domingo, 5 de septiembre de 2010

YO, BERENGUER DE ROCAFORT. UN BUEN LIBRO PARA TRABAJAR


                                                                  


Guillermo Rocafort Yo Berenguer de Rocafort, caudillo almogávar Aurea Editores, 2006

Dejando a un lado sus méritos literarios este verano pude leer este libro que puede ser útil para trabajar en clase al menos desde tres perspectivas
Por una parte su lectura es amena, llena de aventura y con un vocabulario bastante sencillo por lo que se podría proponer como lectura de clase para los alumnos que les daría un panorama bastante completo de lo que significaron los almogávares y sus expediciones primero sicilianas y luego bizantinas. Conocerán su famoso Desperta Ferro, a Roger de Flor, la Venganza Catalana, las Vísperas Sicilianas y, en general, una parte de la historia de la Corona de Aragón poco tratada en los libros de texto
Un segundo nivel de trabajo podría ser el del análisis de fuentes. El libro, escrito por un descendiente del propio Berenguer, es sumamente subjetivo y pretende una rehabilitación histórica del personaje frente a las famosas crónicas de Muntaner. Creo que con este pequeño párrafo nos podemos hacer una idea del estilo
Con mi sacrificio se mataba no sólo a un hombre, sino lo que es más importante, se mataba el espíritu de la Compañía almogávar (…) Con mi ausencia, la Compañía perdió todo su brío y su vitalidad
Podemos así guiar, con un ejemplo tan explícito en el análisis de las fuentes y su fiabilidad. Sobre todo si comparamos la Crónica de Muntaner con el texto y vemos en qué no se encuentran de acuerdo.
Dada las diferencias, casi se podría tratar de un ejercicio de detectives en donde los alumnos deben buscar las diferencias e inclinarse por una de las versiones dando sus argumentos. Sobre este ejercicio (individual o en pequeño grupo) su exposición pública en clase podría dar paso a un debate que fomentaría su espíritu crítico ante las fuentes de una forma práctica y amena.
Un tercer nivel de trabajo podría ser posible. El libro nos habla, sin ahorrar detalles, sobre la guerra con toda su crudeza.
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Cuando lancé la orden de atacar a la infantería turca, una fuerza irresistible se abrió paso entre las líneas enemigas, y nos dedicamos a lo que mejor se nos daba: introducirnos en el campo enemigo y acuchillar, acuchillar, acuchillar…
(…)
Nuestro hierro estaba muy desierto y ávido de su alimento guerrero ¡ Qué orgía de sangre y de victoria la de aquel glorioso día!
(…)
Por eso s grandes huecos se introdujo la infantería almogávar, para destripar caballos y degollar a sus jinetes caídos ¡Y cómo ejecutaban este trabajo mis almogávares! Eran como fieras entre corderos
(…)
Me bajé de Deslim (su caballo) y pisé carne enemiga, pues la tierra era algo que no se veía. De un solo golpe le corté la cabeza al peral bizantino, que entregué a su sirviente portaestandarte para que se la diera a su emperardor en señal de gratitud por la gran victoria que me estaba permitiendo conseguir contra su ejército
(…)
Gritos, súplicas, lloros, alaridos… La batalla en su momento culminante. Rostros salpicados de sangre enemiga. Tierra manchada por cuerpos mutilados que caían desplomados, atravesados por las bravas falcatas íberas
Creo que los fragmentos son bastante elocuentes para poder utilizarlos en clase para explicar verdaderamente lo que significa la guerra, eliminando así su épica para concentrarnos en su miseria. Como he ido comprobando en numerosas ocasiones, este tipo de actividades a veces valen mucho más que varias horas de teoría sobre la necesidad de la paz y el respeto, pues eliminan ese aspecto heroico, casi idealizado, de lo bélico en el que tantos textos y películas insisten
Como apoyo para el libro pueden ser interesantes los siguientes enlaces


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