domingo, 10 de julio de 2011

COMIENDO EN EL SIGLO DE ORO. DUELOS Y QUEBRANTOS

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados...” Así comienza la primera parte del Quijote escrita a finales del siglo XVI

Ingredientes: Huevos, tocino entreverado, jamón, sesos de cordero, manteca de cerdo, sal y pimienta.
Se fríen el jamón y el tocino en trozos, en un satén amplio, utilizando la propia grasa que sueltan los torreznos. Se cuecen los sesos, se limpian, se trocean y se saltean en un poco de manteca de cerdo. Se baten los huevos, se salpimientan y se hace un revuelto con los ingredientes anteriores. Se pueden servir adornados con pan frito.
Este plato lo comió Doña María de Austria, viuda de Felipe IV, el domingo 26 de septiembre de 1669 en casa de unos labriegos que le dieron hospedaje en La Roda.

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