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lunes, 20 de octubre de 2025

Religiosidad y superstición en la corte de Felipe II

 En el 67 le traje a Isabel los restos de san Eugenio desde París a Madrid. Ante la gravedad de los embarazos de doña Anna le propuse un remedio aún más católico: que se encamara con la momia de san Isidro en vísperas del parto. Pero ya sabéis cómo son las mujeres —el rey respiró hondo con un gesto de desdén—: al ver sobre su vientre la calavera del santo, con esos dientes como de rata, la pobre enfermó de aprensión. 

El secreto del rey alquimista (Álvaro Bermejo)


jueves, 9 de diciembre de 2021

LA CORTE DE FELIPE II. PODER E INTRIGAS CON EL ESCORIAL COMO FONDO

 SDELBIOMBO - - RENAC. ESPAÑA

 

 Felipe II por Sánchez Coello (1570)

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/D._Felipe_I

 

Cuando Carlos V, derrotado tanto física como moralmente, se retiró al Monasterio de Yuste en Extremadura, el Imperio quedó en manos de su hijo Felipe II.

La diferencia entre ambos no podía ser más evidente. Ante el carácter caballeresco, amante del deporte, buen guerrero y con fuerte magnetismo personal de Carlos V, Felipe II era el rey oculto que apenas salía de sus despachos, tan poco dado al esfuerzo físico como mal diplomático. Frente a los viajes continuos de su padre, Felipe II construyó un gobierno de papel (Elliott), con grandes montañas de informes, peticiones, leyes y ordenanzas que se acumulaban en sus despachos del Alcázar o del Escorial.

 

Documento autógrafo de Felipe II

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/D._Felipe_I

 

Los retratistas de Corte le representaron siempre de riguroso negro, con una mirada fría y una actitud ausente que se buscaba de forma consciente. Era la creación del rey ausente (Checa Cremades), el poder invisible que se adaptaba perfectamente a su carácter introvertido, lleno de dudas y sospechas, con una terrible incapacidad para decidir (Bennassar)

Incluso su propia imagen se reconstruyó por completo, creándose una iconografía que duraría hasta Velázquez. Los escenarios se vaciarán casi por completo, dejando la mesa o el sillón o el papel en la mano como únicos símbolos del poder.

Siguiendo el protocolo retomado ya por su padre de la corte borgoñona, su postura corporal nunca aparecerá relajada. Destacarán sus famosos pies en compás (desde entonces símbolos de la realeza), así como un complejo y casi imperceptible retoque de su anatomía. Si observáis con detenimiento estos cuadros veréis que están construidos por dos visiones distintas. El cuerpo hasta la cintura será visto de frente mientras que las piernas se verán desde un punto de vista más bajo, creando unas piernas alargadísimas que le dieran una altura que jamás tuvo.

  

Felipe II

Tomado de http://www.galeon.com/escudoespana/felipeII.htm

 

Pero las cosas irán mucho más allá. Felipe II, el mismo que cultivaba una imagen de rey ausente, profundamente cristiano, jugaba en su vida más secreta a las herejías.

 Siempre se habla de sus escandalosas relaciones con la Princesa de Éboli (nunca comprobadas pero en las que se inspira la nueva película de La Conjura del Escorial).

Princesa de Éboli

 

 Se cuenta del encierro de su hijo el infante Carlos, acaso aquejado de una enfermedad mental, que terminó por morir en Alcalá de Henares tras un extraño accidente que le hizo caer por unas escaleras. Hay quien habla de los recelos que siempre mantuvo frente a su hermanastro, Don Juan de Austria, que muy probablemente se enrede con la traición de Antonio Pérez, quizás el amante de la Princesa de Éboli.

 

El Infante don Carlos por Sánchez Coello.

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Image:Don_Carlos_Spanien.jpg

 

Entre su equipo de confianza se encontraban numerosas personas bastante alejadas del espíritu contrarreformista que se estaba imponiendo en el Imperio bajo los tormentos de la Inquisición.

Su bibliotecario del Escorial y mente pensante del imperio, Arias Montano, mantenía un pensamiento muy cercano a Erasmo, y su principal arquitecto, Juan de Herrera, creador del Escorial, ocupaba sus horas muertas en la Torre de la Botica a experimentos alquímicos en donde quizás pudo encontrar la famosa piedra del diablo (¿el uranio?) como plantea en su novela histórica La Piedra del diablo, Manuel Ayllón. 

Ocurría todo esto mientras España fue el gran Imperio en el mismo borde de su caída. Cervantes, supuesto héroe de Lepanto, pudo llegar a sentirlo en la melancolía de sus últimos años de vida, El rey sin expresión, acaso libertino en su otra vida, hizo erigir el Escorial como símbolo de la grandeza de su poder, identificándose con el nuevo Salomón ¿Acaso quería emular al constructor del Templo de Jerusalén

Muchos especialistas en el Escorial (como Checa Cremades) hablan de la importancia que tuvo en su construcción antiguas ideas sobre la geometría sagrada de la que ya hablábamos en relación a la cúpula de la Roca.  

El propio Juan de Herrera escribió un oscuro libro (Acerca de la forma cúbica) que buscaba un saber oculto ya utilizado por egipcios, judíos, musulmanes y templarios, buscando a Dios en las relaciones matemáticas.  ¿No será el Escorial, con tantos pisos enterrados como los que existen en altura, un Nuevo Templo , la verdadera imagen de lo divino hecha piedra, sólo accesible a los espíritus más iluminados?

 

 

Desde su propia ubicación en cuya búsqueda se pasaron varios años, a los cursos de agua que le atraviesan los cimientos (recogiendo ideas sobre geomántica o poderes que emanan la tierra, ya utilizados por los constructores de las catedrales góticas) el Escorial se encuentra lleno de misterios que poco tenían que ver con la religión oficial. El edificio es un canto a la pura geometría, y es uno de los lugares (junto al Vaticano) que más reliquias atesora del mundo. ¿Acaso un lugar de irradiación de poder espiritual? 

 

Todo son especulaciones, por supuesto. Pero su falta de comprobación no significa que no pudieran ser ciertas. A menudo olvidamos la influencia que tuvieron las tradiciones esotéricas en la historia y el arte, pero no olvidemos que el siglo XVI fue el tiempo de los grandes magos y alquimistas, de la muerte en la hoguera de Giordano Bruno, de la mística de San Juan de la Cruz o el Greco, o de la corte de Rodolfo II   en Praga. Es el momento, en fin, del último autor gótico, el Bosco, que Felipe II coleccionó con frenesí.

Simplemente fijaros en el Famoso Jardín de las Delicias. ¿No os parece sorprendente un cuadro así puesto en el dormitorio del rey que hizo de la Inquisición el brazo religioso de su poder? ¿Cómo poder analizar toda la lujuria de la tabla central en el aposento de quien fue uno de los principales impulsores del Concilio de Trento que pretendía acabar con la corrupción de la iglesia y la eliminación de supersticiones en la religión?

 

 

Tabla central del Jardín de las Delicias. El Bosco.

 

Para saber más

miércoles, 21 de octubre de 2015

LA PRINCESA DE ÉBOLI. Poder, conjuras y relaciones amorosas en la corte de Felipe II


Con un parche en el ojo perdido en un juego de esgrima cuando era adolescente, la princesa de Éboli (Ana de Mendoza y de la Cerda), fue una noble de alta cuna (como veis en sus apellidos descendía de dos de las familias más poderosas de España: los Mendoza y los de la Cerda).
Casada con Ruy Gómez de Silva (uno de los consejeros más cercanos de Felipe II) se convertirá en una de las mujeres más poderosas del país.

Representación de Ruy Gómez y la princesa de Éboli en su palacio de Pastrana

Con un carácter fuerte e independiente que le hizo despreciar muchas de las convenciones sociales de la época (y chocar incluso con la propia Santa Teresa), al quedar viuda de su marido (15 años mayor que ella), comienza su verdadera historia que conmovería a la sociedad de su tiempo.
Santa Teresa en la fundación de su convento en Pastrana. A la derecha, arrodillados como donantes, Ruy Gómez y la princesa

Primero se convierte en monja en el el propio monasterio que había fundado en Pastrana por medio de Santa Teresa. Una "princesa monja", como la denominó la santa, temiendo lo que ocurrió. Doña Ana quiso imponer también su voluntad en el monasterio saltándose la regla (incluso obligaba al resto de las monjas de hablarle de rodillas), lo que obligó a Santa Tersa a sacar a las monjas para trasladarlas a Segovia ante lo cual la princesa trajo una nueva congregación de concepcionistas.
Sin embargo, esta vida conventual poco se ajusta a su carácter y pronto sale del convento y, unos meses después, se convierte en amante de Antonio Pérez (colaborador de su marido y posterior consejero de Felipe II a la muerte de éste) y, cuenta la leyenda, ¿del propio Felipe II?
Antonio Pérez . Wikipedia

Como tantas cosas en su vida hay más leyendas que realidades contrastadas, pero lo cierto es que, junto a su palacio en Madrid (muy cerca de la calle Mayor), es asesinado Escobedo (consejero del hermanastro de Felipe II, Juan de Austria, que tal vez estuviera conjurando para arrebatarle el trono).

