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miércoles, 4 de septiembre de 2024
sábado, 20 de mayo de 2017
El libro del Sábado. SAMARCANDA
A veces acudo a las mezquitas, donde la oscuridad es propicia al sueño…» Únicamente un hombre en paz con su Creador podría conciliar el sueño en un lugar de culto.
Un magnífico libro en dos fases que nos hablan de los lugares oscuros (intermedios) de la historia de Persia
En la primera de ellas existe un triple protagonista.
Por una parte Omar Jayya, el famoso matemático y escritor, que deslumbra con la fuerza de sus reflexiones sobre la religión (como la que abre este artículo), el poder (Los secretos de los príncipes no me interesan, queman los oídos de los que los oyen) o la propia vanidad de los sabios
–Sólo a los sultanes y a los cadíes hay que hablarles con
circunloquios. No al Creador. Dios es grande, no necesita para nada nuestros
melindres y nuestras pobres zalemas. Me ha hecho pensante y por lo tanto pienso
y le entrego sin disimulos el fruto de mi pensamiento.
Junto a él nos aparece la imagen del propio poder, sus ambiciones, realizaciones y miserias, Nízam
el-Molk, visir de los abasíes
Pero no me contento con sonar, construyo. Paséate mañana por
los barrios de Ispahán, verás a regimientos de trabajadores que cavan y
edifican, artesanos que se afanan. Por todas partes surgen hospicios,
mezquitas, caravasares, ciudadelas, palacios del gobierno. Pronto cada ciudad
importante tendrá una gran escuela que llevará mi nombre: «Medersa Nizamiyya.»
La de Bagdad funciona ya; dibujé con mi propia mano el plano del lugar,
establecí el programa de estudios, escogí los mejores maestros y concedí una
beca a cada estudiante. Este Imperio, como puede ver, es una inmensa obra; se
eleva, se desarrolla, prospera, es una época bendita la que el cielo nos
concede vivir.
Por último Hassan ibn Sabbah, protegido de ambos, que termina por convertirse en el Viejo de la Montaña en su fortaleza de Alamunt y crear la famosa secta de los Asesinos de inspiración chií que practicó una popular yihad contra los poderes del Islam más ortodoxo (pero también corrupto)
«No basta con matar a nuestros enemigos», les enseña Hassan.
«No somos asesinos, sino ejecutores; tenemos que actuar en público, para
ejemplo de todos. Nosotros matamos a un hombre, pero aterrorizamos a cien mil.
Sin embargo, no basta con ejecutar y aterrorizar, también hay que saber morir,
ya que, aunque matando desanimamos a nuestros enemigos de emprender cualquier
acción contra nosotros, muriendo de la manera más valerosa posible provocamos
la admiración de la multitud. Y de esa multitud saldrán hombres para unirse a
nosotros. Morir es más importante que matar. Matamos para defendemos, morimos
para convertir, para conquistar. Conquistar es una meta, defenderse es sólo un
medio.»
Unido por las páginas de un libro de Jayja, el autor remonta la historia para situarnos en la Persia dominada por el colonialismo occidental y ruso, en plena efervescencia nacionalista que llevará hacia la independencia.
¿Qué
imagen tienen los persas hoy en día de las naciones cristianas? ¿La muy
cristiana Inglaterra que se apodera de su petróleo, la muy cristiana Rusia que
les impone su voluntad según la cínica ley del más fuerte?
De nuevo (aunque hayan transcurrido los siglos) el poder y sus diversas formas (ahora marcadas por el espíritu ilustrado, tan cercano al que tuvo Jayja) se enfrentan entre si, con la religión y con los múltiples intereses.
La historia se repite, cambiando las máscaras
De ahí vienen todas nuestras desgracias. Como el tesoro está
agotado, se pide prestado a los rusos y a los ingleses, que para poder
reembolsarse su préstamo obtienen concesiones y privilegios. Por esa vía se
introdujo el zar en nuestros asuntos y así hemos vendido a precio de saldo
nuestras riquezas. El nuevo poder se enfrenta al mismo dilema que los antiguos
dirigentes: si no. consigue recaudar los impuestos a la manera de los países
modernos, tendrá que aceptar la tutela de las potencias. Para nosotros lo más
urgente es sanear nuestras finanzas. La modernización de Persia pasa por ahí;
la libertad de Persia tiene ese precio.
Es el momento de la independencia tanto frente a las potencias exteriores como frente al islam. Un intento a la postre doblemente fallido.
