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sábado, 10 de febrero de 2024

El libro del sábado. MANIAC

Un asombroso, veloz y demoledor libro sobre los límites de la ciencia y la razón

Casi, más que su portada,  Benjamín Labatut debería haber elegido el grabado de Goya, el Sueño de la Razón produce monstruos en su versión más romántica, aquella que ve en el sueño ilustrado un error: demasiada razón llena el mundo de monstruos.

La novela (ensayo, libro de historia o biografías) se nos presenta como un tríptico que va a avanzando en el tiempo, aunque con las mismas razones y contradicciones.

En el primero de ellos somos testigos del suicidio del físico austriaco y amigo íntimo de Einstein, Paul Ehrenfest, incapaz de admitir que su mundo (el de la física clásica destrozada por la cuántica, el del mundo liberal decimonónico, intercultural y tolerante, arrasado por el avance nazi). Es la rendición frente a un mundo sin razón ni moral, dominado por la incertidumbre (y en muchos momentos uno se puede sentir muy cerca de sus razones)

El segundo acto lo protagoniza el matemático húngaro von Neumann que hizo los cálculos para la primera bomba atómica (creando para ello el primer computador moderno), desarrolló la teoría de juegos que tanto se aplicado (en especial durante la Guerra Fría). Su mente es incapaz de dejar de producir hasta su terrible cáncer, y esta inflación de descubrimientos nos ponen ante los mayores dilemas éticos de la ciencia que tanto puede ser utilizada para el bien (la cibernética) como para el mal absoluto (la bomba atómica). En realidad se utiliza para ambos y ¿dónde queda la responsabilidad del científico?

La tercera y última parte nos narra las partidas entre Lee Sedol, gran maestro de Go, y el programa de inteligencia artificial AlphaGo, poniéndonos en las mismas puertas de una inteligencia ya mayor y más fuerte que la humana que puede aprender por sí misma (después, lógicamente, sólo quedaría Blade Runners).

La novela es verdaderamente adictiva y bordea los difusos límites entre razón y locura (tanto personal como colectiva) que las tecnologías actuales están transitando (no se habla de biotecnología pero junto con la cuántica y la cibernética sería otra frontera de estos límites que nos prometen un paraíso que está lleno de posibles infiernos, desde el paro masivo a la pérdida absoluta de nuestra identidad).

Realmente hay que leerla como una botella lanzada por un naufrago. Como una advertencia y un lugar en donde pensar hacia dónde vamos y cómo nos hemos de adaptar ante un progreso no tan maravilloso pero imposible de parar

Solsona


                                ÍNDICES DE NARRATIVA

miércoles, 26 de febrero de 2020

EL JAZZ DE LA FÍSICA

                                                             
Stephon Alexander es profesor de física, astrónomo y saxofonista y ha querido unir en este libro sus pasiones para crear una historia fascinante del universo y la improvisación en el jazz.
La obra puede parecer algo compleja, pero resulta verdaderamente apasionantes (y lo dice una persona de letras puras)
Es asombroso qué capacidad tiene para irnos explicando conceptos de astronomía (primero la más clásica, luego la cuántica) con una claridad meridiana, relacionándolos una y otra vez con la música de jazz que le ha servido para crearse nuevos marcos mentales para seguir avanzando en sus investigaciones. (Se aprende mucho sobre ella leyendo el libro)
El final de todo el relato es la fusión entre jazz y la música del universo. Una aventurada hipótesis de un Big bang mil veces repetidos que crea una música diferente cada vez que es (realmente sus ondas) la que generará un nuevo universo.

