¡Fue sueño ayer; mañana será tierra!
¡Poco antes, nada; y poco después, humo!
¡Y destino ambiciones, y presumo
apenas punto al cerco que me cierra!
Breve combate de importuna guerra,
En mi defensa, soy peligro sumo;
Y mientras con mis armas me consumo,
Menos me hospeda el cuerpo, que me entierra.
Ya no es ayer; mañana no ha llegado;
Hoy pasa, y es, y fue, con movimiento
Que a la muerte me lleva despeñado.
Azadas son la hora y el momento
Que, a jornal de mi pena y mi cuidado,
Cavan en mi vivir mi monumento.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada