La muerte de Breznev pone de manifiesto la
esclerosis política patente en la edad de los dirigentes (gerontocracia), crisis económica por los desajustes del sistema
(balanzas de pagos desequilibradas, inflación, corrupción, mercado negro…), peso
excesivo de la industria pesada y armamentística que apenas repercute en la
población (pues colapsa el resto de las inversiones, al contrario que en una
economía capitalista) que mantiene unos bajos niveles de
consumo y cada vez se encuentra más desmoralizada ante el eterno paraíso socialista mil veces prometido.
Los gobiernos de Andropov y Chernenko
(noviembre 1982 a
marzo de 1985) suponen la transición hacia un modelo nuevo, distinto del de
1928, aunque fracasados por la timidez de sus reformas y la propia edad de sus
dirigentes
Gorbachov (1985) pretende reformar el sistema para profundizar en el modelo
socialista (Perestroika)
La reforma era
imprescindible frente a un país que amenazaba con paralizarse y que el esfuerzo
inversor para contrarrestar la Guerra de
las Galaxias (iniciada por la administración Reagan en 1982) le había
puesto sobre el abismo económico.
En el plano
exterior comienza entonces la distensión en la Guerra Fría, que
libere a la URSS
de las grandes invasiones en armamento y permita un clima para lograr un clima
propenso a la reorganización política. Aquí se enmarcan la entrevista de
Ginebra, en noviembre con Reagan, que marca el inicio del fin de la Guerra Fría, firmando
en 1997 un acuerdo de desarme con EE UU. También se traslada a Pekín
para acercar a las dos potencias comunistas.
Renunciando a la doctrina Bresnev, la URSS se
retira de Afganistán e intenta crear un nuevo marco de relaciones con
los países satélites que permiten la independencia de los tres países bálticos
(Estonia, Letonia y Lituania), la famosa caída del muro (1989) y la
posterior reunificación alemana en 1990 que marca todo un rosario de cambios en
los distintos países satélites.
Caída del Muro de Berlín
En la economía se aplican medidas de libre
mercado, intentándose pasar de una economía inmovilista y planificada por el
Estado a otra que admitiera la propiedad privada y los comportamientos de
mercado
Esta transición al capitalismo se encontraba
llena de peligros: venta del país a las multinacionales, escaso carácter
empresarial de la población rusa acostumbraba a obedecer, trabas burocráticas puestas por un Nomenklatura que teme perder su poder…
que terminan por crear numerosos problemas económicos entre los que destaca
especialmente el paro y la inflación que puso a la población soviética en
contra de sus medidas, uniendo inconscientemente democratización y
crisis económica
Unido a todo esto la política interior se
caracteriza por un aperturismo basado en el nuevo concepto de glasnost (transparencia) que permite el inicio de una
democratización con la apertura informativa, la liberación de presos políticos,
la creación de nuevos partidos políticos, elecciones libres (1989) y un
control de la nomenklatura.
La crisis se
planteó al unirse estas dos aperturas al unísono (al contrario que China), al crear
una política pluralista en el mismo instante en el que se hundían en la
anarquía económica. La fallida reconversión (casi imposible en tan poco tiempo)
del comunismo al capitalismo generó unos niveles intolerables de para,
inflación y ruptura de los canales de distribución, uniendo inconscientemente
en la mente de la gente democratización y crisis económica. Se creó así la
doble cara de Gorbachov elogiado en Occidente y odiado en la
propia Rusia.
Ante todos estos procesos los caciques soviéticos
(nomenklatura de las repúblicas de la
Unión, gestores de grandes y pequeñas unidades) aprovecharon
el proceso de federalización del estado propuesto por Gorbachov para acumular
poderes. Yeltsin fue la estrella emergente en este proceso como presidente de
Rusia.
Boris Yeltsin y el futuro Vladimir Putin
Gorbachov, en un último intento de conservar el
poder, firma un tratado de la
Unión con las principales repúblicas (1991), pero antes de su
puesta en funcionamiento, la
Nomenklatura central y una parte importante del ejército,
inmovilizaron a Gorbachov en su dacha de veraneo y escenificaron un golpe de
estado en Moscú. Un golpe simbólico que fue derrotado por la resistencia,
también simbólica, de Yeltsin que desafió a los tanques ante las cámaras de
televisión
Los acontecimientos se suceden entonces rápidamente,
y el 21 de diciembre de ese mismo año se crea la CEI, confederación de Estados Independientes