Ahora que ya conoces el luteranismo, pasemos al segundo gran reformador: Calvino.
Calvino, con una formación parecida a la de Lutero, aunque
mucho más joven que él ,
se hace sacerdote y se convierte al luteranismo. Posteriormente huye de Francia y se refugia en Suiza (Ginebra) en
donde habían prendido las predicaciones de Zwinglio
(sacramentales que ya predican la predestinación o el control moral de la
población por medio de tribunales ciudadanos).
Su doctrina no es novedosa pero, aprendiendo de los errores anteriores, su
aplicación sí se hace de una forma muy rigurosa.
Desde la justificación por lafe y la incapacidad humana para salvarse por sí mismo, llega al concepto de Predestinación.
Extraída del Génesis, y
basado en la idea de Dios como ser omnipotente y por completo incomprensible
para el hombre, piensa que Dios ya
ha elegido a los que van a salvarse, sin que las acciones del hombre puedan
modificar este hecho. Ante ello el hombre queda en una soledad e indefensión completa y busca desesperadamente los indicios que le puedan
hablar de su posible salvación.
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“Creemos que de esta corrupción y condenación general en la que todos los hombres están hundidos, Dios saca a aquellos a los que en su consejo eterno e inmutable eligió por su sola bondad y misericordia en Nuestro Señor Jesucristo, sin consideración de sus obras, dejando a los demás en esta misma corrupción y condenación para demostrar en ellos su justicia, como de los primeros Él hace brillar las riquezas de su misericordia. Porque los unos no son mejores que los otros, hasta que Dios los discierne según su consejo inmutable, que Él determinó en Jesucristo antes de la creación del mundo. Y tampoco nadie se podría introducir a tal bien por su propia virtud; dado que por naturaleza no podemos tener un solo movimiento, afecto o pensamiento bueno, hasta que Dios nos haya prevenido y nos haya hecho dispuestos”.
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Ante ello Calvino proclama que todo aquel
que acepta las normas y cumple bien puede estar entre los elegidos. También propone
que el trabajo, la ética profesional y la prosperidad económica como signos
venturosos
Ginebra
Instalado en Ginebra, acaba siendo expulsado por intransigente. Finalmente en
1541 le llama el consejo de la ciudad para reformar la iglesia. Publica las “Ordenanzas Eclesiásticas” que suponen
que el ayuntamiento de la ciudad controla todos los aspectos de la vida pública
y privada de las personas (pues aunque no todos se salvarán siempre hay que
actuar en mayor gloria de Dios). El Estado era educador y debía velar por las
buenas costumbres, poniendo a los ciudadanos bajo vigilancia, lo que provoca un clima de constantes
acusaciones y un rigorismo ejemplar, pues se pone el cumplimiento del deber
sobre la propia felicidad
Para que os hagáis una idea del control de estas ordenanzas en ellas se prohibía usar nombres que no aparecieran en la Biblia, el cierre de las tabernas a las 9, las mujeres no podían usar peinados con rizos, también el ir con patines, jugar a las cartas, acudir a espectáculos teatrales o bailes...
Los que rompan estas ordenanzas sufrirán duros castigos, como Miguel Servet (científico español que había descubierto el mecanismo de la circulación pulmonar que fue asesinado en la hoguera en 1553 por no creer en la Trinidad.
Miguel Servet
Calvino,
envía numerosas cartas a los que son cautivados por sus ideas y crea la Academia de Ginebra donde forma pastores que son enviados a diversos puntos de Francia (hugonotes),
Inglaterra (puritanos) y Países Bajos que hicieron evolucionar tanto el
pensamiento calvinista, que el propio Calvino no la reconocería.
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