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miércoles, 5 de marzo de 2025

La fiestas en los jardines de Aranjuez



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Battaglioli - Fernando VI y Bárbara de Braganza en los jardines de Aranjuez. Tomado de wikipedia



                                            

jueves, 29 de febrero de 2024

DONNA OLIMPIA, LA PAPISA DEL SIGLO XVII

Olimpia por Algardi

Con la elección como papa de Inocencio X, llegó también a la misma vera del trono papal una mujer fascinante: donna Olimpia Maidalchini 

Sus orígenes se encuentran en Viterbo, y aunque tuvo una infancia desahogada, un revés de la fortuna de su padre hace que tenga que entrar con sus dos hermanas a un convento.

Ante ello la joven se rebela acusando (falsamente) a un sacerdote de prácticas deshonestas, lo que le permite huir del convento.

Casará por primera vez con un burgués anciano que morirá muy pronto pero le dejará con una hacienda sumamente saneada que le permitirá vivir con libertad hasta que conoce a  Pamphilio Pamphili, emparentado con esta familia noble.















Acudirá entonces a vivir en el palacio que tenía la familia en la Piazza Navonna y establecerá un profunda relación con su cuñado. Según las malas lenguas y pasquines de Roma, mantendrían una relación sexual que nunca terminó por demostrarse. Lo que sí fue evidente es que a partir de este momento Olimpia puso todas sus dotes y contactos para convertir a su cuñado en Nuncio en Nápoles y Madrid, luego ser nombrado cardenal y, por último, ser elegido Papa.

En todo este trayecto Olimpia se convertiría en la verdadera Papisa de Roma (con todos su arribistas pero también odiadores) que regeneró económicamente el Vaticano (aunque cobrando un porcentaje por ello, como en todo), hizo numerosas fundaciones en favor de las mujeres más malparadas (huérfanas, prostitutas ya ancianas ...) y practicó el mecenazgo en favor de Algardi, Velázquez, Pietro da Cortona, Borromini o Bernini.


Olimpia por Velázquez. Tomada de wikipedia

Acusada de calculadora, astuta, gran negociante , a la muerte del Papa fue perseguida  (y protegida por las propias prostitutas), pudiendo huir a su feudo  de San Martino al Cimino en donde fallecería de peste.


sábado, 14 de octubre de 2023

EL LIBRO DEL SÁBADO. La arquitrectriz. Mazzucco


Plautilla es la arquitecttrice, la pintora, la erudita a la que llamaran Aristóteles.

Pero Pautilla también es la hija, la de Bricio, el pintor, escritor, bufón por cuya boca habla el pueblo romano.

Es hermana y amante del abate, mujer y artista en pleno siglo XVII con todas sus limitaciones y cortapisas.

Pero esta novela es también arte, Bernini, Cavaliere d' Arpino, Pietro da Cortona, Salvatore Rosa , Borromini.

Pero sobre todo esta novela es la Roma barroca con todas sus magnificencias y miserias, la Roma papal de los Barberini con su derroche creativo y sus intrigas, sus guerras e impuestos creativos
También es la Roma barroca de los españoles de la plaza Navonna, los toscanos de Via Gulia, los terribles carnavales, los mendigos cercanos al Santo Espíritu y los artistas del Babuino.
Una Roma de prelados, miserias y ostentación, de las librerías de la Navonna, toda llena de abejas de los Barberini y mas tarde palomas de los Pamphili, de peste y guerra, de nobles en sus palacios y niños muertos en su más tierna infancia.

La novela es una magnífica novela histórica que habla de la Roma barroca y de una artista impar que, pese a todo, consiguió pintar en la mismísima San  Luis de los Franceses o en San Juan de Letrán y convertirse en el primer arquitecto femenino, con su alucinante palacio de villa Benedetti que una de las últimas batallas de la unificación italiana destruirá por completo

























MÁS OBRA DE LA AUTORA EN NUESTROS BLOG

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                                          ÍNDICES DE NARRATIVA

martes, 8 de noviembre de 2022

Arcángelo Corelli y el gran barroco romano


                                                               Tomado de wikipedia

 Tras Palestrina, en plena Contrarreforma, un nuevo impulso musical se producirá en Roma a partir de los últimos años del XVII y primeros del XVIII.

Uno de sus grandes creadores (junto a Alexandro Scarlatti o Marcello) será Arcangelo Corelli que se inició en la música en torno a la escuela de San Petronio, Bolonia.

