domingo, 24 de febrero de 2013

LA PINZA DE PRECISIÓN o cómo tener dedo gordo nos sirvió para ser hombres



Al principio puede parecer una tontería, pero fue fundamental tener dedo gordo para que nos hiciéramos humanos. Un dedo gordo que se mueve diferente a los demás (esto se llama pulgar oponible).
¿Os atrevéis a hacer un experimento?
Lo primero que tenéis que hacer es miraros una mano y fijaros en el dedo gordo. ¿Lo habéis encontrado? Pues moverlo un poco y fijaros que se mueve de forma diferente a los demás.
Gracias a este movimiento podemos hacer una pinza con los otros tal y como sale en la foto del principio del artículo o en ésta

Eso es lo que se llama pinza de precisión. Un movimiento que nos permite coger cosas muy pequeñas y manejarlas con suavidad. Probad esto.
Por un momento olvidaros del dedo gordo, como si no lo tuviérais, y coger el boli con el resto. Intentad escribir así, ya veréis que es bastante complicado, y no os digo nada si en casa os toca hoy sopa. Intentad coger la cuchara sin dedo gordo, ¿y si intentáis cortar un papel con unas tijeras?

Como veis la pinza de precisión nos permite manejar instrumentos con mayor facilidad, y esto es fundamental, pues no somos los animales más fuertes o más rápidos de la Naturaleza pero hemos conseguido sobrevivir gracias a tener más inteligencia que nos ha permitido construir herramientas que nos han permitido cazar, hacer fuego, ropa, romper los huesos para sacar su tuétano...
Eso sí, para que pudiéramos utilizar con eficacia la pinza de precisión, necesitábamos ser bípedos (andar a dos piernas), ¿sabes por qué? Aquí se explica

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