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domingo, 31 de mayo de 2015

CUENTOS DE LA PREHISTORIA. REGRESO A LA CLASE DE LENGUA



Mis compañeros y yo estábamos en clase de lengua con María José cuando, de repente, se llenó todo de luz y niebla y al quitarse aparecimos en una cueva llena de huesos.
Todos sorprendidos y asustados mirábamos a nuestro alrededor desconcertados.
Javier: ¿Qué hacemos aquí? ¿Dónde estamos?
Miriam: En una cueva. Y yo creo que es muy antigua, tiene pinturas rupestres, y un montón de lascas en el suelo.
Yaiza: Entonces...es una cueva de hombres prehistóricos.
Víctor: Pues salgamos a ver que hay.
Rocío: Buena idea.
Yo, asustada y conteniendo el aliento, propuse salir de la cueva. Al salir nos encontramos a unos hombres prehistóricos que no nos vieron por sorpresa.
Luis: ¡Dios mío! Estamos ante hombres prehistóricos; esto podría ser la revolución de la historia.
Nicole: ¿Pero tú crees que la gente se lo creerá?
May: Tengo un cuaderno y un bolígrafo, que al tenerlo en lengua en la mano, lo he podido traer. Así que... Podemos escribirlo todo.
Sara: Sí, y yo con el móvil puedo hacer fotos y vídeos. 
Alicia: May, escribe que estos hombres prehistóricos usaban el esparto para hacer suelas, vestían con pieles, usaban piedra pulimentada en vez de tallada.
Isabel: Eso significa que... Estamos en el neolítico.
Lucía: Sara, haz un vídeo de cómo echan comida a los animales para atraerlos.
Laura: ¡Mirad! Ahora les encierran, así es como se inventó la ganadería.
Carlos: ¡Sí! Y mirad, gracias al estiércol de los animales y las semillas de la comida que les daban, han crecido nuevas plantas.
David: Supongo que así se inventó la agricultura.
Sergio: ¡Mirad, se acaba de morir uno de ellos! 
Yasmin: Seguro que se lo comen. 
Pedro: Pues no. Están haciendo un hoyo para enterrarle.
Iván: Eso significara que tienen sentimientos.
Nerea: Están haciendo un trueque.
Daniel: Sí, aceite por trigo.
Lidia: Y ése... Creo que intenta hacer fuego.
Sebastián: Así que... Usaban esparto para hacer fuego.
Ángela: Ya ha hecho fuego, qué rápido lo ha hecho y qué difícil es.
Verónica: Y mirad que rápido prenden esas setas.
Álvaro: Ahí hay un hombre haciendo una choza.
Cristina tenía tanto entusiasmo que se acercó y le dijo al hombre prehistórico:
-Hola, somos homo sapiens del siglo XXI, con internet, y estamos encantados de conocerte.
En ese momento se nublo todo con una gran polvareda de humo mezclado con polen y volvimos a clase.
María José: Un verbo tiene persona, número, voz, tiempo, modo y aspecto.


     Ana 1ºF 

sábado, 21 de marzo de 2015

CUENTOS PREHISTÓRICOS (2). DOS GRANDES DESCUBRIMIENTOS

Tomado de wikipedia

Un día estaba yo en mi cueva, con el amanecer de fondo; tenía frío. Quería desayunar una buena carne pero estaba muy dura, así que decidí tomarme algunas frutas maduras. Los arboles estaban lejos, caminé. Encontré las frutas y llené la panza; había comido tanto que no podía andar, más bien rodaba. 
Caminando hacia mi cueva encontré un árbol que tenía una luz que daba calor, me pregunté qué sería eso y me acordé de que la noche anterior había sonado un ruido estruendoso. Yo había pensado que había sido mi padre roncando, pero no, fue un rayo. Lancé piedras, palos, hojas... Todo lo que tiraba se convertía en esa luz. Decidí coger esa luz con un palo para llevarla a mi cueva con mi familia. Llamé a esa luz “fuego”. 
El fuego quería atacarme, porque a medida que  pasaba el tiempo se acercaba más a mi mano. Hubo un momento en que me hice daño. Me fijé en mi mano y la piel había cambiado, yo estaba alucinando. Llegué a mi cueva y le enseñé  mi mano a mi familia, se quedaron atónitos. Ya por la tarde salimos a cazar nos encontramos con cebras, jirafas, gacelas… típicas de la sabana. Pero nuestro preferido era el ñu, el pobrecito era feo y tenía una barba que necesitaba un corte, pero su carne era más blanda que otras. Cuando lo cazamos con las flechas que habíamos hecho empezamos a comerlo. Estaba riquísimo
En ese momento me acordé del fuego, y pensé que si ponía la carne encima y le iba dando vueltas cambiaría. Al día siguiente fui al mismo sitio donde encontré el fuego, y vi lo mismo pero más extendido, había arrasado con todo. Temía que llegase a mi cueva, casi me pilla pero yo fui más rápido. 
Semanas más tarde vino una lluvia  y lo apagó pero los árboles que todavía se conservaban en buen estado estaban muy lejos, a mi solo de pensarlo me entraba pereza. Probé lo de poner la carne en el fuego y funcionó, estaba más blanda y jugosa, qué rica. 
Al día siguiente estaba paseando por el campo y vi como una hoja caía del árbol, caía como balanceándose, me puse a descansar sentado junto a un árbol y una cosa pegajosa me llegó al hombro. Miré hacia el árbol y salía de unas ramas. Se me vino a la cabeza la hoja que se balanceaba y pensé en juntar esas dos cosas, hice como una especie de hoja grande que había pegado con esa sustancia. Pensé que si me lo ponía a la espalda podía balancearme pero aun estaba doblado, así que puse palos atados y las hojas encima. Cuando lo tuve primero lo tiré solo, y se balanceaba, más tarde me tire con el desde una roca y funcionó. Pensé… un invento mas para la humanidad. Me quedé satisfecho con mi trabajo.


Mayanker Maldonado Castillo 
IES Los Olivos en Mejorada del Campo

martes, 7 de junio de 2011

Contando Cuadros. LAS SOMBRAS

Tomado de ensisdeus

Esta historia trata de un muchacho llamado Jack que trabajaba como guardia de seguridad en un cementerio, Jack tendría unos 26 años, moreno, de ojos claros. Ese día fue al cementerio a las 22:00 de la noche. Allí trabaja un sepulturero llamado Leopoldo que era bastante callado y misterioso, de tez pálida, pelo oscuro y sus ojos eran de un color negro apagado, bastante delgado, pero con musculatura ya que trabajaba de sol a sol cavando fosos para los muertos y cuando Jack se acercaba a este hombre sus pelos se erizaban.

