Tomado de wikipedia
En realidad, todas las virtudes que Fidel Castro atribuye al
Partido, son sus propias virtudes personales —reales o supuestas, pero en todo
caso consustanciales a este tipo de dirigente carismático de la revolución—,
son sus propias virtudes teologales. Cuando está hablando del Partido, Fidel
Castro está haciendo su autorretrato imaginario: el partido es su ego y su
superego. El Partido lo resume todo y Él resume y asume el Partido y en Él el
Partido se consume, o sea, es consumido y consumado.
(...)
(...)
"El Partido lo resume todo. En él se sintetizan los
sueños de todos los revolucionarios a lo largo de nuestra historia; en él se
concretan las ideas, los principios y la fuerza de la Revolución; en él
desaparecen nuestros individualismos y aprendemos a pensar en términos de
colectividad; él es nuestro educador, nuestro maestro, nuestro guía y nuestra
conciencia vigilante, cuando nosotros mismos no somos capaces de ver nuestros
errores, nuestros defectos y nuestras limitaciones; en él nos sumamos todos y
entre todos hacemos de cada uno de nosotros un soldado espartano de la más
justa de las causas y de todos juntos un gigante invencible; en él las ideas,
las experiencias, el legado de los mártires, la continuidad de la obra, los
intereses del pueblo, el porvenir de la patria y los lazos indestructibles con
los constructores proletarios de un mundo nuevo en todos los rincones de la
tierra, están garantizados." Son palabras de Fidel Castro, Primer
Secretario del PCC, Primer Ministro, Comandante en Jefe de los Ejércitos de Tierra,
Mar y Aire, Primer Jugador de Baloncesto, Primer Especialista de la Vaca
Lechera, Primer Agricultor y Machetero en el Primer Congreso del PC de Cuba.