OTRAS OBRAS DEL AUTOR
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lunes, 5 de diciembre de 2016
Texto. Las concesiones comerciales. Persia
Si los persas viven en el pasado, es porque el pasado es su
patria, porque el presente es para ellos una región extranjera donde nada les
pertenece. Todo lo que para nosotros es símbolo de vida moderna, la expansión
liberadora del hombre, es para ellos símbolo de dominación extranjera: las
carreteras son Rusia, el tren, el telégrafo, la banca, son Inglaterra; Correos
es Austria-Hungría…
–…Y la enseñanza de las ciencias es el señor Baskerville de
la Misión presbiteriana americana.
–Justamente. ¿Qué elección tiene la gente de
Tabriz? Dejar a sus hijos en la escuela tradicional, donde balbucearán durante
diez años las mismas frases informes que sus antepasados balbuceaban ya en el
siglo XII; o bien enviarlos a mi clase donde obtendrían una enseñanza
equivalente a la de los pequeños americanos, pero a la sombra de una cruz y de
una bandera estrellada. Mis alumnos serán los mejores, los más capaces, los más
útiles a su país, pero ¿cómo impedir que los otros los miren como a renegados?
****
De ahí vienen todas nuestras desgracias. Como el tesoro está
agotado, se pide prestado a los rusos y a los ingleses, que para poder
reembolsarse su préstamo obtienen concesiones y privilegios. Por esa vía se
introdujo el zar en nuestros asuntos y así hemos vendido a precio de saldo
nuestras riquezas. El nuevo poder se enfrenta al mismo dilema que los antiguos
dirigentes: si no. consigue recaudar los impuestos a la manera de los países
modernos, tendrá que aceptar la tutela de las potencias. Para nosotros lo más
urgente es sanear nuestras finanzas. La modernización de Persia pasa por ahí;
la libertad de Persia tiene ese precio.
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–El zar no quiere una democracia en sus fronteras, la
palabra Parlamento le hace temblar de rabia.
–¡Pero ése no es el caso de los
británicos!
–No, ¡pero si los persas lograran gobernarse como adultos, esto
podría dar ideas a los indios! Inglaterra no tendría otro remedio que hacer sus
maletas. Y luego está el petróleo. En 1901, un súbdito británico, Mr. Knox
d'Arcy, obtuvo, por la suma de veinte mil libras esterlinas, el derecho a
explotar el petróleo en todo el Imperio persa. Hasta ahora la producción ha
sido insignificante, pero hace algunas semanas se descubrieron inmensos
yacimientos en la región de las tribus bajtiaris. Sin duda habéis oído hablar
de ello. Esto puede representar una importante fuente de ingresos para el país.
Por lo tanto pedí al Parlamento que revisara el acuerdo con Londres con el fin
de obtener unas condiciones más equitativas; la mayoría de los diputados
estuvieron de acuerdo. Desde entonces, el ministro de Inglaterra no me ha
vuelto a invitar a su casa.
Amin Maalouf. Samarcanda
jueves, 24 de noviembre de 2016
UN TEXTO SOBRE LA AGRICULTURA DUAL EN LAS COLONIAS
Tomado de wikipedia
Cultivar café es trabajo que requiere mucha paciencia. No se parece en absoluto al que te imaginabas cuando joven y llena de esperanza cogías tus cajas de relucientes esquejes de café del vivero, bajo una lluvia torrencial, y veías cómo los trabajadores de la granja ponían las plantas en hileras regulares de agujeros en la tierra húmeda y luego las protegían del sol con ramas arrancadas de los arbustos, porque la oscuridad es privilegio de lo que es joven. En cuatro o cinco años los árboles comienzan a dar frutos, pero entre tanto hay sequías, enfermedades y crecen tenaces semillas de maleza nativa -black jack-, cuyas largas y ásperas vainas se pegan a tus ropas y a tus medias. Algunos de los árboles, mal plantados, con sus raíces primarias torcidas, morirán al empezar a florecer. Se plantan poco más de seiscientos árboles por acre; y yo tenía seiscientos acres de tierra con café; pacientemente mis bueyes arrastraban las escarbadoras por los campos, arriba y abajo, entre las hileras de árboles, muchos miles de millas, esperando una futura recompensa
(...)
