-¡Mirad! -exclamó-. ¡Mirad, amigos míos! ¡Las narraciones de los árabes eran del todo exactas! Hablaban de un río por el cual desagua hacia el norte el lago Ukereue, y ese río existe, y nosotros seguimos su curso, y fluye con una rapidez comparable a nuestra propia velocidad. ¡Y esa gota de agua que discurre bajo nuestros pies va indudablemente a confundirse con las olas del Mediterráneo! ¡Es el Nilo!
Volver a los clásicos juveniles desde otro punto de vista, más histórico.
Así me sentí cuando, en vísperas de un viaje a África Tropical releí este texto, realmente perfecto para conocer esta parte del colonialismo.
Recorrido de la aventura
Tomado de wikipedia
Pues se trata de una perfecta representación del espíritu y vicisitudes de
estos exploradores africanos que fueron el paso previo e imprescindibles de la
futura colonización del continente . (Hay que recordar que este libro se escribió antes incluso de la verdadera colonización, en 1863)
Lo
es también del espíritu de aventura romántico que les anima y que subyace bajo una capa de ciencia y
conocimiento, y aun más por debajo, de unos intereses políticos y económicos que
están en el fondo de estas sociedades geográficas y filantrópicas que las financian.
¡Porque hasta ahora todas las tentativas han fracasado!
¡Porque desde Mungo-Park, asesinado en el Níger, hasta Vogel, que desapareció
en el Wadal; desde Oudney, muerto en Murmur, y Clapperton, muerto en Sackatou,
hasta Maizan, hecho pedazos; desde el mayor Laing, asesinado por los tuaregs,
hasta Roscher de Hamburgo, degollado a principios del 1860, se han inscrito
numerosas víctimas en el martirologio africano! ¡Porque luchar contra los
elementos, contra el hambre, la sed y la fiebre, contra los animales feroces y
contra tribus más feroces aún es imposible! ¡Porque lo que no se puede hacer de
una manera, debe intentarse de otra! ¡En fin, porque cuando no se puede pasar
por en medio, se pasa por un lado o por encima!
Es también una perfecta representación de lo que
significó la ciencia para la segunda
mitad del XIX. Ciencia y técnica que entraban en su segunda revolución industrial y se expandían fuera de los países
de origen.
Esta ciencia, que había sido especulativa y profundamente
humanística hasta el XVIII, se convierte en un instrumento de poder ideológico, que demuestra la prioridad de la raza blanca europea, y de dominio sobre el que se construirán los grandes imperios coloniales.
Evidentemente, algunos rasgos estilísticos resultan al lector actual un tanto anacrónicos, como la caracterización de los héroes, tan valientes como displicentes, que se repetirán a menudo en su obra (ésta fue su primera obra publicada) o el gusto por la descripción geográfica y etnográfica (que comparte con autores como Salgari).
Sin embargo, la lectura sigue siendo apasionante, sin un sólo momento para la calma, y perfectamente adecuada por un 4º de ESO.
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