Muy pronto pasará a Roma y será mecenado por numerosos prelados (los cardenal Pamphili u Ottoboni) y realeza (Cristina de Suecia). 


San Luis de los Franceses

Trabajará en los palacios e iglesias más importantes destacando especialmente San Luis de los Franceses (del que fue primer violín) el Palazzo della Cancillería (Pamphilli), San Carlo ai Catinari (sede de la famosa academia de Santa Cecilia) o los jardines Farnesio en el Palatino (la Academia de la Arcadia, una de las reuniones más prestigiosas de la ciudad en la que participaron músicos, literatos, papas, nobles ...).



Gran intérprete de violín, en su aspecto de compositor trabajó especialmente con música instrumental, avanzando la sonata hasta el límite que recogerá el clasicismo.














Arcangelo Corelli dirigiendo una serenata en Piazza di Spagna.

Tomado de wikipedia

Quizás su aportación más conocida sean los 12  concerti grossi (tomando la base de las experimentaciones de  Alessandro Stradella) que él mismo dirigió (contratando incluso a parte de la orquesta no estable) y más tarde imprimió.

Serán sus estructuras sumamente importantes para Haendel (al que conocería gracias al cardenal Pamphili) y Bach (los famosos conciertos de Brandeburgo son, en el fondo, concerti grossi).


Concierto de Navidad
Tomado de wikipedia

Son famosas desde su origen las variaciones sobre las folías portuguesas que establecerán los modos básicos de violín para todo el siglo XVIII.

A su muerte será enterrado en el mismísimo Panteón de Agripa.


















































Lápida funeraria
Tomado de wikipedia

jueves, 6 de mayo de 2021

GÓNGORA O EL OTRO LADO DE LA MONEDA

 SDELBIOMBO - - BARROCO ESPAÑOL XVII

Luis de Góngora pintado por Velázquez en su primer viaje a Madrid

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_de_G%C3%B3ngora_y_Argote


Cordobés, religioso, capellán de Felipe III, culterano…, Góngora tuvo una existencia más pacífica que Quevedo, al menos en su vida diaria … o eso pensamos.

Cuando escuchamos el nombre de Góngora se nos viene a la imaginación ese caballero de rostro imperturbable, serio a más no poder, duro en el gesto y en la mirada según lo retrató para la posteridad Velázquez …. Pero ¿quién sabe qué pasaba por su  mente en ese momento?: ¿cómo enrevesar sus últimos versos? ¿cómo buscar el soneto más perfecto o el hipérbato imposible? …; puede ser, pero también es posible que estuviera pensando en esa amada que al final se le escaparía de las manos, en buscar el medio de alimentar a una familia que no encontraba ya sustento, …. o en buscarle las cosquillas a ese “fastidio” de Quevedo que no lo dejaba en paz ni a sol ni a sombra. Quizá ella, nuestra alumna, como muchos otros, haya descubierto la riqueza de la personalidad de un Góngora que muy bien sabía esconder tras ese rostro severo a un poeta apasionado, sincero y atormentado.

 

Después de abandonar su tan amada Córdoba (lo cierto es que en este sentido Góngora era un poco “pesado”, ya que le parecía mal todo lo que no era de allí) y marchar a Salamanca, dio con sus pies en Madrid; allí el ilustre Quevedo le esperaría con “los brazos abiertos”.

 Durante un tiempo vivió en la actual calle Quevedo (antes del Niño), en unas habitaciones alquiladas que su propio enemigo compró sólo por darse el gustazo de desalojarle. Eran esas mismas habitaciones en las que Góngora vivió muchos de sus amores, porque él también experimentó lo que era el amor, con las propias vecinas; y en esas mismas habitaciones cantó sus engaños y desengaños. En fin, Góngora, muy moderno él, no quería comprometerse y buscaba compañía en mujeres que daba por hecho que le iban a abandonar a la mínima de cambio… y él respondía riéndose de si mismo, con una risa escondida entre la Aurora, Tántalo, Venus y el inquieto Cupido que pueblan sus versos.