Pronto las sospechas de la muerte recayeron sobre Antonio Pérez (y a la propia princesa), que eliminaba así un peligro para la monarquía (a veces se ha supuesto que el verdadero autor intelectual del asesinato fuera Felipe II que tenía el prestigio de su hermanastro, gran héroe de Lepanto, utilizando para ello a su secretario, Antonio Pérez, o por lo menos así lo sugiere una carta de la princesa de Éboli al propio rey : el Rey sabe tan bien la verdad que no debería pedir testigos sino a sí mismo)
Felipe II. Wikipedia

Sin embargo, esto nunca se llegará a probar y el propio Felipe II (acaso para protegerse ante el escándalo que supuso el asesinato), mandó prender a su antiguo secretario y la princesa, manteniéndolos encarcelados por separado.


Comienza entonces la tercera vida de doña Ana, prisionera (sin cargo ni juicio alguno) en la torre de Pinto, el castillo de Santorcaz y, finalmente, en su propio Palacio en la villa de Pastrana, de la que era dueña.

Incluso allí, la obsesión de Felipe II, la redujo en sus últimos años a los cuartos del torreón oriental, con una  ventana a la que solamente podía asomarse una hora al día (por eso se llamará la plaza de la Hora), terminando por morir en 1592 mientras su antiguo amante se había conseguido fugar de su cautiverio y llegar a Aragón (de donde era oriundo), acogiéndose al justicia Mayor del reino para protegerse del rey.

Ventana de la Hora

Llama la atención la actitud de Felipe II, su sadismo en la reclusión de la princesa a la que nunca se llegó a acusar de nada. Esto ha hecho crecer de nuevo una leyenda en torno suyo que aseguraba que la princesa había sido amante del propio rey que, despechado al conocer sus relaciones con Antonio Pérez, diseñó todo este plan para castigar a los dos amantes.


Lecturas para conocer a la princesa de Éboli
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sábado, 17 de octubre de 2015

TRES LIBROS PARA CONOCER MEJOR A LA PRINCESA DE ÉBOLI


La más conocida novela de la Princesa de Éboli (y de mayor calidad literaria y mejor contexto histórico) es el ya clásico de O´Brien, Esa Dama

                                                                    


Más actual, Arteaga volvió sobre el tema de una forma (a mi manera de ver) bastante más seca.


En ambos se trabaja muy bien el carácter inquieto de Ana de Mendoza, centrándose especialmente en los episodios finales de su vida (amoríos con Antonio Pérez, muerte de Escobedo, encierro), manteniendo la visión (con la que cada vez coincide menos la historiografía) de la participación directa de Felipe II en el asesinato, así como los celos del monarca frente a Antonio Pérez para su venganza posterior.

Mucho más historiográfico (es un pequeño ensayo de agradable lectura) es el que publicó Herrera Casado que nos resume su historia y nos invita a realizar un recorridos turísticos por la Pastrana de la princesa y otros lugares relacionados con ella




jueves, 8 de octubre de 2015

LOS ILUMINADOS Y ALUMBRADOS


En la complejidad de las vivencias religiosas del siglo XVI nos encontramos con los iluminados o alumbrados, una heterogénea doctrina con puntos en contacto con el verdadero misticismo (El alumbrado era un místico de torpe calidad, dirá Marañón) que buscaban un contacto directo con la divinidad a través del éxtasis y las visiones.

Sus orígenes son múltiples y vienen desde antiguo (ya se encuentra presentes en las manifestaciones hindúes, musulmanas sufíes, prisciscilianos , cátaros... ) pero la verdadera "epidemia" del siglo XVI habría que relacionarla con la mezcla de ideas franciscanas de dejamiento y quietud (también presentes en los místicos alemanes y en la Devotio Moderna) e, incluso, con ideas procedentes del erasmismo y luteranismo (como el libre examen o el rechazo a todo tipo de jerarquía).

Buscaban así un camino directo hacia lo divino, habitualmente guiados por un líder, en pequeños grupos que unían la oración interior con todo tipo de supersticiones sobre los sacramentos y las liturgias. 

En muchos de ellos era simple desconocimiento en donde los sentimientos se imponían a la razón y la teología, en otros verdadero afán de realización espiritual que bebía del irracionalismo y buscaba a Dios en un mundo tan confuso como el siglo XVI en donde La reforma había destrozado la unidad católica o el propio humanismo, que con su fe en la razón y los avances científicos o sus grandes dosis de paganismo, había "contaminado" el sentimiento religioso puro, intentando retorna a un espíritu tardogótico, mucho más emocional.

