lunes, 28 de abril de 2014

FERNANDO VII (3): La década Ominosa

Ahora los ríos sobre España,
en vez de ser ríos,
son largas cadenas de agua

García Lorca. Mariana Pineda

La última etapa del reinado de Fernando VII ha recibido el nombre de Década Ominosa (1823- 1833)
Podemos comenzarla en 1823, cuando el Congreso de Verona, a petición del propio Fernando, reúne a los países de la Santa Alianza y aprueba el envío de un ejército para restaurar el absolutismo en España. En 1823 entran en España los Cien Mil Hijos de San Luis con el duque de Angulema al frente, que reponen a Fernando VII como rey absoluto.
Acaba entonces el Trienio Liberal que analizábamos aquí, derogando la Constituciónde 1812, y comenzando una terrible persecución de los liberales, emigrando muchos de ellos a Francia. Para ello se crea el cuerpo de Policía Nacional (1824).
Pese a ellos numerosos liberales siguen conspirando en el interior del país que fueron detenidos con mano dura. Entre los más famosos se encuentran la pena de muerte a Mariana Pineda en Granada por mandar bordar una bandera para una conspiración o el fallido pronunciamiento de Torrijos en Málaga que terminó con su fusilamiento.

Fusilamiento de Torrijos
.
Sin embargo, la situación caótica de la economía hizo que Fernando VII intentara un nuevo despotismo ilustrado con algunos liberales muy moderados. Esto hizo que ciertos sectores absolutistas radicales se empezaran a manifestar en Cataluña (Guerra de los Malcontets, 1827).
Se produjo así la famosa política palo a la burra blanca (absolutistas), palo a la burra negra (liberales).
Sin embargo el gran problema de esta fase será la cuestión sucesoria. En 1829 Fernando, aún sin descendencia, se casa por cuarta vez con María Cristina que pronto quedará embarazada.
Desde el siglo XVIII, con la llegada de Felipe V, en España regía la Ley Sálica que impedía reinar a las mujeres y daba el trono al varón más cercano. Si el futuro hijo fuera mujer (como realmente lo fue), el trono habría pasado a su hermano Carlos María Isidro, líder de los ultraconservadores desde la revuelta de los Malcontents.
Ante esta posibilidad, Fernando VII, meses antes del parto, promulgó la Pragmática Sanción en la que derogaba la Ley Sálica. Así, cuando nació Isabel II, se la proclamó princesa a la vez que se acercaba más a los liberales moderados (eliminando a Calomarde por Cea Bermúdez en el gobierno) ante la amenaza absolutista de Carlos
A la muerte de Fernando, Carlos se niega a aceptar la Pragmática, iniciándose la Primera Guerra Carlista

No hay comentarios:

Publicar un comentario