miércoles, 12 de marzo de 2014

LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS FASCISMOS


Muchos de sus características entroncan con el triunfo del pensamiento irracionalista de finales del siglo XIX (Nietzche o Bergson especialmente) que critica ferozmente el pensamiento ilustrado en la que se había basado el liberalismo decimonónico
Con su exaltación de la vida que escapa a cualquier tipo de calificación moral, la voluntad de poder, la explotación emocional del nacionalismo o su subjetividad socavaron los principios de la Ilustración y su posterior desarrollo, Positivismo (su optimismo, individualidad, idea de progreso y humanismo, hombre entendido como razón). 

Incendio del Parlamento alemán (Reichtag) por los nazis
Tomado de wikipedia

Desde esta perspectiva el fascismo reutilizó esta irracionalidad en su propio beneficio, sobre todo con un pensador tan contradictorio como Nietzche en el que se pueden encontrar textos a favor y en contra de la misma tesis.
Su crecimiento hace hablar a Payne de una crisis cultural entre 1890 y 1914 en la que se desarrolla el desarrollo de las teorías del subconsciente de Freud, las nuevas teorías sobre el comportamiento de la multitud de LeBon ahondan en el componente irracional. Es por ello que Payne, Bracher o Ellul califiquen a los fascismos como movimientos plenamente modernos, vinculados con la emergencia de una nueva cultura y sociedad
En Italia, el Manifiesto Futurista publicado por Marinetti en 1909, daba ya todo un amplio abanico belicista, iconoclasta y trasgresor. Esta postura se manifestaba tanto en su forma agresiva de utilizar el lenguaje como glorificando la guerra como forma higiénica de instaurar una nueva civilización, cantando la belleza de los fusiles y los cañones o proponiendo la quema de museos y la destrucción de la Victoria de Samotracia o de Venecia.

Nosotros queremos exaltar el movimiento agresivo, el insomnio febril, el paso de corrida, el salto mortal, el cachetazo y el puñetazo(...)
Queremos glorificar la guerra –única higiene del mundo– el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los libertarios, las bellas ideas por las cuales se muere y el desprecio de la mujer.


Los funerales del anarquista Gali. Carrá

La desigualdad de los hombres
Frente a la idea ilustrada de la igualdad, los regímenes fascistas se basan en una constante diferenciación y jerarquización de las personas (hombre sobre mujer, militar sobre civil, líder sobre la masa, ario sobre judío). Se inspiran en el socialdarwinismo decimonónico, según el cual la supervivencia del grupo humano más fuerte es una imposición de la naturaleza, además de en una retorcida interpretación de Nietzche y su idea del superhombre. 
De aquí derivará su negación a la democracia con la institucionalización del Partido Único, su culto al líder (El Duce nunca se equivoca), como ser iluminado por el Destino, en el que una y otra vez se inspirará la propaganda (La mandíbula de acero del Duce)

De la misma manera se extendió el racismo y xenofobia (especialmente antisemita, ya presente en la ideología volkisch, o de defensa de la etnia alemana rasteable en autores como Mouse o Lagarde, y sumamente extendida durante la República de Weimar con la famosa teoría de la puñalada de en la espalda) que caracterizará a estos regímenes (Solución final judía…). 
La raza servirá, por otra parte, como método económico y perfecto chivo expiatorio sobre el que volcar las frustraciones, vinculando a los ciudadanos en torno al Estado (al producirse una identificación y una idea de superioridad).

Culto a la violencia
Frente al racionalismo heredado de la ilustración, el fascismo rinde culto a la fuerza física y violencia (la dialéctica de los puños y las pistolas de José Antonio) como la forma idónea de supervivencia (de nuevo Nietzche reinterpretado y su voluntad de poder), con un culto a la juventud haciendo una interpretación de guerra intrageneracional en la que la juventud tiene el deber de la transformación política (Payne).
José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange
Tomado de sensusnovus.ru

 En la nueva sociedad agresiva el hombre ha de defenderse (Benjamín habla de la metrópolis como un shock, una aceleración de la percepción, una falta de reflexión por acción).
Metrópolis. Grosz

Su recurso a ella se detecta en las formas de imposición (el escuadrismo presente en Italia, Camisas negras; Alemania, SA; España republicana, Falange; la violencia ejercida sobre los judíos o simplemente mostrada en su amplitud en la marcha sobre Roma de Mussolini). Estas organizaciones, una vez alcanzado el poder serán sustituidas por una policía secreta – OVRA y GESTAPO - o militar, las SS). 


