martes, 25 de septiembre de 2012

LA JIRAFITA Y LA LUNA. Un nuevo cuento pedagógico de los Animales Imaginarios



Hola, amigos, soy la Jirafita. La única y guapísima Jirafita.
Hoy he aprovechado de que los koalas están durmiendo y he decidido que ya está bien de que solo sean ellos los que cuenten nuestras historias. Por eso me he levantado muy prontito, he cogido el ordenador de Vicentito y os estoy escribiendo esto
Y es que los koalas son simpáticos, pero un poco rollo con eso de estar comiendo buvillas y durmiendo todo el día. Anda que no hay cosas que hacer de las que nunca hablan: vestiditos, hojas tiernas, cancioncitas … y la luna, claro.
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Y es que la luna es lo que más me gusta y muchas veces el Elefantito y yo nos podemos a mirarla y suspiramos un poquito de lo bonita que es.
Vosotros ya sabréis que la luna es un planeta, ¿verdad?
….
¡Ah!, que alguno no sabe lo que es un planeta. Vaya, qué contrariedad, como dice el Camello.
Si queréis podemos a hacer un juego que nos enseñó el Búho. Yo os pongo unas palabras en azulito, y si vosotros pincháis en ellas y os saldrá una página para buscar la respuesta. La apuntáis en un papel y luego… Bueno, no sé qué podéis hacer luego, pero no os preocupéis, en cuanto se  despierte el Pulpo, que es el sabe más de ordenadores de Casita, ya le preguntamos, ¿Vale?

Ahora que ya lo sabéis, os tengo que decir que la luna es un satélite. Mirad aquí.

Y da vueltas y vueltas sobre sí misma y alrededor de la Tierra sin cansarse. ¿Sabéis cuántos días tarda en hacer esos movimientos?

Y por eso siempre vemos la misma parte, aunque seguro que os habréis dado cuenta que unas veces se ve la luna y otras no. Incluso, unas veces se ve como una raja de sandía (que a mi es la que más me gusta) y otras veces está toda redondita.


Eso pasa porque la luna la ilumina el sol, y según estén colocadas la Tierra, la Luna y el Sol, así la vemos.
Así contado os puede parecer un poco raro, pero si miráis estos vídeos que busqué en internet seguro que os enteráis mucho mejor







¿A que ahora os queda mucho más claro?
Pues todavía os puedo contar una cosa más ¿Sabéis cómo diferenciar el cuarto creciente y el cuarto menguante? Es muy fácil. Sólo tenéis que pensar que la luna es una mentirosa, y cuando la luna parece una C es decreciente (menguante), y cuando parece una D es creciente.
Así lo sabéis seguro. Probradlo.
¿Cuál de las dos es esta luna?


Fijaros qué cantidad de cosas tiene la luna, y eso que solo os he contado alguna…
Bueno, vale, sí, os cuento las que faltan
¿Vosotros sabéis lo que son las mareas? Que el mar unas veces sube más y otras está un poco más lejos.
Pues resulta que esto no lo hacen las olas, sino la luna, ¿queréis saber cómo?
Es este video lo explican muy bien. Además, lo podéis ver varias veces
Pero además nosotros ya lo explicamos en un cuento fantástico.

Además, si veis la luna con un telescopio os daréis cuenta que está llena de hoyitos. Son cráteres, grandísimos. ¿A qué os gustaría enteraros de quién los hizo? Pues aquí seguro que os podréis enterar.

¿A qué es maravillosa la luna?
Tiene muchas cosas, ¿verdad? Y además es muy bonita, por eso algunos poetas le han hecho versos. Al Elefantito y a mi nos gusta leerlos cuando estamos de vacaciones en la playa. Le cogemos prestada la lámpara que tiene el Rinoceronte para no paralizarse por la noche y los vamos leyendo así, despacito.
Nos gusta especialmente éste, que encontramos una vez en internet



I

Mientras duermo ella me ve
Espera inmóvil
Y con su luz me arropa.

II

Después de ver al cielo por un rato
Explorando en mi interior
Observando mi fulgor
De repente me percato

Algo extraño está ocurriendo
El día se va oscureciendo
Y por sorpresa me toma
La sonrisa que se asoma.

Me hace sentir,
Me hace soñar
Me hace volar
Me hace reír

Esta luna hermosa
Que me hace vivir soñando
Quiero guardarla en un frasco
Y esparcirla a cada pas

Alta va la luna.
Bajo corre el viento.

 Mis largas miradas,
exploran el cielo.

  Luna sobre el agua.
Luna bajo el viento.

  Mis cortas miradas,
exploran el suelo.

  Las voces de dos niñas
venían. Sin esfuerzo,
de la luna del agua,
me fui a la del cielo.

 Un brazo de la noche
entra por mi ventana.

  Un gran brazo moreno
con pulseras de agua.

  Sobre un cristal azul
jugaba al río mi alma.

Los instantes heridos
por el reloj... pasaban.

MARÍA FERNANDA ÁLVAREZ
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