viernes, 26 de noviembre de 2010

EL CONDE DE VILLAMEDIANA Y EL TOREO


http://4.bp.blogspot.com/_EskMPAQf4T8/SYL-fNor1PI/AAAAAAAABqs/rHp90p3XjnU/s400/Juan-de-Tassis-Peralta_2Conde-de-Villamediana.jpg

Tomado de http://forega.blogspot.com/2009/01/juan-de-tassis-conde-de-villamediana.html

Tal vez un retrato de Villamediana


El conde Villamediana era un experto alanceador de toros, pero aún más era un profesional de la provocación.

De su pluma salieron numerosos poemas hirientes, especialmente para el alguacil Pedro Vergel

Al alguacil Pedro Vergel

La llave del toril, por ser más diestro,

dieron al buen Vergel y por cercano

deudo de los que tiene so su mano,

pues le tiene esta Villa por cabestro.

Aunque en esto de cuernos es maestro

y de la facultad es el decano,

un torillo, enemigo de su hermano,

al suelo le arrojó con fin siniestro.

Pero como jamás hombres han visto

un cuerno de otro cuerno horadado

y Vergel con los toros es bienquisto,

aunque esta vez le vieron apretado

sano y salvo salió, gracias a Cristo;

que Vergel contra cuernos es hadado


Pero Villamediana se atrevía con todo, incluso con cortejar públicamente a la reina, Isabel de Borbón.

Una vez, en la Plaza Mayor, salió sobre su caballo luciendo unas curiosas monedas cosidas a su ropa. Bajo ellas, un mote: Mis amores son reales. ¿Amor al dinero o a la reina?

Lo cierto que, ante ello, parece ser que la reina exclamó

"¡Qué bien pica el Conde!

A lo que el rey contestó

"Pica bien pero pica alto".

El Duque de Rivas, romántico fascinado por nuestro siglo de Oro, escribió un romance sobre nuestro protagonista en el que se cuentan, de una forma maravillosa, muchas de estas cosas…


Está en la plaza Mayor

Todo Madrid celebrando

Con un festejo los días

De su rey Felipe cuarto.

Este ocupa, con la Reina

Y los jefes de palacio,

El regio balcón, vestido

De tapices y brocados.

En los otros, que hermosean

Reposteros y damascos,

Los grandes con sus señoras,

Y los nobles cortesanos,

Ostentan soberbias galas,

Terciopelos y penachos;

Las damas y caballeros

Llenan los segundos altos,

Y de fiesta gran gentío

Los barandales y andamios,

Jardín do a impulsos del viento

Ondean colores varios.

Ante la Panadería,

Del balcón del Rey debajo,

Y de espalda a la barrera

En la arena del estadio,

La guardia tudesca en ala,

Parece un muro de paño

Rojo y jalde, con cornisa

Hecha de rostros humanos,

Sobre la cual vuelan plumas

En lugar de Jaramagos,

Y brillan las alabardas

Heridas del sol de Mayo.

Los alguaciles de corte,

Con sus varas en la mano,

A la jineta en rocines,

Están en fila a los lados.

El Rey, la Reina, los grandes,

Las damas, los cortesanos,

Los tudescos y alguaciles,

El inmenso pueblo, y cuantos

En la plaza están, los ojos

Tornan de Toledo, al arco,

Por cuya barrera asoma

Un caballero a caballo.

Vese en medio de la arena,

Furia y humo respirando,

Los ojos como dos brasas,

Los cuernos ensangrentados,

Con la pezuña esparciendo

Ardiente polvo, el más bravo

Retinto, a quien dió Jarama

Hierba encantada en sus campos.

Aun no estrenó la almohadilla

De su cuello erguido y alto

Hierro alguno, ni ha embestido

Una sola vez en vano.

Entre capas desgarradas

Y moribundos caballos,

Se ostenta como el guerrero

Que se corona de lauro,

Entre rendidos pendones,

Sobre muros derribados;

Del genio del exterminio

Parece emblema y retrato…

Si quieres saber cómo termina el poema entra en

http://www.poesia-inter.net/dqr0301.htm

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