Tenía seis mil acres de tierra y, por tanto, mucho terreno
sobrante, además del cafetal. Parte de la granja era bosque nativo y uno mil
acres tierras de aparceros, a los que llamaban shambas. Los aparceros eran
nativos que, con sus familias, tenían unos cuantos acres en la granja de un
hombre blanco y a cambio trabajaban para él un cierto número de días al año. Me
parece que mis aparceros veían la relación de una manera diferente, porque
muchos habían nacido en la granja, al igual que sus padres, y muy probablemente
me consideraban una especie de aparcera superior asentada en sus propiedades.
La tierra de los aparceros tenía más vida que el resto de la granja y cambiaba
con las estaciones del año. El maíz sobresalía sobre tu cabeza cuando ibas
caminando por los estrechos senderos endurecidos por los pasos, entre los
altos, verdes y susurrantes regimientos, y luego se cortaba. Las mujeres
recogían y desgranaban las alubias que maduraban en los campos, juntaban los
tallos y vainas y los quemaban, así que, en determinadas estaciones, en la
granja se elevaban delgadas columnas de humo azul. Los kikuyus también
cultivaban boniatos, de hojas parecidas a las de la viña, que se extendían por
el suelo como una tupida y complicada estera, y calabazas grandes de diversos
tipos moteadas de amarillo y verde.
Esta división se mantendrá en el tiempo, convirtiéndose la primera de sus versiones en grandes plantaciones planeadas para la exportación, mientras que la segunda será el origen de una agricultura de subsistencia, tal y como explicamos aquí con mayor profundidad
jueves, 17 de noviembre de 2016
LA COLONIZACIÓN DE ÁFRICA VISTA POR LOS AFRICANOS. TEXTOS
Ya hablábamos hace unos días de un magnífico libro, Todo se derrumba de Chinua Achebe.
Hoy quiero recoger en este post algunos textos que pueden ser perfectos para trabajar en clase.
Los exploradores
—En la última estación de siembra había aparecido en su clan
un hombre blanco. —Un albino —sugirió Okonkwo. —No era un albino. Era
completamente distinto —sorbió el vino—. E iba montado en un caballo de hierro.
Los primeros que lo vieron se echaron a correr, pero él se paró a llamarlos. Al
final los más valientes se le acercaron e incluso lo tocaron. Los ancianos
consultaron a su Oráculo y éste les dijo que aquel desconocido iba a deshacer
su clan y a difundir la destrucción entre ellos —Obierika
.
Las misiones
Les habló de aquel nuevo Dios, el Creador de todo el mundo y
de todos los hombres y todas las mujeres. Les dijo que ellos adoraban a dioses
falsos, dioses de madera y de piedra. Cuando dijo eso recorrió la multitud un
profundo murmullo. Les dijo que el verdadero Dios vivía en las alturas y que
todos los hombres, al morir, se presentaban ante Él para que los juzgara. Los
malos y todos los paganos que en su ceguera se prosternaban ante pedazos de
madera y de piedra se veían lanzados a un fuego ardiente como el aceite de
palma. Pero los buenos que adoraban al verdadero Dios vivían eternamente en su
reino de la felicidad.
—Nos ha enviado este gran Dios para pediros que
abandonéis vuestro comportamiento malvado y vuestros falsos dioses y os volváis
hacia Él, para que al morir os salvéis —dijo.
(...)
Un anciano dijo que tenía una pregunta:
—¿Cuál es este dios
vuestro? ¿La diosa de la tierra, el dios del cielo, Amadiora del trueno, o qué?
El intérprete habló al hombre blanco y éste dio su respuesta inmediatamente:
—Todos los dioses que acabas de nombrar no son dioses en absoluto. Son dioses
del engaño que os dicen que matéis a vuestros hermanos y destruyáis a niños
inocentes. No hay más que un Dios verdadero y El posee la tierra y el cielo, os
posee a vosotros y a mí y a todos nosotros.
—Si dejamos a nuestros dioses y
seguimos a tu dios —preguntó otro hombre—, ¿quién nos va a proteger contra la
ira de nuestros dioses y nuestros antepasados abandonados?
—Vuestros dioses no
viven y no os pueden hacer ningún daño —replicó el hombre blanco—. Son pedazos
de madera y de piedra.
El establecimiento de la colonia
Pero
ya se estaban empezando a difundir rumores de que el hombre blanco no sólo
había traído una religión, sino también un gobierno. Se decía que había
construido en Umuofia un lugar para celebrar juicios y proteger a los
seguidores de su religión. Se decía incluso que había ahorcado a un hombre por
matar a un misionero
Os hemos traído una administración pacífica para vosotros y
vuestro pueblo, para que viváis felices. Si alguien os maltrata vendremos en
vuestra ayuda. Pero no os vamos a permitir que maltratéis a otros. Tenemos un
tribunal de justicia en el que juzgamos cada caso y administramos la justicia,
igual que en mi país bajo una gran reina. Os he traído aquí porque os habéis unido
para atacar a otros, para quemar las casas de las gentes y su lugar de culto.
