sábado, 16 de abril de 2016

CAÑAS Y BARRO. LA ALBUFERA EN LOS PRINCIPIOS DEL XX. NATURALISMO, ARROZ, NOVENTAIOCHISMO Y PASIONES


Esta obra forma parte del ciclo más conocido de Blasco Ibáñez, aquél que le dedicó a su paisaje y paisanaje más cercano.
A lo largo de distintas novelas va pasando revista a los distintos ecosistemas (naturales, pero también económicos y sociales) de su entorno: la huerta (La Barraca), el naranjal (Entre naranjos), los pescadores de la Malvarrosa (Flor de Mayo) o la burguesía de la capital (Arroz y Tartana).
Cañas y Barro será su visión sobre la Albufera (que retrata de forma magistral) y su dicotomía entre los agricultores del arroz (que luchan incesantemente contra la naturaleza para aclimatarla al nuevo cultivo que tanta importancia estaba cobrando a finales del XIX) y los pescadores tradicionales del anguilas.

Por encima de todo esto, y ocultando la belleza del paisaje, se encuentra la miseria y la incultura que domina a estas gentes, manipuladas tanto desde el exterior (la iglesia, los señoritos valencianos) como desde el interior (sus propios deseos, casi animales, en donde el sexo, la envidia, el honor y la venganza, la avaricia o la pereza son los ejes motores del puñado de personajes que componen la novela).
En este punto vemos al Blasco Ibáñez que, como tantas veces, se encuentra a medio camino entre el Naturalismo tipo Zola (que usa sus personajes como un laboratorio en donde observar las causas y desarrollo de las miserias humanas) y el regeneracionismo de Costa que busca alternativas al problema español.
Y todo ello en una sociedad cerrada hasta el vértigo, chismosa, de doble moral, que choca contra los deseos y termina por producir la tragedia.


.
.



No hay comentarios:

Publicar un comentario