 

Tomado de www.enriquegracia.net/vine/in.html

 

La enemistad entre ambos escritores (como era habitual en el mundo literario del XVII) fue terrible. Todo comenzó por su distinta forma de concebir la poesía y terminó en un intercambio continuo de insultos donde se mezclaban narices patizambos y la familia del uno y del otro … “una estupidez” pensarán muchos, pero de ella nos quedan algunas puñaladas literarias que constituyen un repertorio de poemas de gran importancia en nuestro Siglo de Oro. Fijaos.


A don Francisco de Quevedo (de Góngora)



Anacreonte español, no hay quien os tope.

Que no diga con mucha cortesía,

Que ya que vuestros pies son de elegía,

 

Que vuestras suavidades son de arrope

¿No imitaréis al terenciano Lope,

Que al de Belerofonte cada día.

Sobre zuecos de cómica poesía

Se calza espuelas, y le da un galope?


Con cuidado especial vuestros antojos

Dicen que quieren traducir al griego,

No habiéndolo mirado vuestros ojos.


Prestádselos un rato a mi ojo ciego,

Porque a luz saque ciertos versos flojos,

Y entenderéis cualquier gregüesco luego.


Cierto poeta, en forma peregrina

cuanto devota, se metió a romero,

con quien pudiera bien todo barbero

lavar la más llagada disciplina.


Era su benditísima esclavina,

en cuanto suya, de un hermoso cuero,

su báculo timón del más zorrero

bajel, que desde el Faro de Cecina



a Brindis, sin hacer agua, navega.

Este sin landre claudicante Roque,

de una venera justamente vano,

que en oro engasta, santa insignia, aloque,

a San Trago camina, donde llega:

que tanto anda el cojo como el sano.

 

 

Quevedo no se quedó atrás, por supuesto

Dirás: «Yo soy Racionero

en Córdoba de su iglesia»;

pues no es maravilla efesia

comprallo por el dinero.

Longinos fue caballero,

y Longinos fue judío;

de tu probanza me río;

al deán engañado has;

mas podrá volverse atrás,

que no es el cabildo río.

 

O ésta

Yo te untaré mis obras con tocino
porque no me las muerdas, Gongorilla,
perro de los ingenios de Castilla,
docto en pullas, cual mozo de camino;

Apenas hombre, sacerdote indino,
que aprendiste sin christus la cartilla;
chocarrero de Córdoba y Sevilla,
y en la Corte bufón a lo divino.

¿Por qué censuras tú la lengua griega
siendo sólo rabí de la judía,
cosa que tu nariz aun no lo niega?

No escribas versos más, por vida mía;
aunque aquesto de escribas se te pega,
por tener de sayón la rebeldía.

Tomado de http://media.photobucket.com/image/gongora%20y%20quevedo/regocijos_photo/quevedo_vs_gongora.jpg

Y es que Quevedo disfrutaba metiéndose con Góngora, porque, a la vez que exhibía su talento literario, gozaba como él solo minando la fama de su contrincante; como habréis visto, no ahorraba en mazazos contra el honor del cordobés. Otro de sus célebres poemas es este:

 

… musa momia, famélica figura,

Darte seiscientos garrotazos fuera

Para lo que tu chola merecía

“poca palestra a la región vacía”.

Lo que comenzó siendo una cuestión personal se convirtió en una batalla campal entre dos bandos con unas filas bien nutridas de grandes poetas. Por ejemplo, de parte de Góngora estaba nuestro conocido Conde de Villamediana (que fue su discípulo en lo literario), amigo íntimo del poeta y hombre de vida apasionada y apasionante que lo defendió en más de una ocasión; también estaba entre sus amigos Pedro Soto de Rojas, otro poeta “graciosillo” que, harto de los trajines de la corte, se metió a monje y puso un huerto en Granada; o don Jacinto Polo de Medina que “cambió bastante de chaqueta” y mientras defendía a Góngora imitaba la poesía de Quevedo. Como este, otros se congraciaron –nunca mejor dicho- con el “liante” Quevedo y no perdían ocasión de  contribuir a los dardos envenenados que este lanzaba; es el caso del propio Lope de Vega, de carácter parecido al de Quevedo,  buscador del chiste y maestro de la pulla como él: cuentan que en el estreno de una obra de Ruíz de Alarcón –dramaturgo enemigo de Lope- el “Fénix de los ingenios” no tuvo otra cosa que hacer que lanzar una especie de humo maloliente que espantó a la totalidad del público dejando a los actores solos en escena y a su autor mordiéndose los puños, mientras Lope reía a carcajadas entre bambalinas.