Contémosles a los niños que las primeras estrellas y galaxias del universo fueron creadas por el sonido del plasma primordial, justo después del nacimiento del universo, y que esas ondas crearon galaxias con estructuras complejas y estrellas que cantas con frecuencias resonantes propias



miércoles, 6 de febrero de 2019

Texto. La curiosidad renacentista. Giordano Bruno

Leí ilícitamente ese libro sin licencia, llevado por el pensamiento de lo que considero lícito, seguir la ciencia y su común conocimiento, porque dice santo Tomás: 'Omnis sáentia est de genere bonorum'. Y yo considero que esta es una de las nobles, pero debe estar con los hombres santos y justos; porque es como una espada, que no está bien en mano de un loco pero podría estar bien en mano de un temeroso de Dios; y hay que juzgar de dónde proceden los efectos lícitos e ilícitos y cómo se llevan a cabo con la virtud de las disposiciones celestes y las obras de las imágenes y caracteres, o si lo hacen hombres sabios o demonios; pues todos están de acuerdo en esto, que con la observancia de los signos y de los tiempos y tratar ceremoniosamente la materia inferior efectúan cosas maravillosas para daño o utilidad de los hombres.

domingo, 4 de febrero de 2018

LEONARDO INVENTOR

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Palas propulsoras de barco



                                                           Mecanismo de vuelo







martes, 26 de diciembre de 2017

TEXTO. GALILEO Y EL MÉTODO CIENTÍFICO

Sí, antes de comenzar volveremos a poner todo en duda. Y no andaremos con botas de siete leguas sino milímetro por milímetro. Y lo que hoy encontraremos, mañana lo borraremos de la pizarra y cuando volvamos a encontrar lo mismo entonces sí que lo anotaremos. Si encontramos algo que corresponde a lo que deseábamos hallar, lo miraremos con especial desconfianza. Nos pondremos a observar el Sol con el decidido propósito de demostrar la inmovilidad de la Tierra. Y cuando fracasemos en esa empresa, cuando seamos derrotados por completo y sin esperanza, y estemos lamiendo nuestras heridas en el más lamentable de los estados, entonces sí que comenzaremos a preguntarnos si en verdad no habíamos tenido razón antes, es decir, que la Tierra se mueve. (Con un guiño.) Pero si cualquier otra hipótesis como esa se deshace entre nuestras manos, entonces sí que no tendremos compasión con aquellos que nada han investigado pero que hablan. ¡Quita el paño del anteojo y enfoca el Sol!

lunes, 12 de junio de 2017

Texto. La magia en el Renacimiento. Giordano Bruno

Moisés fue un mago muy astuto, y como era un experto en el arte de la magia, venció a todos los magos del Faraón, y que fingió que había hablado con Dios en el monte Sinaí, y que la ley que entregó al pueblo hebreo era fingida e imaginada por él". 
(...)
La magia, que por sí no es ilícita, pues está basada en las fuerzas de la naturaleza mediante la observación de los tiempos y de las disposiciones del cielo, y de la aplicación de una materia con la otra, y la relación de los principios pasivos inferiores con los activos superiores, como fácilmente suelen proceder los magos en la producción de los animales imperfectos, como moscas, ranas, serpientes, ratones y otros similares, sin que nunca aparezca ninguna producción de animales perfectos.

jueves, 29 de septiembre de 2016

ILUSTRACIÓN Y CIENCIA. LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA

Galileo
Tomado de wikipedia


La revolución científica moderna es un hecho mucho más amplio que la propia Ilustración, e igual que ella, tiene sus referentes anteriores en la revolución renacentista en donde comenzó a aplicarse la razón y la crítica, incuso enfrentándose a la propia religión (aquí lo vimos con Copérnico o Giordano Bruno y más tarde con Galileo).



Sin embargo, el peso de la moral e ideología católica fue muy fuerte, y sólo a partir del siglo XVIII, con la llegada de las nuevas ideas ilustradas sobre política y religión, puso realmente completarse.
Descartes
Tomado de wikipedia

Sus pilares teóricos serán dos:
La filosofía empirista (Locke, Hume) que abandonaba la visión neoplatónica (las ideas son lo importante) para afirmar la primacía de los sentidos a la hora de conocer el mundo. Unos sentidos que registraban datos y fenómenos.
El método cartesiano (Descartes) que considera a la razón como el único método de conocimiento.