Hubo también (y de una forma bastante extendida) numerosas imposturas.

Muchos de estos alumbrados utilizaron sus visiones y admiración popular para mantener relaciones sexuales con su grupo o ganar fama y dinero a través de las limosnas. 
Muchos de estos alumbrados fueron patrocinados por nobles (princesa de Éboli, el duque del infantado, el marqués de Villena), y mantuvieron lazos con altas instancias de la España del momento, y ni siquiera los reyes estuvieron a salvo de ellos pues, como comenta Sánchez Adalid en su magnífico De repente, Teresa:


estos, unos tiempos recios, revueltos, en los que el bien y el mal andan mezclados de tal manera que hasta al más avezado de los teólogos le resulta hoy difícil hallar el camino recto, y seguir en él, y no desviarse... 

Esto hizo que la inquisición se tuviera que emplear con todas sus fuerzas, iniciando minuciosas investigaciones que separaran el grano de la paja, algo tan difícil, que numerosos místicos reales (San Ignacio de Loyola, Fray Luis de León, Santa Teresa, Fray Luis de Granada o San Juan de la Cruz) fueron investigados y durante años puestos en sospecha.
Santa Teresa

Los principales focos de alumbrados se centraron en Castila (Toledo, Valladolid, Guadalajara), para luego extenderse por Extremadura (LLerena) y Andalucía (Córdoba, Sevilla).
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UN TEXTO PARA CONOCERLOS MEJOR

Os dejo algunos casos especialmente llamativos

Magdalena de la Cruz fingía llagas en las manos y en el costado y permanecía insensible aunque la picasen con agujas. Durante la Comunión y en la misa solía caer en éxtasis o lanzar gritos y simular visiones. Por espacio de diez o doce años fingió alimentarse no más que con la Hostia consagrada, aunque comía y se regalaba en secreto. Llevó sus sacrílegas invenciones hasta el absurdo extremo de afirmar con insistencias que había dado a luz al niño Jesús y que por su intercesión habían salido sesenta almas del purgatorio.
(Tomado de www.thecult.es)

O un franciscano de Ocaña que había tenido 

una supuesta revelación que decía haber recibido del cielo, en la que se le mandaba ayuntarse carnalmente con ciertas mujeres santas para engendrar en ellas profetas... Ahí empezó todo... Sus incautas seguidoras le creían.
(Sánchez Adalid. De Repente, Teresa)

Los alumbrados de LLerena












jueves, 24 de septiembre de 2015

MORISCOS EN PASTRANA


Pastrana constituye un claro ejemplo de cómo podría haberse actuado con el problema morisco de una forma positiva.
Aún más, es uno de las escasas iniciativas castellanas para integrar y sacar rendimiento económico de estos grupos, tal y como fue común en muchos lugares de Aragón y el levante peninsular.
Ruy Gómez, en 1570, consigue de don Juan de Austria la entrega de 200 familias moriscas expatriadas de la Guerra de las Alpujarras a las que se fueron añadiendo otras de forma individual, creando una importante comunidad morisca (743 frente a los 5.000 vecinos de la villa) que creó su propio barrio extramueros (el Albaicín) en donde existió una amplia tolerancia hacia su religión y costumbres

Estos moriscos se ocuparon de las huertas y de la creación de una importante industria sedera para que se plantó una extensa superficie de morera (ambas actividades típicamente andalusíes).
Morera

Completando el desarrollo industrial también se trajo técnicos flamencos y portugueses para la creación de una industria de tapices, brocados y terciopelos.

Todas estas iniciativas trajeron un desarrollo importante a la villa que se frenó en seco con la expulsión de los moriscos en 1609.


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jueves, 18 de septiembre de 2014

LOS MORISCOS EN EL SIGLO XVI

Tomado de wikipedia

Hasta la conquista de Granada (1492, fin de la Reconquista), los musulmanes presentes en territorios cristianos se denominaban mudéjares. A partir de ese momento, moriscos.

Tomado de wikipedia

Su población era muy abundante en el valle del Ebro, Valencia (huertas de Játiva y Gandía, montaña alicantina en las sierras de Espadán, siendo un tercio de la población), Alpujarras y Almería.