 

Después de estos embrollos y otras muchas vicisitudes, en 1627, perdida la memoria, marchó Góngora a Córdoba, donde murió de una apoplejía en medio de una extrema pobreza.

Góngora fue ante todo un poeta y un hombre de gran personalidad, que no dudó en seguir su inspiración a pesar de las críticas de sus contrincantes, a los que supo responder con el arma que mejor manejaba: la palabra. Su fuerte carácter hizo –y hace – que nadie permanezca indiferente ante su obra: o se le odia, o se queda uno fascinado con sus versos. Su fama perduró a lo largo de los siglos, por ejemplo, en los miembros del 27, unido en torno a su figura.

 

Y aún en la actualidad –daos cuenta- se mantiene viva esa disputa, esa división de bandos de fascinados por la poesía … ¿o no os han hecho alguna vez esta pregunta?: “¿y tú a quién prefieres, a Quevedo, o a Góngora?” Pensadlo, quizá ahora hayamos hecho nacer en vosotros la duda.

 

Rocío Romero y (casi sólo acompañando al magnífico artículo de la profesora anterior) Vicente Camarasa

miércoles, 20 de noviembre de 2019

AIRE. BACH

Si habéis dado al play estaréis escuchando algo semejante a lo que debió componer Bach para , el príncipe Leopoldo de Anhalt-Cöthen en algún momento entre 1717 y 1723.
 Un juego entre las cuerdas (de sol, añadió el maestro) lento y cadencioso que es una de las melodías más bellas y extraordinarias de toda la historia de la música. Una pieza perfecta desde el principio al final con sus diferentes voces que se entruzan y mientras unas llevan la voz cantante, el resto crea un contrapunto exquisito y delicado.
Sin embargo, es muy probable que la versión que hayáis escuchado sea esta
Una versión más moderna que dio más protagonismo a los violines solistas y perdió un tanto el equilibrio con los que le hacían de base.
La realizó el violinista August Wilhelmj a principios de siglo XX, siendo ¡una de las primeras grabaciones del maestro! que durante siglos estuvo olvidado y con obras como esta se convirtió (perdón a Mozart y Beethoven) en el gran grande de la música

lunes, 23 de septiembre de 2019

ADAGIO DE BACH. Una armonía triste y perfecta


Perteneciente a Tocata, adagio y fuga en do mayor, BWV 564, es una obra de su época de Weimar .
Aunque a menudo se ha orquetado, yo prefieron la versión (que en el fondo era la original) a órgano en donde la melodía se continúa en varios planos sin necesidad de más instrumentos y lleva al oyente a una sensación de paz teñida de una leve melancolía.

martes, 12 de marzo de 2019

CARAVAGGIO. EL DUELO QUE LE TORCIÓ LA VIDA



Toda la gran carrera de Caravaggio en Roma fue truncada por este duelo mortal, obligando al pintor a comenzar una huida que sólo terminaría en su muerte, en las playas de Porto Ercole.
Evidentemente, no era la primera vez que el pintor tenía conflictos en la ciudad, pues su carácter era pendenciero e irascible, acompañándose por compañías poco recomendables (que al parecer ya habían comenzado en Milán, durante su juventud, en donde acaso asesinó a su hermano por motivo de una herencia)
Según las fuentes policiales de la época, esto fue lo que sucedió:

El 28 de mayo, 1606 surge una pelea entre los ocho participantes en el juego de los juegos de pelota, cuatro en cada lado. En el equipo de Caravaggio aparecen Onorio Longhi, Petronio, soldado en Castel S. Angelo , y un cuarto hombre no identificado. En la banda Ranucio Tommasoni,  Federico Iugoli Ignacio y su hermano Gian Francesco, cabecilla de la Campo de Marte

Según la misma versión oficial:


Se había cruzado una apuesta, hay una discusión sobre un tanto. Hay una acusación de trampa.La discusión sube de tono, y se llega a las armas. Caravaggio en la pelea mata a Ranuccio (al parecer le alcanza en la pierna, y Ranuccio muere desangrado, aunque algunos documentos dejan traslucir que quiso seccionarle el pene, falló y lo que hizo es cortarse la vena femoral)


¿Quién era este Ranuccio Tomassoni ?
Era un joven de unos 20 años, casado y con una hija, que ejercía el control sobre algunas cortesanas. Para ello se ayudaba de su hermano mayor, Giovan Francesco Tommasoni, era militar y “jefe de barrio” (del Campo Marzio, barrio de los pintores y en el que vivía Caravaggio). 
Ambos eran hijo de un arsitócrata bien relacionado con el Papado.