Sobre estas premisas se establece el método científico: observación y medición de los fenómenos, planteamiento de una hipótesis, experimentación para probar la veracidad o falsedad de la misma y redacción de una ley que siempre se cumple.


Sobre esta base, los avances comienzan en el siglo XVII: Galileo, usando el telescopio, terminó por demostrar la teoría heliocéntrica; Torricelli, la presión atmosférica; Pascal y el desarrollo matemático o Newton, que formuló la ley de la gravedad.
Newton
Tomado de wikipedia

Con el impulso ilustrado del XVIII el avance se aceleró:
Laplace (teoría de la formación de los planetas), Edmundo Halley (astrónomo que estudió los cometas), Euler y el cálculo infinitesimal,el termómetro que se perfeccionó gracias a Farenheit, Réaumur y Celsius, Linneo  que ideó una clasificación de los seres vivos que aún utilizamos

En el siglo XVIII se produjo, además, un fuerte crecimiento de la técnica que aplicaba las ideas científicas a nuevos objetos que pronto mejoraron la vida cotidiana y fueron fundamentales para la revolución industrial 
Benjamín Franklin (pararrayos), Volta (la primera pila)
Su desarrollo continuaría en el XIX (en manos de los principales imperios que utilizarán estas nuevas técnicas como su motor económico y poder político): Watt (máquina de vapor) la locomotora (Stephenson, 1829), la nave de vapor (Fulton, 1807), fotografía (Daguerre, 1816), el telégrafo (Morse, 1837), el motor de explosión (Barsanti, 1853), el dirigible...





lunes, 26 de septiembre de 2016

TEXTO. GALILEO Y EL MÉTODO CIENTÍFICO

Sí, antes de comenzar volveremos a poner todo en duda. Y no andaremos con botas de siete leguas sino milímetro por milímetro. Y lo que hoy encontraremos, mañana lo borraremos de la pizarra y cuando volvamos a encontrar lo mismo entonces sí que lo anotaremos. Si encontramos algo que corresponde a lo que deseábamos hallar, lo miraremos con especial desconfianza. Nos pondremos a observar el Sol con el decidido propósito de demostrar la inmovilidad de la Tierra. Y cuando fracasemos en esa empresa, cuando seamos derrotados por completo y sin esperanza, y estemos lamiendo nuestras heridas en el más lamentable de los estados, entonces sí que comenzaremos a preguntarnos si en verdad no habíamos tenido razón antes, es decir, que la Tierra se mueve. (Con un guiño.) Pero si cualquier otra hipótesis como esa se deshace entre nuestras manos, entonces sí que no tendremos compasión con aquellos que nada han investigado pero que hablan. ¡Quita el paño del anteojo y enfoca el Sol!

jueves, 8 de septiembre de 2016

EL FUEGO DE SAN ANTÓN, UNA ENFERMEDAD MEDIEVAL

Tomado de wikipedia

Los antonianos (orden fundada en honor de San Antonio Abad) se especializaron en la creación de hospitales que trataban el famoso (entonces) fuego de San Antón (hoy llamado ergotismo).
La enfermedad (entonces de origen desconocido) posiblemente se producía por un hongo (el cornezuelo) que se desarrollaba el centeno (entonces un cereal mucho más consumido que el trigo) en zonas húmedas y frías (era una enfermedad más típica de la Europa Septentrional), del que mucho tiempo después se sintentizó el famoso LSD
Sus síntomas eran terribles: alucinaciones, convulsiones, frío intenso en brazos y piernas que luego se convertía en quemazón, intensos dolores abdominales y necrosis en brazos y piernas que terminaban en gangrena, haciendo irreversible la amputación de las extremidades.
En estos hospitales (y no sabemos por qué) se trataba a los afectados con pan candeal o eliminando el pan de centeno en favor de las grasas

