martes, 7 de septiembre de 2010

MORISCOS Y BERBERISCOS. AL ANDALUS DEL SIGLO XVI


Frase del rey Alabez, último alcalde de Mojácar islámica, ante el embajador de los Reyes Católicos
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Durante gran parte del siglo XVI convivieron dos de nuestras grandes etapas históricas: los Austrias mayores (Carlos V y Felipe II) y el final de Al Andalus, que realmente no acabó en 1492, como habitualmente se afirma, sino que amplios contingentes de musulmanes (los llamados moriscos) vivieron en la Península hasta su expulsión definitiva en 1613, en tiempos de Felipe III y el Duque de Lerma.

Castillo frente ataques berberiscos en el Cabo Cope. Murcia

Fue una difícil convivencia, especialmente Castilla (el caso aragonés es distinto y lo podéis ver aquí) que se iniciará muy poco después de las Capitulaciones que los Reyes Católicos firmaran con Boadil antes de su entrada en Granada. Ya Cisneros las incumplirá en su original tolerancia e iniciará una campaña de bautismos masivos (La sombra del Granado). La situación se volverá entonces más compleja, poniendo así a los moriscos en las garras de la inquisición. Es, en último término, un proceso en donde la religión (la católica) se intenta utilizar como instrumento sustitutivo y aglutinante de una unificación superficial, la creada por los Reyes Católicos. No es casual que en el mismo año en el que se toma Granada (e ideológica mente se termina la Reconquista), lo sea también el de la conversión/expulsión de los judíos
Junto a estos conflictos religiosos se unen otros de claro contenido económico. Las constantes repoblaciones cristianas de la zona creará conflictos entre los moriscos (cristianos nuevos) y los cristianos viejos por la posesión de tierras y otro tipo de recursos económicos.
A todo estos hay que añadir una tercera cuestión: la piratería berberisca que desde las costas del Magreb (y apoyado por el triunfante imperio turco) acosan el litoral mediterraneo. Pese a la conquista de Bujía por Cisneros o Túnez por parte de Carlos V, esta piratería (en la que se harían famosos los piratas Barbarroja) continuará desde Argel, pasando a Mequinez (Marruecos) como gran centro de la trata de esclavos procedentes de la piratería, como podéis ver aquí.
En esta piratería, los moriscos podían constituir una especie de cabeza de puente, tanto para generar matanzas contra cristianos viejos como para huir a Berbería, quitando así su mano de obra barata.
Todo este marco de complejas y problemáticas relaciones es el horizonte en el que se mueve Ramiro Feijoo en una novela histórica enclavada en la costa almeriense, con Mojácar como principal referente.





Una novela excelentemente documentada en donde podemos comprender las razones de ambos bandos en conflicto, el papel de la nobleza y la iglesia o los famosos monfíes (moriscos huídos en la sierra, casi un verdadero precedente de nuestro bandolerismo hispano)
De amena lectura es un perfecto pretexto para conocer esta época tumultuosa (y que a menudo tantas coincidencias tiene con nuestro mundo) y una geografía de la que tan poco existe escrito.


Os añado algunas imágenes que pueden servir para ilustrar ciertos lugares que aparecen en la novela

Castillo de Macenas, vigía contra las incursiones berberiscas

Mojácar en las últimas estribaciones de la Sierra Cabrera y su vega
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Castillo de los Vélez en Cuevas de Almanzora

Paisaje de Cuevas de Almanzora en el bajo Almanzora
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