Mussolini rodeado de sus camisas negras, en la Marcha sobre Roma
Tomado de wikipedia

Otras formas de violencia son visibles en la cultura (que enaltece el deporte como competición o el propio lenguaje, como las famosas batallas del trigo, los nacimientos o la lira de Mussolini), el culto a la juventud y en el belicismo (ya presente en la ideología futurista de la belleza de una ametralladora). Esta idea tenía un claro corolario económico: el rearme y la reindustralización que servía para bajar las tasas de paro y solucionar la crisis de entreguerras.


 Este culto a la violencia se apartaba, también, de las ideas ilustradas que habían dado pie al liberalismo. La negación de la política, sustituida por la voluntad de un líder  hace también que desaparezca la seguridad jurídica .
          Los fascismos presentan así una vertiente moderna y de vanguardia revolucionaria (frente al conservadurismo de la derecha tradicional) que atraerá a muchos miembros de la izquierda, (Como el propio Mussolini que pasa de la izquierda al fascismo). Una forma de transcendencia, normalmente atea (Payne)

Antiindividualismo. 
De nuevo la ilustración y su fe en el ser humano vuelve a ser eliminada para encuadrar al individuo dentro de un marco jerárquico (Partido Único, Estado, Sindicatos Verticales). La nueva sociedad de masas es así reconducida, manipulada y movilizada hacia objetivos comunes  y una identidad colectiva por medio de la obediencia ciega que (según Fromm) mitigaba su miedo a la libertad, miedo a los numerosos peligros e incertidumbres que genera el cambio.


Tomado de laguia2000.com

Nacionalismo exacerbado
Intentan recuperar un pasado glorioso (Italia el Imperio Romano, Alemania el pangermanismo de Bismarkc e incluso la mitología celta en gran parte extraída de la obra wagneriana; España, la idea Imperial) o cumplir su misión histórica (hegemonía del pueblo alemán).
Según Blas Guerrero, frente al nacionalismo liberal y cosmopolita nacido de la ilustración, los fascismos reutilizan el modelo alemán nacido de Fitche y Herder, con una aura de misticismo , basado en la lengua y la raza, así como en el Destino, entendiéndolo así de una forma transcendente.
 Hay que señalar que tanto Alemania como Italia eran naciones recién unificadas que apenas contaban entonces con medio siglo. Ambas se habían configurado como estados en 1871, y por tanto el recurso al nacionalismo era todavía un referente cercano. Además estaban ya resentidas por los repartos coloniales del siglo XIX así como por los tratados de paz tras la Gran Guerra, lo cual, utilizado demagógicamente, producía un sentimiento de humillación que debería conllevar a la venganza.

Propaganda
Aunque su imposición por la fuerza fue habitual, los fascismos también encontraron una descomunal palanca en la propaganda (en realidad la aplicación de la publicidad nacida en los felices 20 al aspecto político)
Para ello utilizaron los medios más modernos (radio, altavoces) como los más tradicionales (monumento megalómanos, concentraciones y mítines, desfiles triunfales, control de la educación y la cultura o del propio tiempo libre, como el dopolavoro de Mussolini).
 En general la imagen del régimen se confunde con la del propio dictador que aparece como ser iluminado (superhombre), de voluntad férrea (la mandíbula de acero de Mussolini, las posiciones agresivas, la mirada en el horizonte lejano), rodeado de una masa anónima que sigue sin dudar sus designios y con gran profusión de símbolos (cruz gamada, yugo y las flechas…). 
Se tiende, también, a lo gigantesco, megalómano, que convierta al individuo en masa (empequeñeciéndole ante el líder y el movimiento), le quite su carácter racional y crítico y potencie los aspectos más emocionales (como podéis ver en estos mítines).


Tomado de wikipedia

Según Molinero tanto en Italia como España, esta propaganda tuvo mucha importancia todo tipo de asociaciones corporativas (Auxilio Social, Frente de Juventudes o Femenino, Dopolavoro) como una forma de captación de masas y participación más directa en el mensaje fascista. Hosbawm habla de la unión de las nuevas tecnologías de la época a un discurso irracional pero efectivamente demagógico



La demagogia
Los fascismos se caracterizarán por una extrema facilidad para reutilizar ideas ajenas (como se ha visto con Nietzche), no dudando en modificarlas si así consiguen sus fines, o cambiar los mensajes según les sean interesantes, pues en los altos mandos lo pragmático estará muy por encima de lo ideológico. 
De esta forma el anticapitalismo inicial de Hitler rápidamente se mitigó para conseguir el apoyo de los grandes capitales y las clases medias. De la misma a forma el anticomunismo nazi choca con el tratado de No agresión con la URSS o Mussolini (antes republicano y anticlerical) se declara leal al rey y a la Iglesia. 



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