Para saber más

martes, 30 de agosto de 2016

Texto. El universo según Giordano Bruno

El globo terráqueo, tuvo principio y puede tener fin; de la misma manera puede ocurrir con las otras estrellas, que son mundos como el nuestro o bastante mejores, o también es posible que sean bastante peores, y son estrellas como estrella es ésta; todos han sido generados y pueden ser corruptibles como los animales compuestos

Fray Celestino capuchino, compañero de cárcel de Giordano en Venecia, afirma que Giordano ha dicho "que se encuentran más mundos, que todas las estrellas son mundos, y que creer que sólo hay este mundo es una enorme ignorancia".
"En muchas ocasiones nos enseñaba que todas las estrellas que veíamos eran mundos".
He declarado que hay infinitos mundos particulares semejantes al de la tierra, a la que considero, como Pitágoras, que es un astro similar a la luna, a los planetas y a otras estrellas que son infinitas; y que todos esos cuerpos son mundos, sin número, los cuales constituyen luego el universo infinito en un espacio infinito, en el que los mundos son innumerables.


miércoles, 25 de mayo de 2016

GIORDANO BRUNO. Cuando la Renacimiento se quemó en la hoguera


Giordano Bruno es una de las figuras más fascinantes del Renacimiento europeo, tanto por sus andanzas como por sus pensamientos o su trágico final.
Monje dominico, su vida su fue constante viajar tanto por Italia (Roma, Florencia, Padua, Venecia) como por el resto de Europa (la Alemania Luterana, la Suiza calvinista, París, Lyon, Montpelier, Inglaterra, Praga...)
Durante todos estos viajes fue afinando sus primeras inclinaciones erasmistas y las ideas de San Nicolás de Cusa para terminar por convertirse en uno de los espíritus más analíticos y críticos del momento que siempre tuvo a Santo Tomás como ejemplo a seguir.
Su constante investigación sobre el mundo y las ideas, su enorme y racional curiosidad, le hicieron siempre un hombre incómodo, tanto para el mundo católico (que le sometió a varios juicios y que le terminó matando en la hoguera) como para el protestante y calvinista (el propio Calvino lo llegó a encarcelar cuando Giordano Bruno publicó su famoso panfleto en el que examinaba 20 errores del líder religioso).

Su altura intelectual fue enorme en el terreno de la crítica religiosa (defendiendo siempre una religión mucho menos dogmática y más personal, heredada de la Devotio moderna, y en ciertos momentos panteísta)

Una religión "intellettualistica, naturalística, simplificata e spoglia di dommatismi" (intelectualizada , naturalista , simplificada y despojada de dogmatismo)

También se interesó por la cosmología (se adhirió de manera temprana a las ideas de Copérnico, habló de la rotación de la Tierra y especuló sobre las estrellas como otros soles en torno al cual giraban mundos semejantes a los nuestros, con posible vida incluso) o el arte de la memoria (mnemotecnia)


La tierra gira hacia su propio centro, [más] que entender que nace y se pone para que el sol haga el viaje imaginario con el movimiento y compañía de todas las estrellas




Mucho más controvertido es su inclinación a la magia, entroncado con el movimiento neoplatónico de Ficino, en donde el hombre es un punto intermedio entre el macrocosmos y microcosmos por medio del espíritu (léase entre Dios y la Naturaleza que tienen unas leyes internas, extrañas sintonías que permitirían, para su conocedor, influir en los procesos naturales).
Estas dos vertientes, la puramente científica y la mágica, van unidas a su persona y son una perfecta representación de la ciencia del renacimiento que ya analizamos aquí, una pre-ciencia aún (anterior al verdadero método científico que se creará en el XVII) en donde se entremezcla observación directa y pura metafísica (curiosamente una "metafísica" y magia que muchos de los descubrimientos actuales de la física cuántica están demostrando en la actualidad).


