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martes, 16 de febrero de 2021

ROCOCÓ VS NEOCLASICISMO

 SDELBIOMBO - - SIGLO XVIII. ROCOCÓ Y NEOCLASICISMO

El neoclasicismo odia el desorden, la decoración... que caracterizaba al arte Rococó. Por eso, y como ya dijimos en un artículo anterior, busca su inspiración en Grecia y Roma.

Es por ello que las arquitecturas neoclásicas recuerden tanto los templos griegos (aunque sumamente blancos y no coloreados como hoy sabemos que eran) frente a la exuberancia rococó.

Fijaros en estas dos fotos y veréis claramente la diferencia

Tomado de wikipedia

 

 

Mientras el primero es claramente rococó (decoración, color, horror vacuii, uso de la curva y la contracurva...) el segundo es neoclásico (sobrio, desornamentado, sin color, claramente geométrico)

 

¿Qué ha ocurrido?

Simplemente que ha cambiado la sensibilidad, y hemos pasado de una sociedad aristocrática y opulenta que gusta de expresar su poder a través de la riqueza y lo sensorial, a otra ilustrada (que se culminará en la revolución francesa) y racionalista.

Mirad estas fotos y lo veréis aún más claro

El Columpio. Fragonard

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Rococ%C3%B3

 

La muerte de Marat. David

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Jacques-Louis_David

 

Hemos pasado de una sociedad frívola que podéis ver en la película de María Antonieta, a otra basada en ideales (la famosa Libertad, Igualdad y fraternidad de la revolución.

 

Como veis el arte (al igual que la literatura) es un lugar excelente para comprender el cambio de la sensibilidad colectiva y nos pueden ayudar a conocer el pasado (pero también el presente)

jueves, 13 de octubre de 2016

LA COMEDIA DELL' ARTE



A finales del XVI apareció una tipología teatral que conocería un gran éxito: la comedia del arte.

En realidad se trataba de una curiosa fusión entre el teatro renacentista y la larga herencia de juglares, malabaristas o acróbatas y las tradiciones carnavalescas que aportaron las máscaras y las tipologías fundamentales.

Tomado de wikipedia

Dos grandes características la definen:
El elemento de improvisación. El libreto sólo marcaba las líneas fundamentales de la trama, dejando un amplio hueco a los artistas que improvisaban, cantaban, bailaban, hacían acrobacias, según el público y el día.


Los personajes fijos, casi verdaderas tipologías (el hambriento, el pillo, el hombre conservador, los criados, la enamorada) que fueron añadiéndose desde distintos lugares de Italia. Arlequín y Brighella (Bérgamo); Pantalón (Venecia)  el Doctor (Bolonia); Stenterello (Florencia); y Pulcinella, Coviello y El Capitán (Nápoles).

Estos personajes se agrupan en distintos grupos que terminan por representar (de forma satírica) a los distintos grupos sociales.
Máscara del Dottore, inspirada en los médicos medievales y su lucha contra la peste
Tomado de wikipedia
Médico de la peste

Por un lado nos encontramos con los vecchi (amos) que representan a los poderosos, como Pantaleón o Pantalón (rico comerciante veneciano, con jubón, calzas encarnadas y capa negra), el Dottore (de origen boloñés representa a magistrados y médicos vestidos con toga, la intelectualidad), il Capitano (el militar de origen napolitano y lejanamente emparentado con los cantares de gesta, conociéndosele a veces como Fierabrás).
Pierrot. Watteau
Tomado de wikipedia

Por debajo de ellos se encuentran los zanni (siervos o criados) que, igual que en el teatro del Siglo de Oro español, hacen papeles de graciosos o bufones. Los más característicos son Brighella (el pícaro listo), Arlequín (el tonto, acaso derivado de las fiestas medievales, al principio su vestido está hecho de harapos zurzidos que se terminarán convirtiéndose en rombos de colores, teniendo una difusión notable a lo largo de la historia, ya fuera de la Comedia), Pulcinella (del que ya hablamos aquí) , Colombina (amante de Arlequín y celestina) o Pierrot (músico y bailarín que de un papel secundario en sus orígenes irá tomando protagonismo en el XVII y el XVIII, especialmente en Francia, en donde pasó a ser el payaso triste, con gorguera y pálido, aquejado de amores nunca correspondidos)

Todos estos tipos tenían su propia indumentaria y máscara característica, normalmente hasta la nariz, lo que permitía a locución (muchos de sus modelos han quedado fijados en el carnaval veneciano), permitiendo así actuar a las mujeres

Las compañías, en principio locales, se fueron haciendo poco a poco itinerantes (especialmente tras el cierre de teatros decretado por el Concilio de Trento), facilitando así su difusión y mezcla de personajes.
Comedia italiana en los carnavales venecianos
Tomado de wikipedia

Su iconografía, fijada a lo largo del XVII se mantiene y potencia en el siglo XVIII tanto en la literatura culta (Goldoni) como el arte (Watteau) que parten de lo popular para crear un costumbrismo crítico en el primero o una idealización de lo popular que se interpreta (como los cartones para tapices de Goya) en clave aristocrática.

sábado, 7 de mayo de 2016

EL LIBRO DEL SÁBADO. Alejo Carpentier. Concierto barroco

De plata los delgados cuchillos, los finos tenedores; de plata los platos donde un árbol de plata labrada en la concavidad de sus platas recogía el jugo de los asados; de plata los platos fruteros, de tres bandejas redondas, coronadas por una granada de plata; de plata los jarros de vino amartillados por los trabajadores de la plata; de plata los platos pescaderos con su pargo de plata hinchado sobre un entrelazamiento de algas; de plata los saleros, de plata los cascanueces, de plata los cubiletes, de plata las cucharillas con adorno de iniciales... Y todo esto se iba llevando quedamente, acompasadamente, cuidando de que la plata no topara con la plata, hacia las sordas penumbras de cajas de madera, de huacales en espera, de cofres con fuertes cerrojos, bajo la vigilancia del Amo que, de bata, sólo hacía sonar la plata, de cuando en cuando, al orinar magistralmente, con chorro certero, abundoso y percutiente, en una bacinilla de plata, cuyo fondo se ornaba de un malicioso ojo de plata, pronto cegado por una espuma que de tanto reflejar la plata acababa por parecer plateada

Acaso puede parecer una obra menor frente a sus grandes obras (Pasos perdidos, El siglo de las Luces, Recurso del Método), pero nos equivocaríamos.
Se trata de una verdadera joya de apenas cien páginas que encierra una capacidad literaria (e histórica) increíble.
Su historia es ya por si fascinante. Un rico criollo viaja desde América para terminar asistiendo a la representación de la obra de Vivaldi sobre Moctezuma en una Venecia carnavalesca en donde se dan cita Monteverdi, Haendel pero también Stravinski o Louis Armstrong.
Toda la obra es un tributo a dos causas (tan queridas por el autor): la música y el barroco. Entre ambas aparece un tercer tema (también habitual), las diferencias entre la América Colonial y la Clásica Europa, una tensión nunca resuelta en donde el autor ama y odia a la vez a sus dos almas y sólo es capaz de reconciliarlas a través de su real maravilloso (verdadero antecedente del realismo mágico hispanoamericano del Boom).