              Fillide Melandroni, modelo para Santa Catalina de Caravaggio


Muy probablemente Caravaggio y Ranuccio ya hubieran tenido enfrentamientos previos, acaso en el otoño del año anterior, en donde el pintor apareció con heridas en la cabeza.
Evidentemente estos conflictos no podían ser exclusivamente tenísticos, y posiblemente fueran ocasionados por alguna mujer (prostituta) controlada por Ranuccio, como ocurría con Fillide Melandroni, protegida de Ranuccio y modelo de Caravaggio para varias obras , o Lena, la modelo para la Virgen de los Palafreneros y la Virgen de Loreto. (Algunos autores plantean la idea de que Caravaggio también fuera proxeneta, y en el fondo todo fuera una competición por controlar la prostitución en uno de los barrios más populosos de Roma)
Virgen de Loreto

Otros autores pretenden, ¿un puro hecho de honor, el mancillado por Caravaggio al mantener una relación extramatrimonial con la esposa de Ranuccio, Lavinia Giugoli?
 Vicolo della Vacarella
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Según estas fuentes el duelo se iniciaría en el Vicolo della Vacarella (muy cercana a la calle de los Españoles) y se continuaría , acaso por la via de la Scofra, hasta la Via della Pallacorda, en donde tendría su final.
























Via degli Spagnoli
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                                                Via della Scrofa



jueves, 1 de marzo de 2018

CARDENAL BORGHESE Y EL NEPOTISMO

El Cardenal Borghese por Bernini


Sobrino del papa Paulo V (Camilo Borghese), se convirtió en un perfecto ejemplo de nepotismo y gusto artístico.

Formado en el Colegio Romano de los Jesuitas y más tarde en Perugia, con la llegada de su tío al papado fue rápidamente nombrado camarlengo, pasando a dirigir con mano de hierro la política del Vaticano.
Junto a esta labor política, Borghese atendió a los intereses de la familia (y personales) acumulando cargos sin cesar (legado de Avignon, arcipestre de Letrán, adab de San Gregorio del Monte Cellio, bibiotecario Santa Iglesia Romana, gran penitenciario, camarlengo, prefecto de la signatura de Gracia, arzobispo de Bolonia...) hasta llegar a tener una renta anual de 150.000 escudos anuales en 1612, y convirtiendo a los Boghese en una de las familias ás ricas de Roma, a la altura de los tradicionales Colonna y Orsini.
Una tercera ocupación del cardenal fue el mecenazgo artístico del que ya hablamos aquí

Capilla Borghese en Santa Maria Maggiore

El Cardenal muere en octubre de 1633 y fue enterrado en la capilla Borghese en S. Maria Maggiore..

jueves, 6 de julio de 2017

EL CONDE DE VILLAMEDIANA Y VARIOS LIBROS PARA EMPEZAR A COMPRENDER EL BARROCO


Muerte del conde de Villamediana  Manuel Castellano. 1868 


Ya sabéis que era Don Juan

dado al juego y los placeres;

amábanle las mujeres
por discreto y por galán.
Valiente como Roldán
y más mordaz que valiente...
más pulido que Medoro
y en el vestir sin segundo,
causaban asombro al mundo
sus trajes bordados de oro...
Muy diestro en rejonear,
muy amigo de reñir,
muy ganoso de servir,
muy desprendido en el dar.
Tal fama llegó a alcanzar
en toda la Corte entera,
que no hubo dentro ni fuera
grande que le contrastara,
mujer que no le adorara,
hombre que no le temiera



Así describía Antonio Hurtado de Mendoza al Juan de Tassis, el famoso Conde de Villamediana, uno de mis personajes históricos favoritos, como más de uno ya sabéis.
Si hoy lo incluyo en el blog no es por sus retratos (de los que ninguno se conserva), ni por su palacio (que se destruyó) sino por representar a la perfección el mundo barroco español,siempre tan sumamente contradictorio. Pues el conde aspiró al poder como si éste fuera una obra de arte, la más compleja y perfecta de todos (como probablemente bien supo Velázquez que no sólo pintó sino estuvo constantemente haciendo política para su rey, Felipe IV).

