domingo, 24 de marzo de 2013

EL LIBRO DEL SÁBADO. El Otoño del Patriarca. García Márquez


                                                     


No había más ruido en el mundo, él sólo era la patria

Tras ocuparnos hace un tiempo de sus cuentos (y en donde iremos creando un índice de sus obras comentadas en nuestros blogs), hoy le toca el turno a una de sus novelas más famosas.
Aunque resulta difícil sustraerse al carácter casi mítico de Cien Años de Soledad, hay días en los que pienso que es el mejor libro que jamás haya podido leer.
Esto a alguno les sorprenderá, pues tradicionalmente se le considera como el más oscuro y complejo de toda su obra. Posiblemente debí tener esa misma expresión cuando lo leí por primera vez, tal vez la segunda, la… Quién sabe cuándo, pero en un momento la supuesta oscuridad de la novela desaparece casi por ensalmo y en las manos nos queda un diamante de mil facetas, de una luminosidad intensa que permite (como un Aleph) ver todos sus mundos desde un solo punto de vista.
Conocemos entonces que la novela es el poema más largo de la literatura contemporánea en donde sobran los puntos y las palabras se encabalgan  con una música propia. Un poema lleno de versos de Rubén Darío que se encuentran agazapados en medio del discurso.
Junto a ello, uno de los temas centrales de Gabo: el poder. Una indagación sobre sus orígenes y consecuencias en los hombres y las naciones. El Patriarca, una pura entelequia, es un hombre (lo fue) que ha sido devorado por el poder y convertido en un gigante de manos de cargador de puerto que se busca entre la selva de sus propios mandatos, que son obedecidos, incluso, antes de ser pensados por él mismo.
Una historia de los dictadores que asolaron Sudamérica, que la vendieron a los capitales yanquis (como el propio mar que había tras sus ventanales), y a la vez la historia de la podredumbre humana, de la vejez y el desgaste de esa arma mortífera que es el poder. Una droga que aniquila lo que tenemos de humano y nos convierte en sus siervos.

Dónde estoy que no me encuentro
.
La obra, como siempre, utiliza su famoso realismo mágico gracias al cual el embajador estadounidense puede comprar y llevarse el mar del Caribe o el Patriarca morir sin muerte

El pecho blindado de falsas medallas de victorias imaginarias de guerras de chocolate inventadas por sus aduladores impávidos

Más obras de Gabo en nuestros blogs

ÍNDICE DE NARRATIVA

1 comentario:

  1. Bueeenoo bueenooo jajajaj veoo que sigues con tus blogs a tope!! sigues haciendo publicidad de ellos en clase? Vaya profesor mas bueno de historia que he dejado de tener hace tiempo!!

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