jueves, 9 de diciembre de 2010

LOS AVISOS DE BARRIONUEVO, EL PRIMER PERIÓDICO DE MADRID




Junto a Peciller, Jerónimo de Barrionuevo es uno de los grandes cronistas de la Villa de Madrid en el siglo XVII con sus famosos Avisos, noticias de todo pelaje que dirigió al deán de Zaragoza entre 1654 y 1658 para que su eminencia estuviera informada de lo que pasaba en la capital.

Su importancia radica en el amplio registro de sus noticias, que no se limitan exclusivamente a los grandes hechos sino que toma verdaderamente el pulso a la ciudad de duelos, subidas de alimentos, vida
Nos dio la cara real de la monarquía más poderosa del mundo
No tiene un real, y el día de San Francisco le pusieron a la Infanta en la mesa un capón que mandó levantar, porque hedía como a perros muertos. Siguióle un pollo sobre unas rebanadiÍlas como torrijas, llenas de moscas, y se enojó de suerte que por poco no da con todo en tierra.

Nos habló de la vida dura y real

Aviso de 14 de noviembre de 1657: Prendieron a un hombre porque le hallaron dando a una mujer de bofetadas, y a él y a ella los llevaron a la cárcel… Pidió el hombre licencia de hablar, y dijo: “Señores, yo soy casado y con seis hijos. salí anteayer desesperado de casa, por no tener con qué poderlos sustentar, y pasando por la calle de esta mujer, me llamó desde una ventana, y diciéndome allá dentro le había parecido bien, me ofreció un doblón de a cuatro si condescendía con ella y la despicaba, siendo esto por decirla yo que era pobre. Era un escudo de oro el precio de cada ofensa a Dios. Gané tres, desmayando al cuarto de flaqueza y hambre. Quísome quitar el doblón y no pudo, y a las voces llegó este alguacil que está presente, y tuvo mejores manos que ella para hacerlo. Suplico a V. S. diga ahora ella si esto es verdad o mentira”. La cual allí en público dijo ser todo así, y visto por la Sala, “in continenti” le hicieron volver el doblón de a cuatro en su presencia, al alguacial, y le echaron libre y sin costas la puerta afuera, y a ella la mandaron tornar a su encierro para quitarla el rijo con algunos días de pan y agua.

Incluso hechos sobrenaturales

Miércoles 12 de éste, a las once de la noche, se levantó en la media región del aire un globo de fuego, como una rueda grande de carro y desde el oriente corrió al poniente, haciendo una gran cola, oscureciendo la luna y haciendo pareciese un breve espacio ser mediodía. Pasó por medio de Madrid, guiando a Palacio, y remató en El Escorial.

Por cierto, las fotos pertenecen a su sepultura, en la madrileña iglesia de San Ginés, de la que ya hablamos en relación con los duelos.

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