Esta mirada, doblemente exiliada, nos da una perspectiva muy distinta de nosotros (europeos), de la gloria (pero también la miseria) de nuestro mundo barroco, tan grandioso como decadente y frágil en sus acordes exquisitos
 A veces es necesario alejarse de las cosas, poner un mar de por medio, para ver las cosas de cerca

Pero si algo es verdaderamente fascinante en la obra es su manera de contar. Una prosa fluida y bella, puramente barroca, que nos arrastra como un oleaje sin fin a través de lo sensorial. Pura música de las palabras que los hispanohablantes tenemos el privilegio de leer en su original y dejarnos fascinar por sus ritmos (tan operísticos) que pasan del recitativo al compás roto del jazz, degustando sus adjetivos y descripciones que llevan a su culminación en la larga escena del concierto privado, sensual y delirante, en donde los ritmos de media Europa y la otra orilla se funden hasta la orgía



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jueves, 23 de enero de 2014

Comparación pintura rococó y neoclásica. El Columpio y Apoteosis de Homero

El Columpio. Fragonard
Tomado de wikipedia

Tema. 
Columpio. Tema profano y festivo. Representa al estamento privilegiado, sin preocupación alguna, que juega y disfruta de su situación. Se advierte un claro sentido erótico
Apoteosis de Homero. Ingres vuelve su mirada a la Antigüedad clásica en uno de los escritores griegos fundamentales: Homero. A él le acompañan personificaciones de sus obras (Iliada y Odisea) y pintores clásicos y renacentistas. Su obra es un canto a la Antigüedad y sus valores: orden, razón, compromiso moral, por completo distinta al cuadro anterior.



Apoteosis de Homero. Ingres
Tomado de wikipedia

Composición
El columpio muestra una composición triangular dominada por una gran diagonal a la que se añaden otras menores (que dan movimiento a la escena). El fondo boscoso envuelve la escena para darle intimidad, destacando (por su colocación y color, la mujer del columpio)
En Homero se advierte una simetría total. Las figuras se organizan en un triángulo central y varios rectángulos y cuadrados, dando una sensación de estabilidad total, casi intemporal. En el eje de simetría aparece Homero, elevado sobre el resto y coronado por una Victoria con su corona de laurel
Línea
En el Columpio destacan las diagonales y las líneas sinuosas que dan a toda la escena una idea de movimiento y sensualidad.
En Homero, por el contrario, lo que más observamos son horizontales y verticales creando una retícula y, como decíamos antes, dan tranquilidad y armonía a la escena.

Color
En el Columpio el cálido rosa de la mujer destaca sobre la paleta fría del entorno (verde). Con poca saturación son colores pálidos (pastel) que buscan elegancia y exquisitez. La pincelada es suelta
En Homero los colores, mucho más saturados, están perfectamente equilibrados (un rojo en la izquierda concuerda con otro en la derecha...). Aquí predomina el dibujo (la línea) que detalla perfectamente todo.

Espacio.
En el Columpio, el autor nos deja movernos por una espacio brumoso (ambiente vaporoso), lleno de pequeños rincones y sorpresas (buscar los angelitos)
En Homero, todas las líneas de fuga nos conducen al protagonista . El espacio está muy restringido (casi como un telón), y sólo la escalinata frontal y el templo trasero, la amplían brevemente.

Figuras.
En el Columpio las figuras son sumamente idealizadas, intentando crear tipos de gestos aristocráticos, una belleza lánguida (sin fuerza) que refleje a esta aristocracia. Sus movimientos, casi de ballet, intensifican esta sensación
En Horacio, por el contrario, las posturas son rígidas y potentes. El canon es mucho más musculoso y grueso, con gestos muy controlados: Frente al Columpio, sus posturas parecen las de gente que posa ante el artista

Comentario

Visto lo anterior el Columpio de Fragonard pertenece al rococó y la Apoteosis de Homero al neoclasicismo.
Mientras en el primero vemos perfectamente reflejado el Antiguo Régimen y sus privilegios que genera una sociedad ociosa, frívola, que vive en torno a la corte del rey absoluto, por completo desconectada de la realidad social, en Homero se busca un mensaje contrario, basado en Grecia y Roma y en el mundo de la razón, que elogia no a los ricos sino a los intelectuales (Homero) e intenta crear una nueva sociedad mucho más rígida, moral y organizada.