Por la noche ya entradas las 12 a Jack le parecía que las sombras cobrasen vida. Nunca se sentía solo, siempre pensaba que le vigilaban y en parte era cierto, Leopoldo le observaba entre las sombras, aunque Jack ya se había dado cuenta pero… no era el único que le vigilaba, había algo mas, algo que hacía que su corazón se alterase, pero por mas que miraba a su alrededor no encontraba nada, sólo tumbas y cómo no, el sepulturero.

Este era su tercer día de trabajo, pero lo que él no sabía es que todo iría a peor, ese mismo día los ruidos fueron en aumento, las sombras parecían perseguirlo por todas partes, le acechaban, querían apagar la luz que las almas vivas desprenden. Sólo el sepulturero sabía que esas sombras lo matarían y apagarían esa luz que para nosotros es tan preciada LA VIDA.

Jack estaba aterrado, ese cementerio era tenebroso pero resultaba sublime, la oscuridad parecía estar concentrada allí. Leopoldo se le acercó como de la nada y le dijo con voz tenue que las sombras lo matarían si no se iba de ahí, a lo que el muchacho preguntó qué eran esas cosas que le perseguían y el sepulturero le contestó que eran las sombras, que irían a por él. Jack le dijo que como es que a él no le hacían nada, a lo que este respondió, mientras cogía la pala, que él era el que les traía las personas para que las sombras pudieran alimentarse de esa luz.

Jack se sobresalto y dio un paso hacia atrás para que el sepulturero no pudiese darle con la pala. Jack corrió hacia la puerta del cementerio, pero Leopoldo se le adelantó y la cerró con otro candado para que él no pudiera abrirla con su llave. Las gárgolas parecían observarle, intentó salir pero el sepulturero ya estaba ahí y cuando Jack se dio la vuelta Leopoldo le dio con la pala en la cabeza y lo dejo inconsciente ya que si lo mataba las sombras no podrían devorar su luz. Lo que Jack no sabía es que era el décimo guardia que iba a ese cementerio y todos habían aparecido muertos al día siguiente.

El sepulturero llevó a Jack a un mausoleo que estaba en el centro del cementerio. Ese mausoleo tenía una puerta que llevaba a unas catacumbas. Jack despertó e intentó salir de ahí sin resultado alguno, gritó pero nadie parecía oírlo.

Para su desgracia estaba anocheciendo, las sombras pronto despertarían y se lo llevarían. Al fin consiguió salir de las catacumbas pero la cripta estaba cerrada con un potente candado. Jack estaba desesperado viendo que su vida muy pronto se apagaría cuando llegó la hora, Leopoldo abrió la cripta para que Jack ¿tuviera una oportunidad de escapar? Nol, en realidad, no tuvo esa intención. Era para que las sombras se divirtieran y jugasen al gato y al ratón, eso es lo que eran las vidas humanas para estas sombras, un juego.

Jack corrió y corrió hasta la puerta, pero como imaginaba estaba cerrada y las sombras le pisaban los talones, intentó escalarla pero era demasiado grande y resbaladiza. Cuando logró alcanzar la parte de arriba de la puerta una piedra le cayó del cielo dándole en la cabeza. Era Leopoldo. Como era de esperar no dejaría que saliese de ahí .

Las sombras comenzaron a rodearle. Jack sentía un fuerte dolor en el pecho. Era como si le estuviesen clavando miles y miles de alfileres, pero no era así, era su luz, se apagaba dejándolo en la oscuridad total…

Su alma pasó a formar parte de ellas, desde ese día vagará eternamente entre las sombras, apagando otras vidas, ya que las sombras siempre envidiarán a esa luz que nunca más podrán llegar a ser.

Raquel Gil (2º PCPI, IES Los Olivos, Mejorada del Campo)

domingo, 5 de junio de 2011

Contando Cuadros. LA TERRIBLE HABITACIÓN ROJA

Tomado de pincelyburil2

Esto era un día el cual yo me aburría mucho en mi casa y decidí ir a buscar a mi amiga para salir un ratillo y distraerme un rato y así vernos, que hacía mucho tiempo que no nos veíamos.

Llamé a su casa y, como siempre que la decía de quedar ,ella nunca quería , siempre me ponía como excusa que tenía que estudiar . Sinceramente, no sé cuánto tiempo me tiré hablando con ella, ni tampoco sé cómo lo conseguí ,pero al final quedamos en que ella me llamaba para decidir la hora y quedar.

Después de un rato bastante grande que yo ya ni sabía que hacer mi amiga me llamó y me dijo que no había ningún problema, que quedábamos que ella ya había estudiado un poco y le dije que me viniera a buscar como en cinco minutos.

Al poco tiempo mi amiga llegó a mi casa y nos fuimos a dar un paseo y a contarnos nuestro problemas o lo que nos rondaba por la cabeza . En resumidas cuentas, lo que suelen hacer las amigas.

En primer lugar fuimos a un bar a tomarnos algo, ya que no hacía buen tiempo, y nos metimos dentro de un bar . Ahí estuvimos un buen rato hablando de que a ella la gustaba mucho estudiar pero por cosas de su religión no podía , además había una chica en su clase que le hacía la vida un poco complicada . Después de un buen rato ella seguía contándome esas cosas, pagamos y nos fuimos. Dando un largo paseo llegamos a un parque donde ella vio a la chica esa que no quería ver ni en pintura y decidimos irnos de allí . Ella me dijo que estaba cansada y que se quería ir a su casa y le dije que era súper pronto como para que se subiese y me dijo:

- - Lidia, si quieres subir a mi casa sube, pero yo me voy porque estoy demasiado cansada

- - Eli, no pasa nada, si te quieres ir a tu casa vete , pero yo me voy para la mía , que lo más seguro es que tenga que ayudar a mi madre

- - En serio Lidia, quédate aquí un rato y así seguimos hablando

No sé cómo lo hizo pero al final me quedé en su casa….

Ella era una muchacha de buena familia y su casa era enorme. Tenií mayordomo , chacha y de todo porque sus padres manejaban dinero. Bueno , como te iba contando su casa tenía unas escaleras enormes y con forma de látigo en plan forma de caracol . Subiendo esas enormes escaleras enormes me llevo hasta su habitación.

Su habitación a mi me daba un poco de cosa entrar porque era súper rara, tenía unos colores que no me molaba, pero ella decía que se sentía mazo de agusto en ella. Su pared no era de las típicas blancas de toda la vida sinoa roja y ,en medio de la habitación ,tenía un mesa muy grande que usaba para hacer los deberes o, para cuando a ella la traían el aperitivo, comerlo. En su mantel había rosas y flores en forma de látigo, muy raro todo, pero aun así a ella le gustaba todo y se sentía súper a gusto en esa habitación roja que tenía una ventana por la que, cuando estaba mal, me dijo, le gustaba salirse para respirar aire puro ...