Eso no se puede permitir en los dominios de nuestra reina, que es la gobernante
más poderosa del mundo.
miércoles, 16 de noviembre de 2016
UN FERROCARRIL EN EL CENTRO DE ÁFRICA. EL LUNATIC EXPRESS
Tomado de wikipedia
Normalmente se habla del ferrocarril como una de las causas económicas fundamentales en el colonialismo.
Al contrario de lo que ocurría en Europa, su planificación tenía poco en cuenta las necesidades del territorio o la industria, siendo planificado con objetivos militares y de extracción de la materia prima.
Al contrario de lo que ocurría en Europa, su planificación tenía poco en cuenta las necesidades del territorio o la industria, siendo planificado con objetivos militares y de extracción de la materia prima.
Un póster publicitario que insistía en las oportunidades cinegéticas (aristocráticas) de la nueva línea
Tomado de wikipedia
Una de las líneas más fascinantes que se creó en África fue la que unía el puerto de Mombasa (Kenia) con el Lago Victoria (Uganda), más de 900 kilómetros que debían atravesar las zonas masai, el valle del Rift (con terribles desniveles), desiertos y lugares infectados de mosca tse-tsé y malaria. (1896-1901)
Todos estos impedimentos (y, en principio, un escaso interés económico) hicieron que las acaloradas discusiones en el parlamento inglés terminarán por bautizarlo como el Lunatic Express.
Sin embargo, bajo su trazado, había múltiples intereses.
Desde el punto de vista comercial se trataba de abrir una nueva vía de comunicación en un territorio poco explorado y habitado que tenía posibilidades cinegéticas (con su correspondiente tráfico de marfil) y tierras vírgenes (que rápidamente se llenaron de plantaciones de café, pita y, en la zona más occidental y húmeda, té).
Por otra parte existía un motivo estratégico, el control del lago Victoria (origen del Nilo) que protegía el caudal del río que transcurría por gran parte del protectorado inglés, siguiendo así la construcción de su ansiado imperio continuo de norte a sur que se interrumpirá con la aparición de Alemania en Tanganika (actual Tanzania).
La creación de tal ferrocarril fue una verdadera odisea, con contagio de enfermedades, ataques de leones (que devoraron a 140 hombres, en su mayoría indios), eliminación de gruesos baobab que se encontraban a su paso, paso del desierto de Tvaso en donde las vías se convertían en objetos abrasadores...
Sin embargo, el gran problema técnico surgió al atravesar el valle del Ritf (620 metros de ascenso al que seguían 420 metros de caída hasta el valle).
Los problemas técnicos hicieron que la empresa se estancara durante un tiempo en la escarpadura de Kikuyu, en donde se terminará formando la ciudad de Nairobi.
La construcción del ferrocarril de Kampala constituyó el
símbolo de una nueva —más pragmática y sensata— manera de pensar de las
metrópolis. Sobre todo de Londres y París. Entonces, cuando África ya estuvo
repartida entre países europeos, éstos tranquilamente pudieron invertir en
aquellas zonas de sus colonias cuyas tierras ricas y fértiles prometían enormes
beneficios, ya obtenidos de las plantaciones de café, té, algodón o piña, ya
—en otros lugares— de las minas de diamante, oro o cobre. Sin embargo, seguían
faltando medios de transporte. El viejo sistema de que los porteadores lo
llevasen todo sobre sus cabezas dejó de ser suficiente. Se impuso la necesidad
de construir caminos, vías férreas y puentes. Sí, pero ¿quién iba a hacerlo? No
se traía obreros blancos: el blanco era el señor; no podía dedicarse al trabajo
físico. Al principio, el obrero africano tampoco entraba en los cálculos: pura y
simplemente, porque no existía. No había con qué animar a trabajar por un
sueldo a la población autóctona, porque ésta todavía ignoraba la noción de
dinero (el comercio, que sí floreció allí durante siglos, no había pasado del
intercambio; por ejemplo, los esclavos se pagaban con armas de fuego, bloques
de sal o telas de percal). Con el tiempo, los ingleses introdujeron el sistema
del trabajo forzado: el jefe de la tribu tenía la obligación de proporcionar un
número determinado de obreros para trabajos no remunerados. Los metían en
campos de barracones. Las zonas que en el mapa de África presentaban una
densidad considerable de aquellos gulags indicaban que el colonialismo se había
instalado y asentado allí con todas las de la ley. Sin embargo, antes de que esto
se produjera, se habían buscado soluciones de urgencia, una de las cuales
consistía en importar al África oriental, de otra colonia británica, la India,
mano de obra barata. De esta manera había aterrizado el abuelo del doctor
Patel, primero en Kenia y luego en Uganda, donde más tarde se instalaría para
siempre.