Asevera también que la tierra es animada, no sólo de alma sensitiva, sino también racional



Tras una dilatada vida intelectual y académica, fue acusado nuevamente de herejía en su retorno a Venecia y trasladado al Santo Oficio Romano. 

Castillo de Sant' Angelo

Encarcelado en el Castillo de Sant' Angelo fue sometido a numerosos interrogatorios  (sus actas se publicaron aquí) y, curiosamente, condenado como hereje por temas realmente menores (o así nos parecen hoy) como sus palabras sobre la Santísima Trinidad o los detalles de la muerte de Cristo

Fue ajusticiado en la plaza de las Flores de Roma, siendo perfecto ejemplo de cómo el Renacimiento moría entre las llamas, dejando cenizas, lo que la Contrarreforma significó para la Ciencia y el libre (tan arriesgado) pensamiento, como años después volvería a comprobar Galileo

martes, 19 de abril de 2016

LA TUMBA DE GALILEO GALILEI

Tumba de Galileo en Santa Croce. Florencia

Santa Croce es el gran panteón "nacional" de Florencia, y entre los personajes ilustres allí enterrados se encuentra Galileo, al que se le representa con su telescopio y rodeado por las alegoría de la Astronomía (izquierda) y la geometría.
Fue realizado por Girolano Ticciati.

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martes, 5 de abril de 2016

GALILEO Y LA INQUISICIÓN. CUANDO LO BLANCO TUVO QUE DECIRSE NEGRO

"Yo, Galileo Galilei, maestro de matemáticas y de física en Florencia, abjuro solemnemente lo que he enseñado, que el Sol es el centro del mundo y está inmóvil en su lugar, y que la Tierra no es centro y no está inmóvil. Yo abjuro, maldigo y abomino con honrado corazón y con fe no fingida todos esos errores y herejías así como también todo otro error u opinión que se opongan a la Santa Iglesia."
Retractación pública que tuvo que realizar Galileo ante el Tribunal Romano de la Inquisición.




Con estas palabras, Galileo negaba todas sus investigaciones ante la Curia Romana ante la amenaza de la tortura y la posible hoguera.
Lo hacía, además, ante un Papa (Urbano VIII) que siendo cardenal se había interesado notablemente por las matemáticas e, incluso, había mantenido unas amistosas relaciones de Galileo.
Aún más, papas anteriores le había apoyado las investigaciones de Copérnico que ya hablaba de un sistema heliocéntrico y en cuyas obras se había inspirado Galileo.


Colegio Romano en donde se interrogó a Galileo

¿Qué había ocurrido?

Había pasado que el Renacimiento ya se había acabado y, como unos lustros antes ya había comprobado Giordano Bruno camino a la hoguera, con él la libertad de pensamiento y la ciencia que pudiera poner en duda la palabra eterna de la Biblia y la Iglesia.
Había acabado el Renacimiento y se había iniciado la llamada Contrarreforma tras el Concilio de Trento. Un nuevo periodo que terminaría en interminables guerras de religión y la separación de Europa en dos grandes zonas culturales: un sur dominado por el Catolicismo y cerrado a cualquier innovación política, científica o social frente a un Norte protestante, controlado por la burguesía y en constante cambio de las estructuras socioeconómicas.

Pese a toda explicación, alguno todavía pensará  qué puede tener que ver si la Tierra se mueve o no con la política, la economía o la religión.
La pregunta no os la voy a contestar directamente, sino que os pongo un texto de una obra de Bertold Brecht y su Teatro de Galileo