Pero la que necesita respirar ella yo y al rato la dije que me tenía que ir porque si no mi madre me iba a regañar

Le dije a ver si quedábamos más a menudo y me fui.

Lidia Sánchez (2º PCPI, IES Los Olivos, Mejorada del Campo)

sábado, 4 de junio de 2011

Contando Cuadros. UN RETRATO CUBISTA

Tomado de wikipedia

Allá por el siglo xx, en un alejado pueblo de Italia, vivía un pintor llamado Brando, pobre tanto en talento como en dinero. Una mañana se levantó y pensó que a lo mejor su forma de pintar no era la adecuada. A su padre le gustaba el expresionismo, pero por encima de todo odiaba el cubismo. Ni siquiera él sabía porqué.

Esa misma mañana, salió a dar un paseo y un extraño hombre de rostro sereno, le dijo medio avergonzado: “¿Es usted hijo de Bruno Carperany?. “Sí”, le contestó el pintor asustado. “Su padre ha desaparecido, yo soy Carlo Carperany tu tío”. “¿Mi tío?”, contestó el muchacho asombrado, “eso es imposible, mi padre no tenía hermanos”. “Sí los tenía, qué duda tienes; el parecido entre él y yo es bastante razonable, ¿no?” dijo Carlo. “Ya sabes que tu padre era un gran amante del arte aunque nunca fue pintor; últimamente visitaba demasiado el museo Horne, estaba obsesionado con un cuadro, que el museo colgó por equivocación: era solo un lienzo en blanco”. “¡No tiene sentido! ¿Un lienzo en blanco?, menuda barbaridad. Me está usted tomando el pelo”. “No te culpo, yo también lo pensaría si un viejo anciano como yo se me acercara y me dijera estas barbaridades, pero es cierto, créeme”. “Si es cierto lo que cuentas tendrás algún tipo de prueba, ¿verdad?” “Vaya, veo que no eres fácil de convencer, eres tan perspicaz como tu padre, pero tengo esa prueba que me exiges, pero te advierto te sorprenderás al verla, yo casi me desmayo”. “De acuerdo, me has convencido, veamos esa prueba”, dijo Brando desafiante. “Estupendo, no ha sido fácil pero al final te enseñaré la causa del motivo de mi largo viaje”, dijo Carlo sonriente. “El museo no está lejos, casi podríamos ir andando y así me cuentas algo sobre ti, que no te conozco de nada sobrino”. “Un momento, ¿por qué no sé nada de ti desde nunca?” “ Tu padre y yo nunca nos llevamos bien, cosas de críos, pero yo siempre le he querido mucho, es mi hermanó pequeño”. “Caminemos hacia el museo, que quiero saber que le pasó a mi padre.

Andando hacia el museo, oculto en la sombra de una catedral, el muchacho observó una figura extraña: tenía forma humana, pero sus ojos de color blanco por completo decían no parecer de este mundo. La figura alzó el brazo derecho y con el índice le señaló y dijo ¡tu!, una palabra que a pesar de la distancia la oyó y retumbó en sus oídos como si le hubiera gritado a un palmo.

El muchacho miró hacia abajo aterrado y dijo: “ Tío ¡mira! ¿Qué es eso?” “ ¿El que?”

Brando miró y con rostro pálido contempló que aquella extraña figura había desaparecido, era materialmente imposible, solo había distraído la vista un segundo, ¿quién sería ese extraño personaje?, me estaré volviendo loco, pensó Brando.

“Tienes mala cara”, dijo su tío preocupado “¿necesitas algo?” “ No, sólo llegar al fondo de todo esto; nada tiene sentido”. “Tranquilo”, dijo su tío, “tus dudas se despejaran al llegar al museo, ya casi estamos llegando”

. Al llegar al museo, Brando observó que no había ni un alma dentro del museo, también se dio cuenta de que en ese museo no había pinturas de paisajes, ni de edificios, ni siquiera animales, sólo retratos de personas hechos con formas geométricas que el captaba a través de varios puntos de vista. Las formas geométricas formaban personas, ¡cubismo! Era un museo de cuadros cubistas.

¿Qué hacia mi padre en un museo como este?, odiaba el cubismo todo el mundo lo sabe. Algo aquí no pinta bien…

Su tío empezó a reírse a carcajada limpia mientras cerraba las puertas del museo. “Estúpido ¿tu padre no te enseñó a no fiarte de nadie?”

De repente del suelo empezó a salir un humo negro que cubrió a Carlo como una cortina. Brando no daba crédito a lo que veía y caminando de espaldas mientras observaba el humo negro, contempló como de ese humo salía aquella extraña figura, con el mismo brazo levantado señalándole de la misma manera.

El muchacho comenzó a correr sin mirar atrás. A medida que avanzaba el pasillo del museo se iba haciendo mas oscuro, cuando de repente vio solo un cuadro iluminado por una luz y Brando quedó entumecido al ver que el cuadro llevaba la firma de su padre… Miró el cuadro de la pared y contempló que era su padre…

Aquella extraña figura tapó los ojos y la boca del muchacho para el todo se hizo oscuro. No se volvió a saber nada más de él, sólo que a la mañana siguiente el museo Horne tenia un retrato cubista nuevo.

Beatriz del Prado (2º PCPI, IES Los Olivos, Mejorada del Campo)

viernes, 3 de junio de 2011

Contando Cuadros. EL JUICIO DE OSIRIS


Ella estaba esperando un bebé, pero estaba tan débil que sabía que no llegaría a tenerlo. Fue entonces cuando preguntó a su madre que si creía que Osiris sería justo con ella y con su bebé y que le hablase un poco del juicio de Osiris

-Hija mía, no te preocupe,s Osiris será justo con nosotros; él sabe que lo hiciste por amor y por nada más.

-Espero que tengas razón- dijo la hija.

-Ya verás como sí -respondió la madre.

-Mamá, dile a papá que me haga la mejor tumba que pueda, mejor que la de los faraones incluso.

-Vale, hija mía, yo le diré a tu padre que te la haga como la de los faraones o mejor…

-Mamá, ya no aguanto más mis piernas, se duermen, no siento el cuerpo, mis ojos poco a poco se van apagando, mam…

La Hija subió al Otro Mundo. Allí le estaba esperando Osiris con la Balanza para calcular su Maldad. La hija no la superó, entonces Osiris la mandó directa a los infiernos.

El padre al enterarse de que su hija falleció mandó a todos sus amigos los esclavos que le ayudaran a fabricar la mejor de sus tumbas a las que todos tuvieran envidia. Le hizo a su Hija hasta un busto con su cabeza para que nunca la olvidara su familia.

La madre todos los días bajaba a la tumba para llevarle ajuares funerarios y ver si el alma de la hija bajaba pero nunca bajó porque Osiris castigó a la Hija con el peor de los castigos que se puede Hacer. Que todos sus familiares la olvidaran.