Ébano. Ryszard Kapuściński
jueves, 10 de noviembre de 2016
LA CONFERENCIA DE BERLÍN
Reparto de África en 1914
Tomado de wikipedia
Aunque hasta 1870 la colonización africana se limitó a establecimientos costeros, el progresivo enfrentamiento entre Inglaterra y Francia por el control de Egipto (en realidad, la forma de control del canal de Suez) o de Francia y Bélgica por el control del Congo, obligaron a la creación de una serie de normas que reglaran la conquista de África.
Unido a esto, el interés de los comerciantes alemanes por África central y las ideas de Bismarck que pretende convertirse en el gran árbitro europeo, hicieron que, a instancia de éste, se celebrara la Conferencia de Berlín en 1884-85.
Entre los acuerdos tomados destacan la libertad de comercio y navegación por los grandes ríos centrales (Níger y Congo), la prohibición de la esclavitud (aunque se terminó convirtiendo en trabajos forzados), el reconocimiento del Estado libre del Congo como posesión personal del rey de Bélgica, Leopoldo II y el principio de ocupación efectiva para considerar un territorio como propio lo que lanzó a las grandes potencias a la carrera de África, especialmente a Inglaterra y Francia, y de forma más tardía Alemania y Portugal
sábado, 29 de octubre de 2016
El libro del sábado. Todo se derrumba. Chinua Achebe
Del primero tanto nos sirve para conocer el paisaje y clima, las estructuras
socioeconómicas de las tribus a la tradicional tala y roza, las relaciones
familiares, la constante aparición de la magia bajo forma de oráculos, ritos y maldiciones.
La llegada del hombre blanco en
forma de misioneros trastocará toda la sociedad tribal y el protagonista lo
podrá ver en su exilio de su poblado
Primero será el menosprecio a sus dioses y más tarde la
crítica y el progresivo cambio de sus
costumbres que irá poco a poco produciendo una intensa aculturacion.
Curiosamente, y como ya había ocurrido en tiempos de Roma, serán los marginados los primeros en engrosar las filas del cristianismo, como mujeres, exiliados, gemelos que eran despreciado por la tribu, hijos menos dotados...
Con la religión, para proteger sus ideas y nuevos adeptos, se instalará progresivamente el gobierno colonial y su justicia
La tierra de los vivientes no estaba muy alejada del dominio
de los antepasados. Entre ambos mundos había constantes idas y venidas,
especialmente en los festivales, y también cuando moría un anciano, porque los
ancianos estaban muy cerca de los antepasados. La vida de un hombre, desde el
nacimiento hasta la muerte, era una serie de ritos de transición que lo
acercaban cada vez más a sus antepasados.
ÍNDICES DE NARRATIVA
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ÍNDICES DE COLONIALISMO DEL SIGLO XIX
ÍNDICES DE NARRATIVA
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ÍNDICES DE COLONIALISMO DEL SIGLO XIX
sábado, 22 de octubre de 2016
El libro del sábado. Conrad. El corazón de las tinieblas
Este verano he vuelto a su lectura (que tuve que interrumpir por distintos azares en otras ocasiones) para quedarme absolutamente subyugado.
La pieza, tan corta, tan extrañamente temprana, es un libro capital de la modernidad, perfectamente comparable con las pesadillas de Kafka.
Bajo el disfraz de una simple novela de aventura más (remontar el río Congo en busca de un delegado de una gran compañía de comercio de marfil francesa), Conrad nos sumerge en un prodigioso mundo de horrores, el de la selva ecuatorial que se cierra sobre las cabezas de los protagonistas hasta la asfixia, el del trato inhumano de los habitantes de la zona, el de la codicia y más tarde la perversión..., el de la propia locura de Kurtz que invadirá a su salvador.
La obra puede leerse en múltiples claves, tanto como una historia sobre la colonización y todas sus maldades como el camino que recorre el hombre hasta su ego y, más tarde, la propia locura.