¿Qué dirían si supieran por mí que están viviendo en una pequeña masa de piedra que gira sin cesar en un espacio vacío alrededor de otro astro? Una entre muchas, casi insignificante. ¿Para qué entonces sería ya necesaria y buena esa paciencia, esa conformidad con su miseria? ¿Para qué servirían ya las Sagradas Escrituras, que todo lo explican y todo lo declaran como necesario: el sudor, la paciencia, el hambre, la resignación, si ahora se encontraran llenas de errores? 
(...)
¿Pero qué sucedió, apreciado público? 
(Canta:) Y ahí viene el doctor Galilei (tira la Biblia, sacude su anteojo, y lo dirige al gran universo) 
ordena al astro rey detenerse porque toda la inmóvil creatio dei debe dar vueltas,
girar y moverse, 
correrá entonces la rica señora y el aya actuará de espectadora. 
¿Qué decís de esto? es tremendo, pero no hay broma. 
La servidumbre cada día está más insolente, 
pero una cosa es cierta, hablemos en nuestro idioma:
¿quién no sueña con ser su propio señor para siempre? 
El criado, holgazán; la criada, fresca. 
El perro del matarife engordará. 
El monaguillo marchará a la pesca. 
El aprendiz en la cama quedará.
¡No, no, no! Con la Biblia, señores, no hagáis bromas, 
¡al cogote del gañán la cuerda bien resistente! 
Pero una cosa es cierta, hablemos en nuestro idioma: 
¿quién no sueña con ser su propio señor para siempre? 
Mis buenos vecinos: mirad un poco en ese futuro que anuncia el doctor Galileo Galilei: 
Dos amas de casa en el mercado no se explicaban lo que veían:
la pescadera cogió un pescado y sola, con pan se lo comía. 
El albañil, los hoyos ya cavados, busca la piedra y mampostería del señor y ya todo terminado se mete adentro con sabiduría.
¡Oh! ¿Es posible esto? No, no, no, aquí no hay broma, 
¡al cogote del gañán la cuerda bien resistente! 
Pero una cosa es cierta, hablemos en nuestro idioma:
¿quién no sueña con ser su propio señor para siempre? 
El campesino pega en el trasero a su señor sin consideración. 
Y ahora, la leche que daba al clero sus niños beberán con fruición.
¡No, no, no! Con la Biblia, señores, no hagáis bromas, 
¡al cogote del gañán la cuerda bien resistente! 
Pero una cosa es cierta, hablemos en nuestro idioma: 
¿quién no sueña con ser su propio señor para siempre? 
LA MUJER. — En el pecado caí y a mi marido dejé por ver si un astro fijo encontraba por ahí. 
EL CANTOR DE BALADAS. — ¡No, no, no, Galilei, no, no! Termina la broma,
Atended: el perro sin bozal muerde a la gente. 
Pero una cosa es cierta y bien lo sabe Roma: 
¿quién no sueña con ser su propio señor hoy y siempre?
 AMBOS. — Los que en la tierra sufrís, ¡ay! Reuníos todos juntos y aprended de Galilei a poner la raya y punto a lo que ya es suficiente
¿quién no sueña con ser su propio señor para siempre?
El CANTOR DE BALADAS. — Vecinos, mirad el fenomenal descubrimiento de Galileo Galilei. 
¡La tierra gira alrededor del sol! 





sábado, 27 de febrero de 2016

EL LIBRO DEL SÁBADO. Bertold Brecht. Teatro de Galileo

Durante dos mil años creyó la humanidad que el Sol y todos los astros del cielo daban vueltas a su alrededor. El Papa, los cardenales, los príncipes, los eruditos, capitanes, comerciantes, pescaderas y escolares creyeron estar sentados inmóviles en esa esfera de cristal. Pero ahora nosotros salimos de eso, Andrea. El tiempo viejo ha pasado y estamos en una nueva época. Es como si la humanidad esperara algo desde hace un siglo. Las ciudades son estrechas y así son las cabezas. Supersticiones y peste. Pero desde hoy no todo lo que es verdad debe seguir valiendo. Todo se mueve, mi amigo. Me alegra pensar que la duda comenzó con los navíos. Desde que la humanidad tiene memoria se arrastraron a lo largo de las costas, pero de repente las abandonaron y se largaron a todos los mares. En nuestro viejo continente se ha comenzado a oír un rumor: existen nuevos continentes. Y desde que nuestros navíos viajan hacia ellos se festeja por todas partes que el inmenso y temido mar es un agua pequeña.