Jennifer Antón (1ºC, IES Los Olivos, Mejorada del Campo)

jueves, 2 de junio de 2011

Contando cuadros. EL PESAJE DE LAS ALMAS EGIPCIO

En este cuadro se puede ver que es escultura egipcia, , no tiene volumen al no utilizar el claroscuro, tiene hieratismo (falta de expresión), tiene estatismo (falta de movimiento), tiene perspectiva jerárquica (importancia de distintos personajes) tiene isocefalia (repetición de figuras) y el fondo es plano

Yo era una chica normal, pero la verdad, que un poco gamberrilla. Me gustaba eso de fastidiar a la gente y gastar bromas pesadas. La gente estaba ya harta de mi pero yo seguía gastando bromas, claro, y eso se sumaba: eran mis pecados

Así ocurrió hasta un día que bailando en funky (que en esa época era todo egipcio) me dio un infarto y me llevaron al hospital, aunque en esos tiempos no era hospital como ahora, pero no estaba tan mal.

Evidentemente no me pude salvar de ese infarto. Estuve varios días ingresada y decidieron dejarlo porque era inútil, no me iba a recuperar . Además, la gente que me conocía dijeron que daba igual que me dejaran morir y punto

Fue entonces cuando pesaron mi corazón (a un lado y al otro lado una pluma) y fui al infierno. Desde ese momento me arrepentí un montón y no volví a hacer bromas pesadas pero, claro, ya era demasiado tarde, tan tarde como que estaba en el infierno

Pero aún así me comprometí y deje de hacer bromas pesadas. Tal vez por eso decidieron que había cambiado y me mandaron al cielo, pero hubo un fallo de envío, y en vez de irme al cielo me quedé como alma en pena

En vez de quedarme mirando, ayudaba a la gente aunque ellos no me pudieran ver. Pero yo tenía un poder de parar el tiempo y salvar a esa persona por ejemplo de un atropello de un caballo o cosas así,

Los dioses tardaron, pero se enteraron y pensaron que no fue casualidad todo esto, que si pasó sería por algo y me devolvieron a la vida, eso sí, no donde estaba, en el Antiguo Egipto, sino mucho más adelante.

Irene Castillo (1º ESO C, IES Los Olivos, mejorada del Campo)



miércoles, 1 de junio de 2011

Contando Cuadros. SOBREVIVIENDO EN GRECIA


Todo empezó cuado iba de crucero con mi familia (Mi Padre, mi madre, mi hermano y yo).

El barco dio la alarma de entrada de agua en la zona de abajo. Cogimos un bote y nos largamos del barco. Llegamos a una orilla, no parecía una isla por lo que estábamos en un golfo. Empezamos a andar y nos encontramos en una zona montañosa cuando no dimos la vuelta en la cima de una montaña, vimos de que habían montañas hundidas el mar.

Ya era de noche y nos escondimos en una cueva, hicimos una fogata y calentamos nubes que tenía en la mochila antes de dormir yo solo dí una vuelta por la cueva y encontré pinturas de hace siglos antes de Cristo. Me cansé de andar y volví con mis padres para ir a dormir. Amaneció y fuimos caminando hasta llegar a un poblado o una ciudad de aquel sitio.

Caminamos horas y horas y encontré a lo largo un tejado naranja, fuimos todos corriendo y pensando en que estábamos todos salvados cuando llegamos y con pena vimos que no habíaa nadie en ese poblado

Volvió a anochecer y nos metimos a dormir en una caseta hecha de piedra. Era muy grande por lo que me impresionó que no hubiera ni un servicio en la casa. Llegue a un último cuarto porque no podía aguantar más, así que lo hice en una sala grande que de repente… Me di cuenta de que me explicaron que esa era una sala era la parte de un templo, en donde se ponían los tesoros: el opistodomos.

Otra vez amaneciendo nos fuimos por un camino que salía del pueblo, era todo un descampado. Estaba muy tranquila esa zona, así que aprovechamos para echarnos una siesta en la hierba. Pasando el rato vimos pasar un helicóptero, así que para que nos viera, saqué una chapa de metal para que con él, al moverlo, diera reflejo.

Nos rescataron y nos llevaron a un hospital. Cuando nos recuperamos llevamos a arqueólogos para que inspeccionaran ese poblado. Nos dijeron que era de época de la antigua Grecia y también que si vendíamos esas ruinas nos haríamos millonarios.

Las vendimos.

Cuando volvimos a casa llegamos felices pero, había un gran fallo, que eso no fue real, que yo ni he naufragado ni soy millonario, porque yo estoy aquí en el Word de mi ordenador inventándome una historia.


David Illescas (1º ESO C, IES Los Olivos, Mejorada del Campo)

martes, 31 de mayo de 2011

Contando Cuadros. LA MOMIA DE TUTANKAMON


Hace muchos años, nació un bebé bajo los brazos de un poderoso faraón, pues ese era su hijo. Él heredó todo un pueblo habitado por sacerdotes, que ayudaban a los faraones, los escribas, que leían y escribían en los jeroglíficos, el ejército, que luchaba para proteger el imperio, aunque también construían pirámides, también había campesinos, que vivían una vida normal platando trigo, recogiendo agua del río, cosas de esas. Y los esclavos, los hombres capturados durante las batallas. Por la noche, unos malvados traidores del palacio, llegaron a la habitación del futuro faraón y se prepararon para quitarle la vida, entonces unos guardias del palacio llegaron y entablaron combate contra los traidores. Y aunque fueron unos adversarios terribles y no huvo ninguna baja entre los traidores, tuvieron que huir por ir perdiendo por inferioridad numérica. Tras muchos años después, el faraón perdió la vida a causa de una enfermedad y su hijo debió tomar el control. Él ordenó a los soldados construir una pirámide para su padre, en las pirámides se enterraba a los faraones, sacerdotes, escribas, o a los soldados de más alto rango en el ejército. Cuando otro miembro de la familia moría, le acompañaría en la pirámide, es decir. Si un sacerdote muere, se le preparará una pirámide y se le enterrará, pero si luego su mujer o su hijo muere, también se les enterrará en su misma pirámide. ¿Por donde iba? Ah, sí. La pirámide tardó siete meses en acabarse. (También los soldados eran un poco vagos) Finalmente un día, a las afueras del palacio, un amplio ejército de otro pueblo rival, atacaron Egipto y el faraón se vió obligado a lanzar a sus tropas al combate, pero el equipo rival era más poderoso y derrotaron a los soldados del emperador y se acercaron peligrosamente hasta el palacio matando a los niños y tomando como rehenes a las mujeres para abrirse paso. Al llegatr al palacio, el faraón lanzó sus tropas restantes, pero todas fueron eliminadas. El faraón mandó a los soldados de mayor rango al combate, pero ellos abandonaron el palacio por miedo a la muerte y al llegar a la sala del trono, el faraón sintió un profundo y terrorífico miedo cuando una flecha proveniente de un arco fue lanzada directa hasta su corazón y le hizo sangrar hasta la muerte. Luego los soldados se retiraron y unos cuantos sacerdotes enterraron al faraón junto a su querido difunto padre en la misma pirámide mientras el pueblo se vió obligado a aceptar al faraón del pueblo enemigo como nuevo líder.
La imágen adjunta muestra cómo quedó el cadáver del faraón muchos años después. Su cara tiene hiratismo (no tiene expresión) es bloque cerrado (brazos y piernas no pegados al cuerpo) y sí se puede admirar algo de claroscuro (tiene volumen y sombras en la cara) y eso es todo
ADIÓS Y FÍN.

