jueves, 10 de abril de 2014

LAS BOMBAS ATÓMICAS DE HIROSIMA Y NAGASAKI. CAUSAS Y CONSECUENCIAS

Tomado de wikipedia

Los japoneses comenzaron la guerra desde el aire en Pearl Harbor. Ahora les hemos devuelto el golpe multiplicado. Con esta bomba hemos añadido un nuevo y revolucionario incremento en destrucción a fin de aumentar el creciente poder de nuestras fuerzas armadas. En su forma actual, estas bombas se están produciendo. Incluso están en desarrollo otras más potentes. [...] Ahora estamos preparados para arrasar más rápida y completamente toda la fuerza productiva japonesa que se encuentre en cualquier ciudad. Vamos a destruir sus muelles, sus fábricas y sus comunicaciones. No nos engañemos, vamos a destruir completamente el poder de Japón para hacer la guerra. [...] El 26 de julio publicamos en Potsdam un ultimátum para evitar la destrucción total del pueblo japonés. Sus dirigentes rechazaron el ultimátum inmediatamente. Si no aceptan nuestras condiciones pueden esperar una lluvia de destrucción desde el aire como la que nunca se ha visto en esta tierra.
Harry S. Truman.

Como se puede ver en este texto redactado por el presidente estaduonidense apenas unas horas después de lanzar la primera bomba parecen claros los objetivos de la estrategia.
Por una parte es una pura venganza contra la humillación de Pearl Habor.
Por otra, la aceptación de las bases planteadas de Potsdam, que planteaban la rendición sin condiciones de Japón, convirtiéndolo en un país satélite.

Como se ve, no existe la idea, tan difundida, de acabar radicalmente la guerra y acabar con las bajas estadounidenses (esto se habría podido realizar con una rendición "más blanda").
Por el contrario, hay un interés por convertirse en superpotencia mundial, capaz de destruir cualquier punto del planeta con el arma más mortífera que había inventado el ser humano. Un arma que, posiblemente ya había intentado desarrollar Alemania y, en estos mimos momentos, Japón, y que cuando la consiga la URSS nos introducirá definitivamente en una nueva etapa histórica: la Guerra Fría



No hay comentarios:

Publicar un comentario