Este es el primer Galileo que conocemos en esta obra de teatro que concibió Bercht justo en el año en el que se descubría la desintegración del átomo de uranio.
Un hombre del renacimiento que pone su fe en la ciencia y la razón que nos puede conducir a un mundo mejor.
Sin embargo pronto cambian las cosas y el cerco se irá estrechando en torno a sus polémicas teorías heliocéntricas derivadas de los estudios de Copérnico. Primero advertencias veladas, luego conversaciones, al final la amenaza de tortura, harán que el científico abjure de sus ideas (al menos en público) y se pliegue a la ideología dominada por la religión y el absolutismo papal.
La historia es ampliamente conocida pero la lectura es verdaderamente fascinante.


Pues, bajo la excusa de Galileo, es una obra sobre los límites , grandezas y miserias de la ciencia.
La grandeza del sabio que sabe que sus descubrimientos revolucionarán el mundo y la forma de pensar de la gente.
Los límites que genera la sociedad y que le obligan a tantas ocupaciones inútiles que le quitan el tiempo necesario para seguir investigando.

Y las miserias de tener que recurrir al engaño (como en el propio telescopio) o a tenerse que desdecirse de sus descubrimientos, acechado por una sociedad, la contrarreformista, que se opone a todo lo que contradiga el dogma.
Brecht plantea así, no sólo la tragedia personal del científico, sino su propia responsabilidad ante la sociedad y la historia, tanto por sus aplicaciones prácticas como por su posible sometimiento al poder (Mientras la tierra siguiera siendo el centro inmóvil también lo sería el poder del papa que representa al Dios que en su Biblia había afirmado lo contrario. Sin este orden no habría orden y las categorías sociales se desvanecerían, pudiendo ser cada uno su propio centro).
Aboga así por una ciencia que elabore un discurso que rompa los controles del poder en vez de ser un siervo de la opresión, lo cual parece demasiado actual para no ser fascinante

La ciencia comercia con el saber, con un saber ganado por la duda. Proporcionar saber sobre todo y para todos, eso es lo que pretende, y hacer de cada uno un desconfiado. Ahora bien, la mayoría de la población es mantenida en un vaho nacarado de supersticiones y viejas palabras por sus príncipes, sus hacendados, sus clérigos, que sólo desean esconder sus propias maquinaciones. La miseria de la mayoría es vieja como la montaña y desde el pulpito y la cátedra se manifiesta que esa miseria es indestructible como la montaña. 
Nuestro nuevo arte de la duda encantó a la gran masa. Nos arrancó el telescopio de las manos y lo enfocó contra sus torturadores. Estos hombres egoístas y brutales, que aprovecharon ávidamente para sí los frutos de la ciencia, notaron al mismo tiempo que la fría mirada de la ciencia se dirigía hacia esa miseria milenaria pero artificial que podía ser terminantemente anulada, si se los anulaba a ellos. Nos cubrieron de amenazas y sobornos, irresistibles para las almas débiles. ¿Pero acaso podíamos negarnos a la masa y seguir siendo científicos al mismo tiempo? Los movimientos de los astros son ahora fáciles de comprender, pero lo que no pueden calcular los pueblos son los efectos que pueden producir
(...)
Y entregué mi saber a los poderosos para que lo utilizaran, para que no lo utilizaran para que se abusaran de él, es decir, para que le dieran el uso que más sirviera a sus fines. Yo traicioné a mi profesión. Un hombre que hace lo que yo hice no puede ser tolerado en las filas de las ciencias.