Christian cañamero (1º ESO C, IES Los Olivos, Mejorada del Campo)

lunes, 30 de mayo de 2011

Contando Cuadros. CAFÉ NOCTURNO. VAN GOGH

Tomado de wawis
Un día me apetecía salir de casa ya que no hacia muy buen día y estaba un poco de bajón, cansado de ver lascuatro paredes del salón de mi casa. Pensé en bajar a un bar-restaurante que había ha cinco minutos de mi casa y nunca me había dado por entrar. Llamé a Josefina, una amiga, para que se bajase conmigo a tomar algo y poder hablar con alguien.
Cuando entramos en el bar-restaurante me quedé un poco de piedra porque las paredes estaban pintadas con colores muy agresivos, saturados y con fuertes combinaciones de complementarios.
La verdad que no me hizo mucha gracia porque no me alegraban mucho los colores pero bueno, después del dia que llevaba era lo de menos. Lo que me gustó mucho fue la mesa del billar; la verdad que me hizo gracia porque hacía muchísimo que no veía ninguna, y Josefina y yo nos pusimos a jugar y la verdad, nos lo pasamos muy bien.
Mientras jugábamos vino un hombre un poco raro y con unas pintas de un señor borde y un poco presumido
Nos dijo:
-Perdonad, ¿vais a querer algo?
Yo me quede un poco flipá cuando me di cuenta de que era el camarero.
Si dos coca-colas, por favor.
Cuando nos lo trajo acompañó la bebida con una patatas fritas también, y menos mal porque empezaba a tener un hambre que me dolía ya hasta la tripa. Nos dimos cuenta, además, de que al camarero le pasaba algo. y le preguntamos
No sé como pero se sentó con nosotras. Pobre hombre, se le veía que se necesitaba desahogar y después de tantas horas en el bar-restaurante no tenía ni vida social.
Nos contó muchísimas cosas de su vida y de lo que le habia pasado. Tantas que me quede loca. Lo que más me sorprendió fue saber que los cuadros del bar-restaurante estaban pintados por el, ¡ eso si que es una pasada!
Se llamaba Vicent, un hombre muy tipico en el pueblo, y allí era conocido por su vida bohemia. Se notaba que yo era nueva porque no le conocía de nada, y nos estuco contando que él pintaba porque era una de las pocas maneras para comunicarse; él era un hombre que se rodeaba de soledad y para mostrar un mundo cada vez mas hostil.
Cuando llegue a mi casa me puse a recoger un poco que con las historias del camarero se nos había hecho un poco tarde.
Al día siguiente hice lo mismo que todo los días: hoy estaba muy feliz, hacia un buen dia, el trayecto al trabajo me habia salido muy bien y que me habia levantado alegre, contenta…¡feliz!
Cuando salí me fui a comer donde Vicent; me apetecía verle no sé porque....y cuando llegué me hizo una ilusión verle. Sobre todo por la sonrisa que puso cuando me vio. No pudo parar a hablar conmigo porque era la hora de la comida y habia muchísima gente pero me dijo que estaba mejor que ayer, que se habia animado un poco, así que con eso me quedé.
Cuando vino a ver qué quería le pedí una jarra de agua, con una ensalada y con unos filetes
con salsa de la casa que estaba exquisita. El problema fue que, al haber mucha gente, me lo trajo un poco tarde y me tuve que dar mucha prisa porque tenía que ir otra vez a trabajar y encima hoy estaba la jefa, como para llegar tarde con el carácter que tiene la tía.
Por suerte me dio tiempo hasta para pedir un flan de postre que estaba buenísimo, me despedí de Vicent y me fui corriendo al trabajo. Había un poco de tráfico así que con las mismas dejé el coche en un parking y me fui corriendo, que tampoco pillaba muy lejos, mas o menos diez minutos, y cuando llegué era de las primeras, así que al final me salió mejor de lo que yo pensaba. Menos mal, pues en mi empresa, desde que ha empezado la crisis, hay muchísimo desorden, sobre todo por las coordinadoras y los jefes que en realidad no saben ni lo que quieren ellos mismos, yo esperaba de que la empresa no se fuese a pique porque nose que haría yo sin trabajar y sin dinero.
A la semana siguiente hice lo mismo que todos los días, la rutina de entre semana, como siempre, hasta que llegó un nuevo día de bajón. Afuera llovía y no me encontraba muy bien pero tenia que ir a trabajar sí o sí porque encima la empresa cada vez estaba peor y no me extrañaría de que un día de estos me diesen los papeles y me echasen porque no había nada de trabajo, que ése es uno de los problemas de mi bajón.
Ya eran las dos, se me había pasado la mañana demasiado larga y me iba a comer al bar-restaurante de Vicente como de costumbre solía hacer y , la verdad, había un ambiente peor que de costumbre
Era lo que me faltaba ese día: terminar en el sitio donde en los últimos tiempos me desahogaba y me divertía … y ver de repente a Mari salir de la cocina…
Me dio un vuelco al corazón. Cuando levantó la cara y la vi pálida y con los ojos brillantes. …¿Dónde estaba Vincent? … Mari me dijo que Vicent falleció ayer por la tarde.
Me quedé pálida y me derrumbé. En el último tiempo había sido mi mejor amigo, mi confidente; era muy buena persona.
Como único consuelo me apoyé en la sonrisa que me enseñaba todos los días. Con eso es con lo que me quedo con el.
Nerea Sánchez Arribas (2º PCPI, IES Los Olivos, Mejorada del Campo)

martes, 12 de abril de 2011

NOS IMAGINAMOS HISTORIAS SUCEDIDAS EN MESOPOTAMIA Y EGIPTO

Tablilla con escritura cuneiforme

LAS NUEVAS LEYES MESOPOTÁMICAS

Yo tenía 6 años cuando mis padres murieron a causa del código de Hammurabi, que son las leyes de esta civilización. Fue todo por culpa de mi tío, el patesi de Mesopotamia. Él lo podría haberlo impedido pero no quiso; prefirió ver morir a su hermano (mi padre). Y es que mi Tío tiene mucha envidia de mi padre, porque aunque mi Tío fuera el Rey de Mesopotamia no tiene familia, ni hijos ni nada , y mi padre renunció al trono para casarse con mi madre, una simple muskenum.