Todo guiado por una prosa rítmica, casi hipnótica que opera a través de constantes sugerencias que nos avanzan y retroceden, preparándonos emocionalmente para el gran final.
En el aspecto puramente histórico se puede relacionar perfectamente con la conquista del Congo Belga a través del río del mismo nombre, con el tráfico de esclavos o la trata de marfil. Una singular y dura crítica a la aventura colonial que sacó la cara más siniestra de los supuestos benefactores europeos
Y aquél era el lugar adonde algunos de los colaboradores se
habían retirado para morir. »
Morían lentamente… eso estaba claro. No eran
enemigos, no eran criminales, no eran nada terrenal, sólo sombras negras de
enfermedad y agotamiento, que yacían confusamente en la tiniebla verdosa.
Traídos de todos los lugares del interior, contratados legalmente, perdidos en
aquel ambiente extraño, alimentados con una comida que no les resultaba
familiar, enfermaban, se volvían inútiles, y entonces obtenían permiso para
arrastrarse y descansar allí. Aquellas formas moribundas eran libres como el
aire, tan tenues casi como él. Comencé a distinguir el brillo de los ojos bajo
los árboles.
(...)
»Todo lo demás que había en el campamento estaba presidido
por la confusión; personas, cosas, edificios. Cordones de negros sucios con los
pies aplastados llegaban y volvían a marcharse; una corriente de productos
manufacturados: algodón de desecho, cuentas de colores, alambres de latón, era
enviada a lo más profundo de las tinieblas, y a cambio de eso volvían preciosos
cargamentos de marfil.
(...)
Después de todo, también yo era una parte de la gran causa,
de aquellos elevados y justos procedimientos.
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miércoles, 12 de octubre de 2016
LAS JUSTIFICACIONES "FILANTRÓPICAS" DEL COLONIALISMO
Tomado de charlasdesobremesa.com
Evidentemente no las debemos considerar como verdaderas causas (como las que ya vimos aquí) sino de justificaciones morales y racionales para su práctica (los famosos discursos o relatos de los que ya hablamos aquí que sirven para crear un marco para que la población acepte una situación sin entrar en las causas profundas, normalmente económicas y políticas y que benefician especialmente a las élites. Se pretende así dar un barniz filantrópico a la conquista)
Por una parte, desde ciertos círculos ¡académicos! que , basándose en el darwinismo social, hablaba de razas superiores e inferiores, y la obligación moral del hombre blanco de civilizarlos
1.Hay razones tan buenas para clasificar al negro como una especie diferente del europeo como las hay para hacer del burro una especie diferente de la cebra; y si tomamos en consideración la inteligencia, hay una diferencia mayor entre el negro y el anglosajón que entre el gorila y el chimpancé.
2. Las analogías entre los negros y los monos son más grandes que entre los monos y los europeos.
3. El negro es inferior, intelectualmente, al hombre europeo.
4. El negro es más humano en su natural subordinación al hombre europeo que bajo cualquier otra circunstancia.
5. El negro tan sólo puede ser humanizado y civilizado por los europeos.
JUNT, J.: Sesión científica de la Sociedad Antropológica de Londres. 1863.
Sin llegar a tales extremos es habitual en todo tipo de discursos de la época la idea de la misión civilizadora del hombre blanco que, gracias al colonialismo, pretende llevar la cultura y la técnica occidental a los pueblos más atrasados. Una misión casi mística que "nos obliga" a conquistar educar
Hay un segundo punto que debo igualmente abordar: es el lado humanitario y
civilizador de la cuestión. Es preciso decir abiertamente que, en efecto, las razas
superiores tienen un derecho con respecto a las razas inferiores porque existe un
deber para con ellas. Las razas superiores tienen el deber de civilizar a las razas.
(…) Las razas superiores tienen el deber de civilizar a las razas inferiores. ¿Y existe
alguien que pueda negar que hay más justicia, más orden material y moral en el
África del Norte desde que Francia ha hecho su conquista?"
Discurso de Jules Ferry ante la Cámara, París. 1885.
Es la británica la más grande de las razas dominantes que el mundo ha
conocido y, por consiguiente, el poder determinante en la historia de la
civilización universal. Y no puede cumplir su misión, que es crear el progreso
de la cultura humana, si no es merced a la expansión de la dominación inglesa.
El espíritu del país tendrá fuerzas para cumplir esta misión que nos ha
impuesto la Historia y nuestro carácter nacional.
