lunes, 12 de mayo de 2014

FASES DE LA GUERRA CIVIL



Las operaciones militares
Como advierte Makelafis la guerra se distinguió por un rasgo característico, la sempiterna posición a la defensiva de la República frente a un ejército nacional poco audaz y con frecuentes errores estratégicos (acaso para alargar indefinidamente la guerra para empezar desde 0)
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La primera fase de la guerra se desarrolla entre el verano de 1936 y la primavera de 1937 a través de columnas. El Bando nacional se estructura en torno a dos ejércitos, el del norte, comandado por Mola, con sede en Burgos, y el del sur, con sede en Sevilla, al frente del cual estaba Franco. Junto a algunas acciones esporádicas (ataque de la columna Alonso Vega al País Vasco, tomando Irún) la estrategia nacional es clara: tomar la capital. Para ello Mola envía desde el norte la columna García Escámez, que encuentra una feroz resistencia en Somosierra y Guadarrama. Desde el Sur Franco organiza las columnas que suben por la frontera portuguesa (con apoyo claro del país vecino y aviación italiana) tomando Mérida y Badajoz, en donde se producirá una de las primeras purgas de la guerra. Avanzando por Talavera, Franco decide desviar el ataque hacia Toledo por motivos propagandísticos (Domínguez Ortiz) liberando a los resistentes del Alcázar de Toledo.
El Alcázar de Toledo

Las columnas republicanas tienen menos éxito, dada su desorganización. Destacan las que recuperan Albacete y las Ascaso y Durruti que, desde Barcelona, intentan tomar sin éxito las capitales aragonesas. En julio del 1936, el PCE toma la iniciativa de crear el Quinto Regimiento bajo la dirección de Líster que será la base del ejército regular republicano.

Batalla del Jarama, junto a Rivas

El otoño y el invierno de 1936-37 se desarrolla la batalla de Madrid. Las tropas combinadas de Franco y Mola intentarán repetidamente atacar la capital desde la sierra norte (Batalla de la Carretera de la Coruña) y cortar sus comunicaciones con Valencia (batalla del Jarama) o Barcelona (batalla de Guadalajara en donde intervienen tropas italianas que son derrotadas por el ejército republicano y las Brigadas Internacionales). Pese a la huida del gobierno a Valencia se forja en estos meses el espíritu del No pasarán





La segunda fase va de marzo a octubre de 1937. Ante la imposibilidad de tomar Madrid, los nacionales se concentran en acabar con el frente del cantábrico, zona aislada de la República rica en minería y siderurgia. Se producen entonces los primeros bombardeos masivos sobre población civil que luego serán habituales en la II Guerra Mundial, practicados por la Legión Cóndor sobre Guernica y Durango, tras lo que termina cayendo Bilbao. Los republicanos intentan la distracción con batallas como las de Brunete y Belchite, para aliviar la presión sobre el frente del norte. Fracasadas las mismas cae Santander y Gijón.

Ruinas de Belchite
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Una tercera fase entre el invierno de 1937 y la primavera de 1938 en la que se desarrollan la Batalla de Teruel y la marcha a Levante. Los republicanos (ante un ataque inminente a Madrid por parte de Franco) centran el grueso de sus tropas y tratan de tomar Teruel. Será una batalla de desgaste, donde los republicanos (en unas condiciones atmosféricas sumamente duras) llegaron a tomar la ciudad, pero tuvieron que acabar cediendo (batalla de Alfama). Después de retirarse de Teruel hay una rápida ofensiva nacional que hace caer las defensas catalanas en marzo de 1938 y el territorio republicano es dividido en dos cuando los nacionales llegan hasta el Mediterráneo con la toma de Vinaroz, que separa Cataluña del resto de la zona republicana.
Batalla de Teruel
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La cuarta fase, entre julio y octubre de 1938, los republicanos intentan unir sus dos zonas y prolongar la guerra para enlazar con la inminente contienda mundial. Es la Batalla del Ebro, que resulta posible gracias al material y apoyo francés. Sus esperanzas se ven frustradas tras el Pacto de Münich y la imposibilidad de doblegar al ejército nacional, con mayor capacidad artillera y aérea en este frente que muy pronto se bloquea, convirtiéndose en una batalla de posiciones. Su derrota significa un verdadero vuelco en la guerra, siendo cuestión de tiempo la victoria nacional.

Batalla del Ebro
Tomado de wikipedia.
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La quinta y última fase, entre diciembre de 1938 y enero de 1939, Yagüe, Moscardó y Muñoz Grandes se lanzan sobre Cataluña, aislada por buques italianos. Tarragona es tomada el 14 de enero y doce días después cae Barcelona sin mayor resistencia.
El gobierno republicano se traslada a Gerona y más tarde cruza la frontera en un éxodo masivo de combatientes, camiones repletos de obras maestras del Prado y población civil.


Tomado de cervantesvirtual

A partir de aquí los distintos frentes republicanos se van a ir descomponiendo y el ejército nacional simplemente avanza, sin apenas combates. El golpe final a la república lo da el coronel Casado, enemigo de los comunistas, que hace huir a Negrín, y entrega todo el ejército del centro sin combatir. La entrada Madrid es un simple paseo militar, y a continuación el resto de las zonas republicanas de Levante. El 1 de abril se dicta el último parte de guerra, quedando oficialmente acabada la guerra.

Un vídeo para repasar



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