lunes, 30 de enero de 2017

LOS PAPAS BARROCOS. INOCENCIO X

Inocencio se gastó una verdadera fortuna para celebrar su subida al trono papal. Lorenzo aún tenía las imágenes en su mente, tan vivas y claras como si las hubiera dibujado él mismo. El estúpido de Rainaldi había organizado toda la fiesta en la plaza Navona; sobre una colina artificial que se suponía que debía representar el monte Ararat, había colocado un arca monumental sobre la que estaba representado Noé, con los brazos abiertos, para recibir una paloma que salía del palacio Pamphili y, sujeta por unos hilos transparentes, se le acercaba volando con una rama de olivo en el pico.


Inocencio X por Velázquez

Miembro de la familia Pamphili, sucedió en el trono papal a Urbano VIII, ganando la pugna entre franceses y españoles (a favor de estos últimos, que habían tenido el apoyo de Urbano VIII).
Sus relaciones con España habían sido muy intensas antes de subir al trono de San Pedro, siendo nuncio en Nápoles y enviado de la Santa Sede a España en donde trabó amistad con Velázquez.
Inocencio X por Algardi

Con su nombramiento inició una fuerte campaña contra los Barberini (familia de Urbano VIII) y sus corrupciones y nepotismos, cayendo en desgracia (por lo menos durante la primera parte de su Papado, hasta que la amenaza de guerra de Mazarino hizo que resucitase a la familia Barberini), Bernini que fue sustituido por Borromini en las obras de la basílica laterense y urbanista de la plaza Navonna en donde se encontraba su palacio familiar, mientras que Algardi pasó a ocupar el puesto de retratista papal.
Retrato de Olimpia Maidalchini por Algardi

Íntimamente relacionada con el Papa se encontró su cuñada  Olimpia Maidalchini. Los libelos del Paschino le acusaron reiteradamente de ser la barragana (la amante) del Papa, aprovechando su poder en Roma (éste completamente verificado) para dirigir la política papal (la llegaron a llamar la Papissa) y aprovecharse de todo tipo de negocios y adjudicaciones que se movían en torno del solio papal para cobrar comisiones corruptas y amasar una enorme fortuna (llegó a quedarse con una parte de las limosnas del jubileo de 1650 o cobrar un impuesto a las prostitutas de Roma). Posiblemente, la salida del ostracismo de Bernini se debió a ella, que permitió la construcción de la Fuente de los Cuatro Ríos en la plaza Navonna sobre el proyecto que ya había realizado Borromini). Moriría en la peste 1657.


En el terreno de las artes Inocencio benefició a Borromini, siendo retratado por el propio Velázquez (cuadro que abre el artículo)
A su muerte será elegido un miembro de la familia Chigi (Alejandro VII).




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