[...] El Imperio británico, firmemente unido, y los Estados Unidos deben juntos
asegurar la paz del mundo y asumir la pesada responsabilidad de educar para
la civilización a los pueblos retrasados.
Joseph Chamberlain al frente del Ministerio de Colonias británico, en 1895
Junto a ello encontramos otro tipo de justificaciones más vagas que hablan del interés científico de la conquista de nuevos territorios o el aspecto evangelizador del colonialismo (hemos recordar que tanto científicos como órdenes religiosas fueron los primeros hombres blancos que entraron en el continente africano, siendo la cabeza de lanza de las futuras conquistas)
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jueves, 15 de septiembre de 2016
TEXTOS SOBRE EL COLONIALISMO DEL SIGLO XIX
Iré vinculando aquí textos y páginas con textos que os pueden ayudar a comprender alguna de las causas, desarrollo y consecuencia del colonialismo del siglo XIX.
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sábado, 10 de septiembre de 2016
El libro del sábado. CINCO SEMANAS EN GLOBO. JULIO VERNE
-¡Mirad! -exclamó-. ¡Mirad, amigos míos! ¡Las narraciones de los árabes eran del todo exactas! Hablaban de un río por el cual desagua hacia el norte el lago Ukereue, y ese río existe, y nosotros seguimos su curso, y fluye con una rapidez comparable a nuestra propia velocidad. ¡Y esa gota de agua que discurre bajo nuestros pies va indudablemente a confundirse con las olas del Mediterráneo! ¡Es el Nilo!
Volver a los clásicos juveniles desde otro punto de vista, más histórico.
Así me sentí cuando, en vísperas de un viaje a África Tropical releí este texto, realmente perfecto para conocer esta parte del colonialismo.
Recorrido de la aventura
Tomado de wikipedia
Pues se trata de una perfecta representación del espíritu y vicisitudes de
estos exploradores africanos que fueron el paso previo e imprescindibles de la
futura colonización del continente . (Hay que recordar que este libro se escribió antes incluso de la verdadera colonización, en 1863)
Lo
es también del espíritu de aventura romántico que les anima y que subyace bajo una capa de ciencia y
conocimiento, y aun más por debajo, de unos intereses políticos y económicos que
están en el fondo de estas sociedades geográficas y filantrópicas que las financian.
¡Porque hasta ahora todas las tentativas han fracasado!
¡Porque desde Mungo-Park, asesinado en el Níger, hasta Vogel, que desapareció
en el Wadal; desde Oudney, muerto en Murmur, y Clapperton, muerto en Sackatou,
hasta Maizan, hecho pedazos; desde el mayor Laing, asesinado por los tuaregs,
hasta Roscher de Hamburgo, degollado a principios del 1860, se han inscrito
numerosas víctimas en el martirologio africano! ¡Porque luchar contra los
elementos, contra el hambre, la sed y la fiebre, contra los animales feroces y
contra tribus más feroces aún es imposible! ¡Porque lo que no se puede hacer de
una manera, debe intentarse de otra! ¡En fin, porque cuando no se puede pasar
por en medio, se pasa por un lado o por encima!
Es también una perfecta representación de lo que
significó la ciencia para la segunda
mitad del XIX. Ciencia y técnica que entraban en su segunda revolución industrial y se expandían fuera de los países
de origen.
Esta ciencia, que había sido especulativa y profundamente
humanística hasta el XVIII, se convierte en un instrumento de poder ideológico, que demuestra la prioridad de la raza blanca europea, y de dominio sobre el que se construirán los grandes imperios coloniales.
Evidentemente, algunos rasgos estilísticos resultan al lector actual un tanto anacrónicos, como la caracterización de los héroes, tan valientes como displicentes, que se repetirán a menudo en su obra (ésta fue su primera obra publicada) o el gusto por la descripción geográfica y etnográfica (que comparte con autores como Salgari).
Sin embargo, la lectura sigue siendo apasionante, sin un sólo momento para la calma, y perfectamente adecuada por un 4º de ESO.
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lunes, 29 de agosto de 2016
LA CONQUISTA DE KENIA. UN EJEMPLO DE COLONIALISMO
Tomado de wikipedia
La conquista de Kenia en sus distintas fases nos puede servir como perfecto ejemplo de muchas de las colonias de explotación.