Bueno, como os digo. Mis padres murieron y yo me tuve que quedar con mi tío y, por desgracia, algún día tendré que ser el rey de esta civilización. Yo le he dicho a mi tío que no quería serlo porque hay que tener mucha maldad para serlo y él siempre me dice que tengo que hacerlo porque si no Mesopotamia se quedará sin rey y él ya no tiene esperanzas de casarse porque ya está muy mayor.

Pero ya he decidido lo que haré. Gobernaré y así cambiaré las leyes, porque yo todos los días veo como traen al Zigurat a un montón de Muskenum que no pueden pagar sus deudas y tienen que pasar a ser esclavos de mi Tío o de los Awilium, gente que tiene que dejar a su familia para pagar sus deudas; mujeres que todos los días son matadas…

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Ya ha pasado mucho tiempo. Mi tío acaba de fallecer y me van a coronar Patesi de esta Civilización. La verdad es que no tengo muchas ganas pero me gustaría ayudar a los esclavos y a los muskenum, así que por ellos lo haré.

En unas Horas voy a escribir las Leyes que ganitas tengo.

Jenifer Antón (IES Los Olivos en Mejorada del Campo, 1ºC)



LOS AMIGOS Y EL FUTURO

Érase una vez un joven de corta edad llamado Antonio. Se encontraba en un país lejano, entre dos ríos. Allí fue donde conoció a Ramón, y aunque no se les permitía estar juntos, se acercó a él y en poco tiempo se hicieron amigos.

Ramón le quería enseñar lo que él haría cuando fuera mayor: sería lo mismo que su padre. Trajo entonces una tablilla de barro y una plumilla de junco y empezó a marcar símbolos que él jamás había visto.

Entonces Ramón le preguntó a su amigo cuál sería su futuro. Él le dijo que sería lo mismo que su padre y se dedicaría hacer vasijas…

Ellos sabían que tenían de dejar de ser amigos, así que se dejaron de ver, pero jamás se olvidarían .

Barbara Cuesta (IES Los Olivos en Mejorada del Campo, 1ºC)



EL ESCRIBA

Estoy escribiendo mi historia, aunque casi nadie podrá saberla, pues sólo unas cuantas personas de Mesopotamia sabemos leer y escribir.

Escribo en tablillas de barro húmedo, con un junco cortado en diagonal, y los números no eran como ahora, y el 10 se escribía con un punto y el 600 con un triángulo con un círculo en el centro.

Ni siquiera son iguales las palabras, porque casa se escribe dibujando una casa, una forma muy complicada, porque tenías que saber un montón de símbolos, aunque poco a poco se iría haciendo cada vez más fácil.

Y es que en mi pueblo aprendimos a escribir pero también a utilizar bien los ríos para bañarnos, regar o navegar y así aprender de otras culturas o hacer el conocido trueque

Irene Castillo (IES Los Olivos en Mejorada del Campo, 1ºC)



UN EXTRAÑO VIAJE A EGIPTO

Un día, en el instituto, todos estábamos un poco estresados por los exámenes y deberes que nos mandan…Pero vino nuestro profesor y nos dio una sorpresa. Íbamos a ir a Egipto.

Al día siguiente teníamos que entregarle hoja de autorización, y, por supuesto, todos lo hicimos, pues merecía la pena: éramos la única clase que íbamos a ir a Egipto.

Cuando estábamos en el avión de ida a Egipto estábamos todos muy nerviosos por llegar a Egipto y explorar las pirámides, montar a camello ,en fin, muchas cosas más….Pero ocurrió algo muy extraño. El avión empezó a dar vueltas como un loco. Algunos empezaron a devolver porque se mareaban, pero menos mal yo me tomé una pastilla para el mareo .Madre mía cómo quedó el avión…

Cuando llegamos a Egipto era todo muy extraño porque no había nada, como si hubiéramos viajado en el tiempo…

Menos mal que habíamos hecho el examen de Mesopotamia y Egipto y como todos habíamos aprobado, ya nos sabíamos lo que nos esperaba…Una vez que estábamos allí empezamos a explorar todo con muchas ansias pero a la vez con un poco de miedo a los faraones y a la hora de dormir tuvimos que dormir en el suelo, bueno “suelo” por no decir en la arena…Pero no nos quedó de otra .

Al día siguiente vino un campesino y nos ofreció casa. Era muy amable pero nos dijo que no teníamos que dejarnos ver porque si no el faraón se enfadaría , aunque yo pensé que no iba a pasar nada por salir, porque ya que estábamos en Egipto con faraones vivos y todo real habría que aprovecharlo. Así que todas las chicas de mi clase nos fuimos a explorar; los chicos no quisieron ir porque tenían miedo a que los viesen y el faraón les matase.

Nos fuimos a una pirámide pero aún faltaba por construir , y entramos en ella ay que no habían construido las trampas para los ladrones de tumbas. Luego nos aburrimos y nos fuimos a la pequeña casa que nos habían ofrecido, pero no sé por qué pero aquel señor era muy extraño porque hablaba como nosotros y nos entendía….Entonces, para salir de dudas, fui y le pregunté que de dónde era y hace cuánto vivía en Egipto. Él dijo que hacía 5 años y que antes vivía en Madrid pero que a él le había pasado lo mismo que a nosotros : el avión empezó a dar vueltas y apareció en el antiguo Egipto

Esa noche no pude dormir nada porque me daba miedo quedarme para siempre en Egipto, y entonces me pasó algo muy raro. Se me apareció un camello en la ventana y encima hablaba y quería enseñarme el camino que teníamos que hacer para poder volver. Yo no me fiaba mucho porque … en fin, era un camello y … bueno, es un animal…Sin embargo, le seguí escuchando.

Me dijo que lo primero que teníamos que hacer era hablar con las personas que habitaban allí y yo le dije que cómo íbamos a hablar con ellos si no le entendemos. Él me dio un diccionario de español a jeroglíficos y me dijoe que lo leyésemos.

Lo segundo que teníamos que hacer era ayudar a los esclavos porque la mayoría no eran malos y que teníamos que ayudarles a cultivar y con los animales .

Lo tercero era hablar con el faraón y yo le dije que no, porque el faraón nos podía matar y el camello dijo que no nos preocupásemos porque él estaría con nosotros todo el rato y que nos ayudaría en lo que sea.

Cuando amaneció les conté lo que me había pasado pero no me creyeron pero entonces apareció de nuevo el camello y les contó todo de nuevo.

