martes, 6 de mayo de 2014

FERNANDO VII (2) EL TRIENIO LIBERAL


El primer objetivo del gobierno es restablecer el marco constitucional pero con algunos cambios como una segunda cámara y garantías sobre la propiedad para los grandes propietarios. 
Es entonces cuando el liberalismo español de divide en dos corrientes: los moderados o doceañista y la exaltada (progresistas), como ya vimos en el caso europeo, que terminarán luchando entre sí, perdiendo fuerza.




La obra gubernativa de los liberales suprime los mayorazgos y la inquisición,  proclama la libertad de imprenta, se expulsa a los jesuitas y se quitan los privilegios a los eclesiásticos. Hay, además, libertad de contratación y se comienza una desamortización de las tierras. 
Para cubrir el impresionante déficit de hacienda los liberales acuden a prestamos en el exterior y se establece a la disolución de la mayor para de los conventos y la desamortización de sus bienes
En el interior las malas cosechas originan un profundo malestar que se une a una progresiva oposición realista que aúna fuerzas ante el nuevo gobierno exaltado, creando una junta absolutista en Bayona y una regencia en Seo de Urgel.
Cien Mil Hijos de San Luis

En el exterior la Santa Alianza reunida en el congreso de Verona (1822) decide el restablecimiento del orden absolutista en España y se otorga a Francia el mandato para reponer de nuevo a  Fernando VII como rey absolutista
En 1823 de produce la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis comandados por el duque de Angulema que penetra sin resistencia hasta Cádiz, refugio del gobierno liberal. Fernando VII es liberado. 
Hombre ilustres del liberalismo como de la Rosa y Mendizábal entre otros se ven forzados abandonar España. 

Comenzaba la Década Ominosa

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