miércoles, 25 de mayo de 2016

GIORDANO BRUNO. Cuando la Renacimiento se quemó en la hoguera


Giordano Bruno es una de las figuras más fascinantes del Renacimiento europeo, tanto por sus andanzas como por sus pensamientos o su trágico final.
Monje dominico, su vida su fue constante viajar tanto por Italia (Roma, Florencia, Padua, Venecia) como por el resto de Europa (la Alemania Luterana, la Suiza calvinista, París, Lyon, Montpelier, Inglaterra, Praga...)
Durante todos estos viajes fue afinando sus primeras inclinaciones erasmistas y las ideas de San Nicolás de Cusa para terminar por convertirse en uno de los espíritus más analíticos y críticos del momento que siempre tuvo a Santo Tomás como ejemplo a seguir.
Su constante investigación sobre el mundo y las ideas, su enorme y racional curiosidad, le hicieron siempre un hombre incómodo, tanto para el mundo católico (que le sometió a varios juicios y que le terminó matando en la hoguera) como para el protestante y calvinista (el propio Calvino lo llegó a encarcelar cuando Giordano Bruno publicó su famoso panfleto en el que examinaba 20 errores del líder religioso).

Su altura intelectual fue enorme en el terreno de la crítica religiosa (defendiendo siempre una religión mucho menos dogmática y más personal, heredada de la Devotio moderna, y en ciertos momentos panteísta)

Una religión "intellettualistica, naturalística, simplificata e spoglia di dommatismi" (intelectualizada , naturalista , simplificada y despojada de dogmatismo)

También se interesó por la cosmología (se adhirió de manera temprana a las ideas de Copérnico, habló de la rotación de la Tierra y especuló sobre las estrellas como otros soles en torno al cual giraban mundos semejantes a los nuestros, con posible vida incluso) o el arte de la memoria (mnemotecnia)


La tierra gira hacia su propio centro, [más] que entender que nace y se pone para que el sol haga el viaje imaginario con el movimiento y compañía de todas las estrellas




Mucho más controvertido es su inclinación a la magia, entroncado con el movimiento neoplatónico de Ficino, en donde el hombre es un punto intermedio entre el macrocosmos y microcosmos por medio del espíritu (léase entre Dios y la Naturaleza que tienen unas leyes internas, extrañas sintonías que permitirían, para su conocedor, influir en los procesos naturales).
Estas dos vertientes, la puramente científica y la mágica, van unidas a su persona y son una perfecta representación de la ciencia del renacimiento que ya analizamos aquí, una pre-ciencia aún (anterior al verdadero método científico que se creará en el XVII) en donde se entremezcla observación directa y pura metafísica (curiosamente una "metafísica" y magia que muchos de los descubrimientos actuales de la física cuántica están demostrando en la actualidad).


Asevera también que la tierra es animada, no sólo de alma sensitiva, sino también racional



Tras una dilatada vida intelectual y académica, fue acusado nuevamente de herejía en su retorno a Venecia y trasladado al Santo Oficio Romano. 

Castillo de Sant' Angelo

Encarcelado en el Castillo de Sant' Angelo fue sometido a numerosos interrogatorios  (sus actas se publicaron aquí) y, curiosamente, condenado como hereje por temas realmente menores (o así nos parecen hoy) como sus palabras sobre la Santísima Trinidad o los detalles de la muerte de Cristo

Fue ajusticiado en la plaza de las Flores de Roma, siendo perfecto ejemplo de cómo el Renacimiento moría entre las llamas, dejando cenizas, lo que la Contrarreforma significó para la Ciencia y el libre (tan arriesgado) pensamiento, como años después volvería a comprobar Galileo

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