En un primer momento, y antes de ninguna ocupación, la región fue visitadas por expediciones científicas como las de von Höhmel que intentó sin éxito la ascensión al Kilimanjaro, Joseph Thomson, Fisher que viajó desde Mombasa hasta el Lago Victoria (un lugar estratégico) o doctor Gregory que fue el primero que supuso que el valle del Ritf era algo más que una simple falla
También aparecieron evangelizadores como Ktaff, el reverendo Charles New o el obispo anglicano Hannington.
Posteriormente, la explortación del país (especialmente la costa) quedó en manos de una compañía privada la Bristish East Africa Company, convirtiéndose en un protectorado del sultán de Zanzíbar.
Tomado de wikipedia
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Tomado de wikipedia
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Sin embargo, a partir de finales del XIX, Inglaterra decide convertirla en una verdadera colonia de explotación para lo que construyó el famoso ferrocarril desde Mombasa al Lago Victoria.
El Lunatic Express
A partir de él se inicia una campaña de colonización de las mejores tierras (las tierras alta masai), dando grandes concesiones a los colonos mientras se negociaba con los masai que terminaron restringidos sus territorios a ciertas reservas.
Karen Blixen, la autora de Memorias de África, representa perfectamente al colono blanco con explotaciones de café trabajadas con mano de obra kukuyu
Se crearon entonces grandes ranchos (como los de Memorias de África), con arrendamientos estatales de ¡999 años! en las que se cultivaron café y pita en las tierras más secas del este y té y algodón en el oeste (casi el 20% de la tierra), mientras se obligaba a los indígenas a trabajar para los colonos blancos, dando, además, el monopolio de ciertos productos a sus ranchos para evitar la competencia e impulsar a los indígenas desposeídos de tierras a trabajar para ellos.
Esta progresiva segregación de la mayoría negra que veía perder sus tierras y derechos provocará la futura rebelión Mau Mau, prólogo de la posterior independencia.
Para saber más
Para saber más
sábado, 7 de marzo de 2015
El libro del sábado. Mia Couto. El último vuelo del flamenco
Hace ya muchos años, me quedé completamente fascinado por su prosa cuando leí su Tierra sonámbula.
No existía entonces este blog, y su lectura quedó tan sólo para el círculo reducido de los amigos.
Ahora que he vuelto al autor, no quiero dejar pasar la oportunidad y recomendaros vehemente esta novela. Seguro que no os sentiréis defraudados.
Entre la novela negra y el más puro (original en cuanto que viene de su propio origen) realismo mágico, la historia es absurda y a la vez terrible. En un perdido pueblo de Mozambique, los cascos azules encargados de vigilar la paz empiezan a reventar quedando de ellos tan sólo sus miembros viriles.
Frente a ello, un delegado italiano de naciones unidas acompañado por un traductor (más del pensamiento africano que de las simples palabras) se enredarán en una investigación surrealista en donde encontraremos prostitutas, hombres que se quitan su esqueleto para dormir, hechiceros que salvaguardan a los protagonistas, caciques locales, madres muertas, espíritus llenos de sabiduría, mujeres hechizadas que son viejas y jóvenes a un tiempo...
Esto es un catálogo parcial de las miles de historias y secretos a voces que pueblan la aldea y que son utilizados por el autor para irnos introduciendo en el pensamiento mágico africano y sus complejas (para nosotros) relaciones con el entorno natural, los muertos y los propios vivos.
Aquí se encuentra el pensamiento o realismo mágico al que se unen sentencias y formas de pensar de abrumadora sabiduría sobre el hombre y su destino.
Frente a ellos, se encuentran los occidentales que apenas si comprenden. Y entre ambos mundos la historia terrible del colonialismo y la descolonización en donde tanto occidente como los propios africanos cometen sucesivos errores, maldades y corruptelas que siguen en pie y determinan su imposiblidad de desarrollo.
Su lectura nos puede enseñar mucho sobre los distintos puntos de vista sobre el subdesarrollo, sus orígenes, evolución y posibles soluciones. Todo ello desde una óptica no eurocéntrica (que tan bien conocemos) que no le impide al autor criticar a su propio pueblo y sus zonas de sombra.
Si a todo esto le añadimos un lenguaje sumamente atrevido, lleno de neologismo y juegos de palabras con los que intenta transmitir lo escasamente comprensible por medio del lenguaje racional, tendremos una novela que combina el humor y el horror con una velocidad vertiginosa, llena de hallazgos y sorpresas que harán disfrutar al lector como ocurría con las primeras obras de García Márquez que tantos nos han ayudado a comprender a los otros.
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