miércoles, 17 de julio de 2013

LA FLORENCIA DE LOS MEDICIS



Pocas veces en la historia se ha concentrado tanto talento, cultura y arte en un lugar tan diminuto como la Florencia de mediados del siglo XV (tan sólo en la Atenas de Pericles en el siglo V a C, con la que tanto les gustaba a los florentinos compararse).
Lorenzo el Magnífico

El gobierno, aunque nominalmente republicano, era dominado (desde hacía casi medio siglo) por la familia de los Medici en las figuras de Cosme el Viejo y su hijo Lorenzo, que ya para entonces se llamaba el Magnífico.

Familia Medici en un fresco en su palacio realizado por Gozzoli
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Su prosperidad se había logrado en el siglo anterior sobre la artesanía textil, el comercio (tanto con Venecia que les conectaba con Bizancio, como con Francia y Flandes hacia el norte de Europa) y las actividades bancarias.


Mucha de esa riqueza generó una poderosa burguesía que invirtió en arte y cultura (los famosos mecenas que competían por tener a los mejores pintores, escultores, arquitectos, literatos o filósofos que les daban fama y prestigio social).
Gran parte de ellos se volcaron el estudio de la antigua Roma. Ya lo habían hecho en el siglo anterior pintores como el Giotto, escritores como Dante o Petrarca o escultores como los Pisano, a los que se unen ahora sabios procedentes de Constantinopla (acuérdate que cae finalmente en 1453).


Se empieza entonces a traducir a los clásicos del griego y se redescubren los manuscritos guardados desde hacía siglos en los scriptorium. Se empiezan a estudiar la arquitectura y escultura de la Roma Imperial y se estudia con atención los famosos libros de Vitrubio (arquitecto romano).
               
La lista es interminable, casi todo el Quattrocento: arquitectos como Brunelleschi, Alberti o Michelozzo; escultores como Ghiberti, Donatello, Polaiolo, Verrocchio; pintores como Masaccio, Fra Angelico, Botticelli, Ghirlandaio, Lippi, Leonardo, el joven Miguel Ángel...; científicos y matemáticos como Toscanelli, filósofos  y escritores como Poliziano, Pico della Mirandola o el propio Lorenzo...

Esta explosión de arte basada en la Antigüedad era la expresión de toda una forma de entender el mundo, mucho más optimista, que se aleja de lo medieval y le da una mayor importancia al hombre en sus relaciones con la divinidad (antropocentrismo cristiano). La razón se impone y con ella empieza todo un nuevo mundo del que nosotros descendemos.
La razón venciendo a la fuerza



Tienes muchas novelas históricas referidas a este periodo.

Susana Fortes. Quattrocento (Sobre la época de Lorenzo el Magnífico y la conjura Pazzi)
Nestor Luján. La mujer que fue Venus (Lorenzo el magnífico y Botticelli)
Sarah Dunant. Amor y muerte en Florencia (Sobre Savonarola)
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