Otros libros del autor en nuestros blogs


ÍNDICES DE NARRATIVA
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ÍNDICES DE NARRATIVA HISTÓRICA

sábado, 2 de enero de 2016

El libro del sábado. ACTAS DEL PROCESO DE GIORDANO BRUNO


Un documento fantástico (unas cien páginas) que nos puede servir tanto para entender el funcionamiento de los interrogatorios inquisitoriales como para profundizar algo más en el pensamiento de Giordano Bruno.
Frente a los primeros se puede intentar jugar a adivinar cuánto había de verdad y cuánto de envidia, autoprotección de los otros detenidos o pura fantasía, sobre todo cuando  las preguntas se despeñan por los temas más peregrinos.


Junto a estos fragmentos existen otros que nos llevan al corazón de su pensamiento, que en muchas ocasiones le obligó a dudar sobre las grandes cuestiones teológicas por una sola cuestión de método, la de dudar de todo y sólo creer en lo que verdaderamente es capaz de comprender y razonar, aunque esto le traiga un sinfín de dificultades que culminarán con su muerte.


Se plantea así la duda sobre dogmas tan establecidos como el de la Santísima Trinidad o se planteaba (más o menos veladamente) su panteísmo y sincretismo religioso, la afición a la magia o sus revolucionarias intuiciones cosmológicas.


viernes, 20 de noviembre de 2015

GALILEO Y EL TELESCOPIO


Con este simple tubo de dos lentes (telescopio de Galileo) empezó nada menos que una revolución científica y filosófica que todavía no ha terminado. Este instrumento tan sencillo colocó el clavo final en el ataúd de la Edad media y la enseñó a la humanidad a mirar y pensar por sí misma, literalmente con sus propios ojos. Descubrimos que la tierra giraba en torno al sol, que la luna tenía montañas, que el planeta Venus tenía fases lunares y muchas más cosas. Como resultado, empezó a disiparse la superstición y la ignorancia. Al darse cuenta de lo que significaba el telescopio, la alta jerarquía de la iglesia llegó a temer que con ese pequeño tubo los seres humanos pudieran ver el rostro de Dios


Aún no se encuentra por completo cerrada la autoría del telescopio. Mientras tradicionalmente se adjudicaba al holandés Hans Lippershey, recientemente se habla de un gerundense Juan Roget.
Lo cierto es que Galileo lo utilizó en los primeros años del siglo XVII (sea o no su inventor), vendiendo en secreto su patente a Venecia, que lo utilizó como una poderosa arma en sus batallas y vigilancias navales
Galileo lo utilizó en sus observaciones que fueron puestas por escrito en el famoso  Sidereus Nuncius, primera observación sistemática del cielo de la época moderna
Tomado de wikipedia


sábado, 7 de noviembre de 2015

El libro del sábado. EL SILENCIO DE GALILEO. López Nieves

Tomado de wikipedia

Una novela interesante, novedosa y adictiva.
Luis López Nieves (fundador de la magnífica página CiudadSeva), ha recreado la tradicional novela histórica, haciéndola pasar por las nuevas tecnologías.
La novela (íntegramente) está escrita a través de emails de distintos investigadores y profesores universitarios que investigan la paternidad del telescopio y si fue Galileo su verdadero inventor.



A través de esta vuelta de tuerca a lo epistolar, López Nieves, nos introduce en la verdadera red virtual de comunicaciones en la que se ha convertido nuestro mundo, en donde el espacio ha sido abolido (al menos para las ideas, y al menos, también, para ciertos grupos sociales) por medio de la conectividad.
Sobre este entramado de líneas que recorren medio mundo, aparece la figura de Galileo (el primer gran científico moderno), sus grandezas y miserias, que no son tan diferentes a la de los actuales intelectuales que se mueven por amor a la verdad y el conocimiento, pero también por celos, amores, odios, intereses..., pues los emails, pese a su aparente frialdad, esconden múltiples emociones y sentimientos que el autor consigue enhebrar sutilmente, dejando al lector un poso de aventura intelectual que, a la postre, está lleno de trazas sentimentales.