La España morisca

En el primer cuarto del XVI comienzan las conversiones forzosas al catolicismo. En Granada tras la revuelta producida por las capitulaciones, en el Levante tras la revuelta de las Germanías (pues aún en el mismo bando vencedor, fueron obligados a la conversión). Tras ello, y hasta mediados de siglo, sigue una época más pacífica en donde las autoridades eclesiásticas emprender una fuerte campaña de evangelización.
Bautismos forzosos y multitudinarios de moriscos

Con la llegada de Felipe II la actitud cambia y se comienza a producir un clima de sospecha (la ayuda a los berberiscos, bandolerismo, herejías que empieza a investigar la Inquisición...) que culminará en la revuelta de las Alpujarras

Ayna, Albacete, un rincón perdido en el que se mantuvo el espítritu morisco mucho más allá de su expulsión debido a su incomunicación

La población morisca formaba grupos muy cerrados y endogámicos (no se casaban con otros) organizados en torno a los alfaquíes (clérigos islámicos) y con la familia extensa como forma de cohesión
La mujer era la gran mantenedora de las costumbres, y se dedicaban, fundamentalmente, a la agricultura de primor (regadío) y sus industrias derivadas (azúcar, gusano de seda). Eran también numerosos en el gremio de los arrieros tal como nos lo presenta Cervantes en su morisco Ricote.


Ya desde tiempos de la Reconquista fueron despojados de casas y tierras, formando nuevas comunidades en zonas periféricas de la ciudad (los ravales o morerías como estos de Oliva, Pastrana o Sepúlveda) y trabajando como arrendados en las tierras antes propias y ahora en manos de la pequeña nobleza.


También muchos grupos se diseminaron en las zonas rurales, especialmente en zonas montañosas aisladas (Sierra de Segura, Montaña alicantina, valle de Ricote en Murcia, zona de Vera, faldas del Moncayo...), organizándose en pequeñas alquerías, como las que aún se pueden observar en ciertos lugares de levante, creando incluso pequeñas mezquitas rurales como la de Simat de Valdigna o la de Torrellas en Aragón.


Despoblado morisco La Roca,  en las cercanías de Alcalá. Montaña alicantina


Mezquita de la Xara. Valle de la Valdigna. Valencia

Muchas de sus costumbres y cultura (derivadas de su pasado andalusí) fueron transmitidas al mundo gitano, otro grupo con el compartían numerosas características (su idioma, la algarabía, zambra, velos, creencia en el fatum o destino...).




















                                              Tomado de wikipedia

jueves, 22 de mayo de 2014

JUANELO TORRIANI, EL DA VINCI ITALO-ESPAÑOL

Tomado de wikipedia

Nacido en Cremona, pronto entrará al servicio de Carlos V, instalándose primero en Madrid y luego en Toledo, en donde terminará muriendo ya en tiempos de Felipe II.
Afamado matemático e ingeniero es una personalidad poco conocida que representa perfectamente el espíritu científico del Alto Renacimiento (siguiendo la línea de Toscanelli , Copérnico o Leonardo da Vinci).
Fascinado por los mecanismos, su principal ocupación será la de relojero real, creando modelos únicos, como el Cristalino o el Astrarium, relojes astronómicos para Carlos V.

Tomado de mateturismo

Ya en España, su gran obra de ingeniería será el Artificio que lograba subir el agua desde el Tajo hasta el Alcázar por medio de un complejo mecanismo conocido sólo por descripciones.
Tomado de wikipedia

En este punto emparentaba (y acaso se inspirara), como tan habitual fue en el Renacimiento, con la cultura islámica (Azarquiel en concreto y su famoso reloj acuático o clepsidra).

Tomado de juaneloturriano

Qué edificio es aquel que admira el cielo?
Alcázar es Real el que señalas.
¿Y aquél, quién es, que con osado vuelo
a la casa del Rey le pone escalas?
El Tajo, que hecho Ícaro, a Juanelo,
Dédalo cremonés, le pidió alas.
Y temiendo después al Sol el Tajo
tiende sus alas por allí debajo.

Góngora




Otra de sus grandes pasiones fue la construcción de autómatas que realizaban acciones repetidas gracias a complejos mecanismos internos (también muy habituales en el mundo islámico, como ya vimos aquí), que tuvieron gran éxito en la época por su novedad pero también por su poso de divinidad (el hombre constructor de hombres, como la famosa historia del Golem)

De entre ellos destacó el llamado Hombre de Palo, de tamaño natural, que paseaba por Toledo haciendo pequeños recados, según cuentan las leyendas.
Igual que da Vinci inventó numerosos ingenios militares (quizás el hombre de Palo fuera uno de ellos), como ametralladoras, grúas para levantar cañones, máquinas para dragar, junto a otras civiles (campanas del Escorial, la Acequia del Jarama, asesoramiento al papa para la famosa reforma gregoriana del calendario...)


Para saber más
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