Luego fuimos entre todos a ayudar a los campesinos ,era fácil pero muy agotador. Al día siguiente fuimos a ayudar a los esclavos y algunos se pudieron liberar pero otros se quedaron prisioneros.

Tan solo nos quedaba hablar con el faraón pero nos daba algo de miedo por si nos decía que fuésemos sus esclavos. Pero por suerte no nos dijo nada, sólo que teníamos que ayudarle a controlar un poco más la zona porque dentro de poco se iba a proclamar una guerra para ampliar el imperio, y como nosotros nos queríamos marchar pronto le dijimos que si. En realidad no fue tan difícil, fue como jugar al escondite y apuntar las cosas que pasan

Cuando cumplimos todo lo que nos dijo aquel camello y nos dejaron marchar. De repente apareció otra vez el avión y nos llevó a casa; no nos lo podíamos creer pero sucedió.

Carla Pérez (IES Los Olivos en Mejorada del Campo, 1ºC)


LA VIDA EN EGIPTO

Había una vez, en Egipto, una familia pobre. Como no tenían casa, dormían bajo una gran palmera, junto al un río llamado Nilo.

Un día, el hombre se dio cuenta que podría hacer ladrillo cociendo el barro, y así poder hacer su casa. Para traer este barro y llevarlo a un horno necesitaba, sin embargo, un barco.

El hombre tenía una antigua tablilla lleno de signos extraños. Se la había dado su madre antes de morir. Se le ocurrió cambiarla (a un noble) por un pequeño barco.

Y así, gracias al Nilo, a su barro y su comercio, el hombre pudo hacer su casa

Geanina Bobocea (IES Los Olivos en Mejorada del Campo, 1ºC)

UN SUEÑO EGIPCIO

Era una noche de verano y estaba de vacaciones en Egipto, en el hotel. Eran las 00:17, tenía sueño y me acosté. Minutos después me dormí: soñaba en que yo tenía una lanza. Todo me extrañó: el color de mi piel, el clima, la vestimenta, el pelo, …. Estaba en una batalla, como no sabía luchar me fui atrás del todo para que no me diese el enemigo. Acabó todo, nosotros ganamos y pudimos expandir el territorio egipcio.

Al día siguiente me levanté y me puse a hablar con mi vecino llamado Hamnasary y me dijo que en el Bajo Egipto había muerto el faraón de un ataque al corazón, ¡entonces ahí me di cuenta de que yo vivía en el Alto Egipto!

Una semana después, el faraón Menes nos mandó ayudar en una excavación de canales de regadío, cuando fui a abrir la pequeña presa vi que al lado yacía el limo (que es un buen fertilizante para las plantas y no tenéis que confudir con la lima, como me pasó a mi).

De camino a casa, vi que las casas eran muy diferentes a las de hoy en día, eran blancas, hechas de adobe, podían tener hasta dos pisos y además estaban lejos del río Nilo por las inundaciones que luego producían el limo (como dije antes)

Llegué a mi casa y fui a dormir. Desperté de ese sueño, nos fuimos de Egipto y al llegar a España en avión eché de menos Mejorada del Campo. En Septiembre llegaron las clases del instituto y nos pusieron un examen oral de la historia de Egipto y como pasa en muchos cuentos de este tipo, lo aprobé gracias a que me acordé de ese sueño que tuve aquella noche de verano en Egipto.

David Illescas (IES Los Olivos en Mejorada del Campo, 1ºC)


EL FARAÓN

Érase una vez un faraón egipcio llamado Rondón que lo que más hacía era dar ofrendas a los dioses, especialmente a Ra, que el dios de los dioses, pues en aquella época la mayoría de las personas eran teocéntricas, pues estaban obsesionados con los dioses.

El faraón también controlaba las riquezas, que por aquellos tiempos eran de los , sacerdotes y militares escribas muy afortunados estos últimos pues sabían escribir y leer los jeroglíficos

También se preocupaba del Nilo y los planetas. Por cierto, hablando de planetas, estos se estaban alineando para un eclipse solar, y el faraón, que creía que era una maldición de Ra, fue directo a hacerle una ofrenda en su templo, diciendo después que “así se había salvado el pueblo egipcio”

Miguel Ángel Adán (1º ESO C, IES LOS OLIVOS en Mejorada del Campo)


EL ORIGEN TAN IMPOSIBLE COMO BELLO DEL NILO

(Aunque no tenga nada de histórico quiero cerrar este artículo con este cuento por lo bello que es)

Era un día muy caluroso y había unos hombres en el campo que se aburrían mucho. Uno de ellos empezó a cavar en la tierra con una pala sin saber que iba a encontrar agua . Cavaba hasta que poco a poco salió agua . Y cada vez salía mas y ma,s e iba creciendo y creciendo .Pero él siguió cavando una zanja que cada vez era mas larga y profunda .

De repente dijo :

-¿Lo estáis viendo todos

-¡Si! - contestaron .

- Es impresionante - dijo uno de ellos mientras veía como cavaba y cavaba .

Y empezaron todos a cavar hasta que se cansaron. Luego fueron a decírselo al faraón y el faraón se lo dijo a todo el imperio y fueron todos a verlo

El Faraón dijo:

-Este río se va a llamar NILO -. Y así se llamó . Con el tiempo fueron dándose cuenta de todo lo que les servia .

Al principio los campesinos y todos pensaban que era un milagro pero los sacerdotes pensaban que no .Y desde entonces se transportaban con barcos desde un pueblo a otro .

Y así fue cómo se dieron cuenta de la agricultura y el comercio, y los del ejército, cuando trabajaban en el campo, bebían agua del río …..

Madalina Ruso (IES Los Olivos en Mejorada del Campo, 1ºC)

sábado, 26 de febrero de 2011

UNA LASCA Y VARIOS CUENTOS PREHISTÓRICOS

Os quiero presentar dos cosas de nuestra clase de 1º ESO.

La primera es nuestra lasca musteriense, a la que hemos bautizado (lo ha hecho Geanina), como la lasca Chichipuchi, posada en la mano de Rubén.

Lo segundo es el trabajo que estamos realizando en clase durante estas semanas y que nos están sirviendo tanto para lengua como para sociales.

Cada alumno ha escrito un cuento sobre el tema de la Prehistoria (del Paleolítico en concreto) que le sirve como nota de redacción pero también de historia, teniendo que desarrollar alguna de los conceptos que llevamos varios días trabajando (y sin cometer anacronismos)

Ahora los colgamos en el blog para seguir trabajando con estos textos desde otro punto de vista, pues los utilizaremos en clase como una forma de repasar lo ya estudiado y trabajar la comprensión de textos.

