martes, 30 de diciembre de 2014

EL MILAN RENACENTISTA (3) LUDOVICO EL MORO


Tomado de wikipedia

La Milán renacentista tuvo su cénit en la figura de Ludovico el Moro, hijo de Francesco Sforza que consiguió desbancar al heredero legítimo, Gian Galleazo (hijo del primogénito, Galeazzo, que murió asesinado), convirtiéndose en el regente de Milán.
Gian Galeazo por un discípulo de Leonardo (De Predis)
Tomado de wikipedia

Cuando éste alcanzó la mayoría de edad, terminó encerrando a su sobrino en una verdadera jaula de oro de placeres en su corte de Pavía mientras él se convertía en uno de los grandes poderes de la Península italiana.





Como buen príncipe italiano (en su corte se formaría el luego famoso Baltasar de Castilglione) utilizó el arte como una forma de prestigio y consiguió reunir en torno suyo a grandes artistas como Bramante (que realizaría las reformas de Santa María delle Grazie), Leonardo (que pintó su Última Cena en su Cenáculo y realizó el desaparecido boceto para su estatua ecuestre), Luca Pacioli (gran matemático, muy influido por Piero de la Francesca).

Por lo que conocemos, el actual castillo Sforzesco fue una corte elegante y sofisticada (aún más con la llegada de su mujer, Beatrice d' Este, hija de los Gonzaga de Mantua), llena de fiestas (muchas de ellas diseñadas por Leonardo, como la de los planetas, y con escenografías de Bramante), exóticas comidas (como nos detalla Leonardo en el códice Romanoff), poetas y músicos...

Cortile del Castillo Sforzesco

Boceto para el vestuario de la Fiesta de los Planetas. Leonardo da Vinci

En el aspecto personal, y como corresponde a este tipo de condotiere (como Federico de Montefeltro) mezcló la cultura y el buen gustó con las más extremas atrocidades (el asesinato de su sobrino por medio de Leonardo y sus venenos inyectados en un melocotonero) o las más burdas maneras (Leonardo nos comenta que tenía en la mesa un conejo vivo atado que le servía de servilleta).

Entre sus numerosas amantes destacó Cecilia Gallerani, una bella e inteligentísima mujer que tanto fue amante como asesora de Ludovico. Leonardo la pintó como la famosa Dama de Armiño y, acaso, más tardíamente, como La belle ferronière 
La Dama del armiño. Leonardo d Vinci
Tomado de wikipedia

Tras ella llegaría Lucrezia Crivelli.
Y es que las mujeres fueron la vida pero también el fin de Ludovico el Moro.
Isabel de Aragón (de que también estuvo enamorado Ludovico, e intentó, incluso, que se condenara a la impotencia a su esposo, su sobrino Gian Galeazzo, por medio de sortilegios) intentó recuperar el control de Milán apelando a su padre, Ferrante de Nápoles.
Éste terminó creando una alianza con Florencia, Venecia y el Papa para expulsar a Ludovico.

Ludovico el Moro. Medalla conmemorativa

Frente a ello, Ludovico buscó el apoyo francés para defenderse de sus enemigos. Pese a las advertencias de su amante-asesora, Cecilia Gallerani ("No le enseñes a los franceses el camino de Italia"), Carlos VIII (apoyado por el emperador Maximilino) entró en el conflicto.
Muy pronto las planes iniciales se truncaron, y enemistado con el francés, se enfrentó contra él, iniciándose las Guerra Italianas, en las que Leonardo participó activamente como diseñador de máquinas de guerras y cocinas de campaña
Máquina de guerra de Leonardo

Luis XII terminó por derrotarle en Novara con el apoyo de Venecia y los estados Pontificios (comandados por el famoso César Borgia).
Desde entonces fue prisionero (durante ocho años) en el Castilo de Loches, donde terminó muriendo 
Castillo de Loches
Tomado de wikipedia

No hay comentarios:

Publicar un comentario