Pero aún fue más lejos y convirtió su vida en una larga y excesiva pieza de teatro, jugando a las mil maravillas con la palabra clave que nos definirá a los españoles de este Siglo de Oro, las apariencias. Y fue galán (casi un precursor de Don Juan Tenorio), pero también poeta de enrevesados versos, bebedor, jugador y, a la vez, poseedor de un gusto exquisito tanto el vestido como para las obras de arte. Lo fue todo a la vez, y bisexual (muy probablemente), amante de la reina Isabel y también de la propia amante del rey (doña Francisca de Tavara), poniéndole doblemente los cuernos al rey que pretendía acaparar a toda costa para convertirse en su valido, en contra del Conde Duque de Olivares.
Y fue amigo de Góngora y enemigo acérrimo de Lope y Quevedo y, cuando se enfadaba, se encerraba en las letrinas de su palacio o escribía un verso. Pues todo formaba parte de los complejos engranajes del siglo XVII, la brutalidad más descarnada y las más hermosas palabras, lo refinado y lo grotesco, el meticuloso protocolo de la corte y las peligrosas noches entre tabernas, prostíbulos y duelos en la penumbra.

Así es cómo debemos entender nuestro arte barroco, como una representación, una pura ficción (pensad, de nuevo en Velázquez) en donde se unen reyes y bufones, tabernas y escenas religiosas. Un lugar en donde los dioses acaso no son tan perfectos (la fragua de Vulcano) o las Venus desnudas son mujeres de carne y hueso que, sin embargo, al reflejarse en un espejo, se convierten en puras manchas.



Todo este mundo de puras contradicciones Cervantes ya lo supo ver en su Quijote que veía gigantes o princesas en donde Sancho veía molinos o puras campesinas; algo parecido a lo que sucedía en la vida real de podredumbre, vicios, hambre y fanatismo religioso que se convertía, sin sorpresa ni transición, en el lujo más desaforado de la corte, sus trajes negros, sus ademanes medidos en la interpretación de sus vidas. (Como diría De la Flor, un mundo que antepone el imago a la imagen)

La vida es el gran teatro del mundo, diría Calderón, pero mucho antes el Conde de Villamediana ya lo había demostrado, interpretando una vida azarosa, siempre al filo de la navaja afilada que al final terminó por matarle, pues tenía tantos enemigos como versos escritos y aunque fuera un diestro rejoneador (como demostró en numerosas ocasiones en la Plaza Mayor), no pudo desviar su destino trágico, el mismo que vemos en los ojos de Felipe IV que heredó un Imperio que apenas si pudo dejar hecho añicos a un deficiente mental, su hijo Carlos II.


El sueño del caballero. Pereda

Por todo esto, porque el arte del barroco es un espejo (deformado y a veces deformante) de la realidad de un siglo tan contradictorio, para empezar a entender las Meninas es necesario saber cómo vivían los pobres, escuchar sus lamentos sobre un rey al que, al mismo tiempo, odiaban y reverenciaban. Saber de la complejidad para entender el más simple de los bodegones de Zurbarán, pues en aquel momento todo estaba íntimamente unido y se vivía con una pasión que a nosotros (ciudadanos de un mundo políticamente correcto) nos dejaría espantados.

Así que os recomiendo que, si queréis comenzar a comprender la pintura o la arquitectura leáis a Lope o Calderón, pues en sus páginas se explican cosas que nunca encontraréis en los manuales de arte o de historia. Y si no queréis ir tan lejos intentad lo con algo más sencillo, como la serie del Capitán Alatriste de Pérez Reverte o (me da una cierto pudor citarme a mi mismo) con el Señor del Biombo.

Yo, este verano, he aprendido muchísimo de arte barroco leyendo dos novelas históricas. Ladrones de Tinta, de Mateo Sagasta, y el Pintor de Flandes de Rosa Ribas. La primera es fantástica para conocer al pueblo llano de Madrid y moverse por la ciudad como si ésta de verdad aún existiera. La segunda habla de un inventado discípulo de Rubens que es utilizado por el conde de Villamediana para trazar un ambicioso proyecto político. Las dos son lecturas fáciles y, sobre todo la primera, verdaderamente apasionante.




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También os recomiendo.
http://www.jornada.unam.mx/2000/11/19/sem-sarabia.html  (Sobre las sátiras de los escritores del Siglo de Oro)