jueves, 6 de junio de 2013

IKEBANA PARA EDUCAR

Como actividad extraescolar, este año hemos intentado introducir a nuestros alumnos de compensatoria en el arte de Ikebana.
Con ello queríamos conseguir varios objetivos desde una actividad lúdica. Buscábamos que empezaran a valorar la Naturaleza desde el entorno más cercano que tienen, el propio patio del instituto que las abundantes lluvias primaverales han dejado como un verdadero Edén.
Queríamos, además, potenciar su capacidad de concentración, la necesidad de planificación, el gusto por el equilibrio y lo sintético (fruto de una elaboración mental previa) o el propio conocimiento de una actividad que tan perfectamente une lo manual con lo espiritual y que permite, tras unos primeros tanteos, expresarse de forma personal y original.
La actividad, de la que ya hemos realizado dos sesiones fuera de horario, ha sido un éxito, y aún queremos hacer una tercera clase antes que se agosten las hierbas de patio.





3 comentarios:

  1. Una maravilla, estás que te sales maestro. A ver si nos enseñas un poquito a los demás.

    ResponderEliminar
  2. Cuando era niña, en Argentina, tuve una maestra de origen coreano, que en vez de dividir las tareas de manualidades en aquellas propias de niños y niñas, y les hablo del año 1964, nos enseñaba a hacer ikebanas.
    Un placer leer tu entrada.

    ResponderEliminar