Evidentemente, como los cuentos son mucho más largos, sólo he colgado aquí algunos fragmentos especialmente significativos para la Prehistoria. Los mejores cuentos, ya completos, los iremos colgando en el blog de 1º ESO del instituto

QUÉ IMPORTANTE ES LA PINZA DE PRECISIÓN

En el instituto, Vicente enseñaba la prehistoria cuando Christian se quedó dormido y viajó en el tiempo. Llegó entonces a la prehistoria en donde vio a unos seres bípedos y humanos.

En silencio, les siguió hasta una cueva, mientras uno le tiraba una manzana al otro por comerse su pedazo de carne. Qué importante es la pinza de precisión.

Luego se oyó un trueno y Christian presenció el comienzo del fuego, acostándose después para despertarse cuando oyó unos lloros.

Los hombres tenían ya otro aspecto y lloraban por la muerte de uno de los suyos al que enterraban con unos trozos de carne asadísima y unas lanzas.

Uno de ellos vio a Christian y le arrojó una piedra en toda la cabeza (¡Maldita se la pinza de precisión!) (…)

Christian Cañamero (1º ESO C, IES los Olivos de Mejorada del Campo)

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EL HOMO HÁBILIS Y EL FUEGO

Había una vez una homo habilis que vivía en la sabana. estaba sola y vivía en una cueva, pues todo su grupo había muerto.

Era de noche y, de repente, se oyó un gran ruido en la llanura. Como no tenía tanta capacidad craneana, la homo hábilis tuvo miedo de salir, y sólo asomó la cabeza para ver qué pasaba.

Afuera de la cueva llovía, una gran tormenta.

La homo tenía mucho miedo; no recordaba una tormenta así, y creía que en cualquier momento moriría.

En un momento cayó un rayo sobre un árbol seco y empezó a arder.

¿Qué era eso que tanta luz daba?, pensó

Geanina Bobocea (1º ESO C, IES Los Olivos en Mejorada del Campo)

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EL VIAJE DE MI VIDA

-Es un homo Erectus y vivo, no me lo creo- dijo Nemo.

Entonces rápidamente Nemo fue a ver sus rasgos y sacó esta conclusión: la estructura general del tronco y de las extremidades del homo Erectus era muy parecida a la del hombre moderno pero la cabeza era claramente diferente. Su capacidad craneal oscilaba entre 800 y 1200 cm cúbicos, poseía una frente huidiza y una mandíbula fuerte, robusta y desprovista de mentón.

Entonces Nemo y Rubén decidieron seguir al homo Erectus a su refugio. El refugio era grande y cálido, el fuego de la entrada era tan agradable que daban ganas de estar mirándolo durante horas y horas. Era bastante raro por sus primitivas formas del habla, no les entendíamos nada, y el fuego les servía para que la carne estuviera mas blanda, por eso la forma de la mandíbula del hambre actual. El fuego también les servía para prolongar las actividades diurnas durante más tiempo, lo cual les favoreció el desarrollo de la técnica y de las estructuras sociales.

-Me puedes repetir todo desde el principio- dijo Rubén.

-Ya si eso mañana, mientras salimos de cacería con el grupo- respondió Nemo.

Según como cazaban, Nemo fue observando, y después de cazar 2 rinocerontes y 1 elefante sacó varias conclusiones: Son hábiles cazadores de grandes presas y para ello aprendieron a cazar en grupo y al llevarlos lo mas cerca que podían de la cueva les descuartizaban con cortantes herramientas de piedra, que hacían en una suerte de rudimentarias viviendas que servían a la vez de moradas.

Eso es todo lo que pudimos averiguar sobre el homo Erectus, no sabemos si es todo, pero qué grandes secretos nos depara aun la tierra.

Alejandro Pampliega (1º ESO C, IES Los Olivos en Mejorada del Campo)

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UNA PIEDRA

(...) Un día el homo iba andando y se encontró una piedra extraña

La miró y la cogió del suelo. Empezó a mirarla y mirarla, dándole vueltas. Tenía un borde afilado y cortaba. Se la llevó a su refugio y la dejó allí, porque no sabía muy bien qué era y para qué podía servir.

Pero aquella noche hacía frío y cogió el trozo de caza que había junto a él y se le ocurrió quitarle la piel para abrigarse con ella. Como tenía mucha suciedad decidió coger la piedra que le habría servido para quitarla para rasparla ahora por dentro. Todos los demás de la tribu la miraban, y terminaron por hacer lo mismo

Madalina Rusu (1º ESO C, IES Los Olivos en Mejorada del Campo)


EL SUEÑO DE WILIAN

(…) Se levantó en medio de África y Asia, no estaba muy seguro, pero lo que si se dio cuenta ese de que por fin había hecho realidad su sueño viajar en el tiempo, lo que no sabía era en qué año estaba.

Entonces vio ¡a un mono andaban a dos patas! Y que estaba haciendo una fogata, o por lo menos intentándolo. Entonces Wilian se acercó , todos los monos se quedaron sorprendidos

A al principio le querían atacar pero Wilian sacó su mechero y les encendió la hoguera , pero uno de ellos cogió y la apagó. Luego, con mucha calma, la volvió hacer. Era uno de los más raros, ya que estaba recubierto con una pintura azul.

Después de aquello todos se pusieron a hacer piedras talladas por los dos lados, de forma triangular y Wilian ya supo en qué momento de la prehistoria se encontraba (…)

Bárbara Cuesta (1º ESO C, IES Los Olivos en Mejorada del Campo)

LA LASCA


(…) Cuando llegué, me empezó a presentar a toda su familia: era una tribu tan grande que yo le pregunte que si todos eran sus primos, hermanos…Pero él me dijo que no, pero que ahí todo el mundo era como sus padres por así decirlo, ahí cuidaban todos de todos si uno se ponía malo , y no le cuidaba la mujer que le había tenido, le cuidaban un montón de personas…Yo me quedé un poco alucinada porque aquí, en mi mundo, no había tanta gente que se preocupase de las personas así por así. (…)

Le pregunté qué por qué las mujeres se quedaban embarazadas tan pronto. Salomé me dijo que aquí la edad mínima para tener un hijo era a los 11 u 12 años. ¡¡¡¡ ¡!!! Me quedé un poco asombrada; yo si viviera aquí ya tendría uno o dos niños. Le pregunté que si él tenía algún hijo y él me dijo que tenía 3 con tan solo 15 años que tenía pero me dijo que no se hacía cargo de ninguno que ellos no sabían ni quienes eran sus padres. (…)

Me desperté por la noche porque había mucho ruido y descubrí a otras personas de otras tribus intentándonos robar a algunos bebés y fuego entonces desperté a la tribu y empezaron a pelearse. Cuando terminaron ya era de día, y las mujeres se fueron a ver qué podían recoger. (…)

Jennifer Antón (1º ESO C; IES Los Olivos en Mejorada del Campo)