogo para cambiar el mundo.
Desde ellas, y desde una joven científica que será luego la suegra de una de ellas, vemos cómo el clima político de Chile poco a poco se irá haciendo cada vez más irrespirable hasta desembocar en el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973.
En el aspecto histórico la novela es muy interesante porque pone poco el acento en la derecha reaccionaria y cómo intenta acabar con el gobierno de Allende, y se fija más en la propia izquierda y en sus derivaciones más extremistas, desde el MIR y hasta todos los grupúsculos revolucionarios apoyados desde Cuba.
Ambas cuestiones, el clima de progresivo deterioro de la tranquilidad pública y la vida cotidiana (con una inflación y una falta cada vez más grave de alimentos de primera necesidad) y una más acelerada tensión social, con la izquierda extremista que ataca directamente a la izquierda más dialogante, recuerdan dolorosamente a la historia de nuestra segunda república ¿y nuestra propia actualidad de fango?
Escrita de forma muy sencilla su estructura atrapa al lector y le hace continuar casi leyendo solo de una tacada.
Texto remitido por Martina a Beatrice











